Los participantes de Gran Hermano Uruguay recibieron este lunes una de las primeras sorpresas de la competencia. Eduardo "Colo" Gianarelli se comunicó con la casa y finalmente les reveló que entre quienes ingresaron el domingo había tres "aspirantes": Laura, Melanie y Tatiana.
Las tres jóvenes sabían desde el comienzo que habían ingresado a la casa en calidad de aspirantes y que debían ganarse un lugar definitivo en la competencia. Sin embargo, hasta ese momento ninguna conocía la identidad de las otras dos y el resto de la casa no tenía idea de esta situación.
Gianarelli no solo dio a conocer esta información, sino que además les explicó cómo será la dinámica que definirá cuál de ellas continúa en Gran Hermano Uruguay. En la gala del martes, los participantes deberán votar para "salvar" a una de las tres aspirantes. La que reúna más votos de sus compañeros continuará en el reality, mientras que las otras dos quedarán en manos del público, que decidirá cuál de ellas será eliminada definitivamente.
El planteo de Gianarelli generó resistencia inmediata dentro de la casa. Los participantes expresaron su desacuerdo con tener que votar entre las "aspirantes" a dos días del ingreso y hasta lo calificaron como "una guachada" frente al conductor. "Eso no se hace", lamentó otro de los concursantes molestos con la situación.
Gianarelli hizo caso omiso a las quejas y dejó claras las reglas para esta primera instancia. Les remarcó que no pueden complotar ni anticipar entre ellos a quién tienen pensado votar para salvar, por lo que deberán afrontar la decisión sin organizar previamente una estrategia colectiva. También les dio la palabra a las tres aspirantes para que contaran cómo habían vivido el secreto durante sus primeras horas en la casa.
Laura aseguró que se encontraba satisfecha por haber ingresado al reality, pero que la situación le generaba sentimientos encontrados. "Estoy feliz de estar en la casa, pero me siento horrible de ver quiénes son mis rivales. No quería que se fuera nadie. No me quiero ir, pero no quiero que se vaya ninguna. Las tres luchamos para estar acá", expresó. La participante contó además que, pese al poco tiempo que llevan juntas, las tres ya habían compartido aspectos personales de sus vidas: "Nos hemos contado nuestras historias en este corto tiempo".
Melanie, en tanto, reconoció que una de las partes más difíciles fue tener que mantener el secreto frente a sus compañeros. "Me costó no decir nada. Me daba tristeza y no podía hablar porque largaba el llanto. A todos nos costó un montón llegar hasta acá. Nos mandaron atrás del último", lamentó con humor.
Tatiana también pidió disculpas a sus compañeros por haber ocultado su condición de aspirante. "Perdón que no les dije. Charlé un montón y empatizé con todos. Era secreto y no puedo creer con quién me tocó. Una de cal y una de arena. Supe que entraba, pero que a los dos días me podía ir", evaluó. Y añadió: "Es extremadamente loco porque estoy desde febrero pasando los castings. Irme mañana sería un balde de agua fría". A pesar de la incertidumbre, Tatiana destacó la experiencia que está viviendo junto a sus compañeros: "Vivir esto con esta gente es mucho mejor de lo que esperaba. Esto es un juego, pero al final todos somos personas y todos somos iguales".
Una vez que terminó el contacto con el conductor, varios de los participantes se solidarizaron con Laura, Melanie y Tatiana. Algunos incluso les hicieron saber que no estaban de acuerdo con la dinámica planteada por el programa y que consideraban difícil la situación que las tres deberán atravesar apenas unas horas después de haber ingresado a la casa.