El traje blanco que John Travolta convirtió en un emblema de Fiebre de sábado por la noche, el hacha usada por Jack Nicholson en El resplandor y el hoverboard de Marty McFly en Volver al futuro II volverán a estar juntos, aunque esta vez lejos de una pantalla de cine. Son algunos de los objetos originales que saldrán a subasta en una venta que reúne más de 1.400 piezas utilizadas en películas y series de televisión.
La subasta será organizada por Propstore, una de las principales casas especializadas en objetos de películas y televisión, y se desarrollará durante cuatro días. El catálogo abarca varias décadas de Hollywood e incluye vestuario, accesorios, armas de utilería, maquetas y piezas empleadas directamente durante los rodajes.
Algunos de los objetos pertenecen a películas convertidas en fenómenos de la cultura popular, mientras que otros tienen un valor particular por su importancia en la historia técnica del cine. Es más, la pieza con la estimación más alta no procede de una superproducción reciente: es una figura realizada hace más de 75 años que podría superar los dos millones de dólares.
Uno de los principales atractivos será el traje blanco de tres piezas utilizado por John Travolta en Fiebre de sábado por la noche, la película de 1977 que convirtió a Tony Manero en uno de los personajes más populares de su carrera.
Es el conjunto asociado a algunas de las imágenes más famosas de la película, con Travolta en la pista de baile mientras suena la música de los Bee Gees. Propstore estima que la prenda podría alcanzar los US$ 410 mil, aproximadamente.
El valor responde tanto a que se trata de vestuario utilizado en la producción como al lugar que la película terminó ocupando en la cultura popular. Fiebre de sábado por la noche convirtió a Travolta en una estrella internacional y contribuyó a llevar la música disco y su estética a una audiencia masiva.
También saldrá a la venta una de las piezas asociadas a una de las escenas más reconocibles del cine de terror: el hacha utilizada en El resplandor, la película que Stanley Kubrick estrenó en 1980.
El objeto está vinculado a la secuencia en la que Jack Torrance, interpretado por Jack Nicholson, destroza con un hacha la puerta detrás de la que se refugia Wendy, el personaje de Shelley Duvall. De allí surge, además, el célebre “Here's Johnny!” improvisado por el actor.
Más de cuatro décadas después del estreno, el objeto de utilería forma parte del catálogo junto a piezas pertenecientes a otras grandes producciones de Hollywood.
Otra de las piezas destacadas pertenece a Volver al futuro II. Se trata de uno de los *hoverboards* asociados a Marty McFly, el personaje de Michael J. Fox, en la segunda entrega de la saga.
El monopatín flotante aparece cuando Marty viaja desde 1985 hasta el entonces futurista 2015 y se convirtió en uno de los objetos más reconocibles de la trilogía dirigida por Robert Zemeckis.
El diseño rosa de Mattel fue creado para la ficción y durante años alimentó incluso el mito de que la compañía había desarrollado realmente un monopatín capaz de flotar. Ahora, una de las piezas utilizadas para llevar aquella idea a la pantalla integra la nueva subasta.
El catálogo alcanza también a una franquicia bastante más reciente. Entre los objetos ofrecidos aparece una snitch dorada usada en las películas de Harry Potter.
La pequeña pelota alada es uno de los elementos fundamentales del quidditch, el deporte ficticio que forma parte del universo creado por J.K. Rowling, y fue utilizada como objeto de utilería durante las filmaciones.
Las piezas originales relacionadas con Harry Potter se han convertido en un sector propio dentro del mercado de memorabilia cinematográfica, especialmente cuando puede acreditarse su utilización durante la producción de las películas.
El objeto que podría superar los US$ 2 millones
Sin embargo, ninguna de esas piezas tiene la valoración más alta de la subasta. Ese lugar corresponde a una marioneta de Mighty Joe Young, película estrenada en 1949 y conocida en español como El gran gorila.
La figura mide apenas unos 38 centímetros y fue usada para las secuencias realizadas mediante animación stop motion. Su estimación máxima alcanza los 1,75 millones de euros, equivalentes a unos US$ 2 millones.
La valoración está relacionada con su antigüedad, su conservación y, especialmente, con su importancia para la historia de los efectos visuales. Mighty Joe Young fue realizada por un equipo que incluyó al pionero Willis O'Brien y a un joven Ray Harryhausen, quien posteriormente se convertiría en una de las figuras fundamentales del stop motion cinematográfico. La película ganó el Oscar a mejores efectos especiales en 1950.