Luciano Pereyra: sus dos nuevos álbumes, su regreso al Antel Arena y un recuerdo especial de Ruben Rada

El artista argentino pasó por En Clave País y habló de sus nuevos proyectos, las acciones benéficas de sus grupos de fanáticos y recordó la vez que cantó para el Papa Juan Pablo II.

Aunque lleva casi tres décadas de carrera, Luciano Pereyra todavía vive cada disco y concierto con los nervios de un examen. El día que deje de pasar, dice, deberá dedicarse a otra cosa. Este año, el músico enfrenta varias de esas pruebas con distintos proyectos en simultáneo.

Por un lado, lanzó Te sigo amando en mayo, el nuevo disco que va a venir a presentar al Antel Arena el viernes 13 de noviembre. Las entradas para el espectáculo están disponibles por Tickantel desde 2.000 a 6.500 pesos.

Además, hace unas semanas publicó Ahora las bailamos, un álbum de versiones de varios de sus clásicos junto a Un poco de ruido, el programa de streaming argentino, y varios artistas invitados, como Rodrigo Tapari y Karina.

“La música está en un lugar que te permite juntarte con otros artistas para seguir creciendo y aprendiendo, explica Pereyra en diálogo con Malena Castaldi, conductora de En Clave País, el programa de streaming de El País, y Sofía Durand Fernández, periodista de Espectáculos.

El artista agrega que la música lo sigue sorprendiendo y que las canciones lo llevan a “lugares inimaginables”. Si bien dio sus primeros pasos en el folclore, en su carrera ha experimentado distintos géneros, como la cumbia y el pop.

Ahora las bailamos, por ejemplo, incluye versiones de “Tu dolor”, “Es mi culpa” y “Si no es muy tarde”. Esta última, recuerda, es una canción que no pensaba publicar y terminó siendo cortina de telenovelas en México y Chile.

En este proceso de transformación consante, los fanáticos ejercieron un rol escencial. No solo acompañaron su crecimiento, sino que también han organizado e impulsado acciones benéficas por distintas causas sociales. “Lo que a mi aún me resulta muy fuerte es que lo hacen con tu nombre. Poder ser parte y colaborar desde la música para poder ayudar a quienes más lo necesitan es fantástico. Para mí, es una bendición”, dice Pereyra.

A raíz de uno de los momentos más difíciles de su vida, a causa de problemas de salud, compuso una de sus canciones más emocionantes, “Tu mano”, pero también entendió eso de la músico como una ayuda con mayor profundidad. “Decidimos que los regalos que venían a mí, fueran a quienes más los necesitan. Me hacés un regalo a mi, y te hacés uno a vos”, afirma.

En ese sentido, también, Pereyra se compromete con las acciones benéficas de sus clubes de fans. Por eso está en contra de asociar a los clubes de fanáticos con “personas que van con la bandera, la vinchita, gritan las canciones y están corriendo detrás”, dice. “Es muy loco estar arriba del escenario y ver el espectáculo que da el público. Imaginate estar cantando al mismo tiempo con miles de personas, es una energía tan fuerte y linda que me emociona”, dice Pereyra, que tiene 44 años y va por los 30 de trayectoria musical.

Su quebranto de salud también fortaleció su fe, uno de los pilares de su vida y carrera. En 2000, tuvo la oportunidad de cantarle “Solo le pido a Dios” al Papa Juan Pablo II en el marco de la XV Jornada Mundial de la Juventud en la Ciudad del Vaticano.

Pereyra recuerda que fue una semana intensa: estaba en Salta, al mismo día se fue a Buenos Aires para una conferencia de prensa y en la noche partió a Roma. Allí, pasó tres días donde ensayó y cantó. Se subió al avión con destino a Buenos Aires, volvió a Salta, y fue una vez que llegó a la casa de sus padres que pudo dimensionar lo que había vivido. “Vi que en el diario decía que había cantado ante dos millones de personas”, cuenta. “En ese momento se me cayeron la guitarra y la valija y me fui a llorar a la cocina”.

Luciano Pereyra.
Luciano Pereyra.
Foto: Darwin Borrelli.

El 11 de noviembre, el Papa León XIV visitará Luján, la ciudad natal de Pereyra. Al ser consultado al respecto, explicó que saber que el Papa va a estar a 15 cuadras de su casa es “una locura”. “Hay un movimiento interno muy lindo. Yo creo que cuando hay movimientos así de fe tan masivos, suceden cosas lindas. Y ojalá que así sea”, agrega.

Pereyra ya se está preparando para el show del 13 de noviembre en el Antel Arena. Según él, venir a Uruguay es “abrir la tranquera del campo donde visitas un pariente que hace rato que no ves”. Su relación con el país se extiende al vínculo que mantuvo con Ruben Rada, fallecido el 26 de agosto”, a quien define como un maestro y lo compara como un “tío copado”. En 2003, ambos compartían discográfica, por lo que salían juntos a muchos eventos de promoción y convenciones de la compañia.

“Compartimos muchas canciones, escenarios. Hicimos un Teatro Colón juntos. Ibamos mucho a comer a Casa Violeta, al Palacio Peñarol, a la cancha a ver fútbol. Te cuidaba, te aconsejaba, te hablaba”, recuerda y define que tenía una “magia especial”. El consejo más importante que le dio, dice, es la pausa que tenía al hablar y lo compara con otro mentor que tuvo: Horacio Guarany. “Era llegar de gira, agarrar la bicicleta e ir a su casa. Pasamos horas de charlas con Horacio, pero también en silencio”, afirma.

Un proyecto paralelo a la música con el que también se permite disfrutar de la calma es Re-Cordis, una bodega ubicada en Mendoza que compró junto a sus amigos y que define como una excusa para compartir. “Me encanta mi trabajo, pero cuando no estoy trabajando me gusta estar en mi casa, con mis perros y mi esposa, que vengan mis amigos a comer algo”.

De cara al 2027, explica que planea lanzar un nuevo disco y ya está grabando material, pero que en este momento está concentrado en las giras. “Me encanta estar grabando y pensando en nuevas cosas, producir en mis ratos libres, pero que eso no quite el disfrute de estar en gira”.

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