La relación entre el narcotráfico y la política es un asunto que despierta cada vez mayor preocupación y abre interrogantes sobre la transparencia del financiamiento de los partidos en Uruguay.
¿Hay dinero proveniente del crimen organizado en los partidos políticos del país? Sábado Show planteó esa pregunta a cuatro periodistas días después de la condena a Pablo Leiva, exasesor del edil Gonzalo Gómez, a dos años y seis meses de prisión por lavado de activos y tráfico interno de municiones.
Estas fueron las respuestas de los periodistas Alejandro Amaral, Sebastián Giovanelli, Diego Píriz y Emiliano Bejar.
Alejandro "Bicho" Amaral - periodista
Una cosa es que no haya evidencia de un financiamiento de las grandes estructuras partidarias. Sí ha habido casos puntuales de narcos procesados vinculados a sectores políticos. Eso ya enciende un nivel de alarma enorme. Y lo más preocupante es que haya narcos infiltrándose -desde hace tiempo- entre los políticos, porque un día, además de financiados -por miedo o por codicia-, pueden pasar a ser socios y hasta protagonistas de esa actividad. Si en otros países pasó, ¿por qué no pasaría acá?
Sebastián Giovanelli - periodista
Siento que el caso Leiva no es un hecho aislado. La política es parte de una sociedad donde el narcotráfico copa cada estrato sin importar clase social, asociación civil, club deportivo, cultura, etc. No tengo argumentos para pensar que la política goza de algún tipo de inmunidad al respecto. En la política hay dinero y poder, dos características que generan un escenario ideal para operaciones de narcotráfico. Entonces estoy mucho más cerca de pensar que en política sí está enquistado el narcotráfico como en otras esferas de la sociedad uruguaya. Mi reflexión ante este episodio puntual que desnuda una situación reprobable es que el sector político debería examinar los mecanismos y ser mucho más exhaustivo en el análisis de sus vínculos.
Emiliano Bejar - periodista
Hay algo que parece bastante evidente: el narco intenta -y en muchos casos consigue- meter un pie en distintos estamentos de la sociedad. Y, lógicamente, los lugares donde se concentra el poder y desde donde se hacen las leyes resultan especialmente atractivos. Por eso, sería tan ingenuo afirmar que todas las personas que entran en un partido político lo hacen con buenas intenciones como sostener que el narco no logró colarse, aunque fuera por las puertas traseras, en algunas estructuras partidarias. Lo que pasó, de hecho, ya da bastante material para hacerse preguntas.
Diego Píriz - periodista
Quiero creer que no hay plata del narcotráfico adentro de la política, pero nada me lo asegura. Es imprescindible y urgente que se apruebe la ley de financiamiento de las campañas electorales para regular estas cosas o al menos para tener un filtro más a la hora de que el crimen organizado se quiera meter en los partidos.