Siempre sonriente y con el entusiasmo intacto, Victoria Campo atraviesa sus primeras horas fuera de la casa de Gran Hermano Uruguay, de Canal 10. La joven de 30 años, eliminada el pasado lunes por votación del público, asegura que está feliz con la experiencia, aunque reconoce que algunas imágenes que vio después de abandonar el reality cambiaron radicalmente su percepción sobre ciertos compañeros.
En entrevista con Sábado Show, Campo habló sin filtros sobre su vida sentimental, marcada por dos relaciones de cinco años con hombres a los que definió como “exitosos”. Aunque no lo nombró, una de ellas fue con el futbolista Nicolás “Diente” López, con quien mantuvo un romance hace aproximadamente una década y al que acompañó durante parte de su carrera en Europa. Recordó aquella historia con cariño y aseguró que la separación se produjo en buenos términos.
También manifestó su decepción con Fabricio, con quien protagonizó un acercamiento romántico dentro de la casa. Una vez afuera, Victoria descubrió que su compañero había llegado a poner en duda su identidad de género e incluso le preguntó a Gran Hermano si ella era una mujer trans. La revelación la dejó desconcertada y terminó por sepultar cualquier posibilidad de retomar el vínculo.
Pero su principal desafío comienza ahora. Después de una vida dedicada fundamentalmente a sus parejas, Victoria asegura que nunca tuvo un empleo y que llegó el momento de construir su independencia. Sueña con trabajar en televisión, estudiar locución y aprovechar la exposición que le dio el programa para iniciar una nueva etapa.
-¿Cómo pasaste tus primeras horas fuera de la casa?
-Divino todo. La verdad, me encanta estar acá afuera. Estoy muy contenta.
-Ya viste algunas imágenes de lo que ocurrió mientras estabas adentro. ¿Cambió tu percepción sobre algunos compañeros?
-Un montón, un montón. Ahora entiendo muchas cosas. Igual, todavía vi muy poco y tengo mucho por descubrir.
-¿Por qué creés que el público decidió eliminarte?
-Creo que me junté mucho con algunas personas de la casa que tenían mucho hate (odio) afuera. Haberme llevado con Catán me jugó en contra. Justo estaba nominada con Bruno y mucha gente votó por él por el tema de Catán. Creo que se juntaron varios factores.
-¿Qué te llevó a inscribirte en Gran Hermano?
-Mi hermano. Yo estaba en pareja, me separé hace unos meses y no tenía en mis planes entrar a Gran Hermano, ni siquiera inscribirme. Mi hermano empezó a motivarme y me decía: “Empezá, que esto te puede abrir muchas puertas”. Como siempre estuve en pareja, nunca me habían dejado trabajar ni hacer nada para valerme por mí misma. Entonces dije: “Este es el momento de empezar a mostrarme, que la gente vea cómo soy y quién soy”.
-Tu vida estuvo muy vinculada a las relaciones de pareja con personas "exitosas" como has dicho. ¿Cómo fueron esas historias?
-Tuve dos novios. Con el primero estuve cinco años. Después me separé, estuve soltera un año y medio, vine a Uruguay y conocí a mi última pareja, con la que también estuve cinco años.
-Dentro de la casa comentaste que habías estado con hombres exitosos. Se conoció que uno de ellos fue el futbolista uruguayo Nicolás López, con quien viviste en Europa. ¿Cómo recordás aquella relación?
-Nos separamos hace muchísimo tiempo, pero la mejor con él. Éramos muy chicos. Me tocó ir a Europa por su trabajo y la verdad es que esa relación me ayudó muchísimo a madurar. Yo había pasado muchas cosas y estar en pareja con él me ayudó a crecer. Fue un cambio de vida rotundo y me sirvió mucho. Me quedo con todas las cosas buenas que viví.
-¿Quedaron cuentas pendientes o algún conflicto después de la separación?
-No, no, para nada. La mejor siempre.
-¿Y cómo viviste la ruptura con tu pareja más reciente?
-Fue doloroso, no te voy a mentir. Fue muy doloroso separarme y sentir de nuevo que algo no funcionaba. La decepción, porque yo lo doy todo en una relación, apuesto mucho y pongo todo de mí. Ver que algo fracasa duele. Pero después hay que salir adelante. Nada de quedarse acostada en la cama llorando. Hay que salir, seguir con una sonrisa, perseguir los sueños y luchar por las cosas que uno quiere conseguir.
-¿Te gustaría desarrollar una carrera en los medios de comunicación?
-¡Me encantaría! Quiero estudiar locución, estoy muy interesada. Me han dicho cosas muy lindas y ojalá que por ahí haya un camino para mí.
-Volviendo a Gran Hermano, ¿quiénes son tus favoritos para ganar?
-Todavía vi muy poco. A medida que vaya mirando el programa me voy a dar cuenta de quiénes son realmente las personas. Yo soy muy sentimental y eso me jugó mucho en contra, porque no pensaba tanto en el juego sino en los sentimientos. Adoro a Laura, por ejemplo. También quería muchísimo a Guada y sufrí un montón cuando se fue. Era mi compañera y no podía creer que la hubieran eliminado. Pero bueno, es parte de esto. Es una competencia.
-¿Cómo era la convivencia dentro de la casa?
-Muy linda. A veces era difícil cuando había momentos tensos. Yo soy una persona muy calentona, me enojo, y tuve que aprender a tener tolerancia, paciencia y mantener la tranquilidad. Pero sinceramente la llevé muy bien. Me divertí muchísimo, me reí y la pasé bárbaro. Yo estaba ahí para disfrutar. Es un reality show.
-¿Te decepcionó Fabricio después de conocer algunas cosas que dijo sobre vos, especialmente cuando llegó a preguntarle a Gran Hermano si eras trans?
-¡Ay, sí! Nunca me hubiese imaginado algo así. Me quedé muda cuando me enteré. Dije: “¿Qué?”. La verdad que sí, me decepcionó. Yo lo tenía como una persona que me mostraba otra cosa. Soy muy sensible y no tengo maldad, entonces pienso que las otras personas son transparentes como yo. Pero nada, no quiero saber nada más con él. Nada de nada.
-¿Te habías ilusionado con él o buscabas simplemente pasar un buen momento?
-Yo no estaba buscando un compañero ni mucho menos. Estoy cansada de estar en pareja. ¡Es lo que menos quiero! Quería disfrutar, como se lo dije a él. Soy una persona muy fogosa y buscaba pasarla bien. Adentro de la casa también necesitás un poco de calor humano.
-Hasta ahora las eliminaciones han sido de mujeres. ¿Qué te genera esa tendencia?
-Tristeza, mucha tristeza. Cada vez quedan menos mujeres y me parecería horrible que quedaran solamente hombres. Las mujeres tienen que estar. Hay mucha pica entre nosotras y yo tampoco voy a decir que quedé afuera de eso, porque tuve mis diferencias con algunas compañeras. Pero espero que cambie y que ahora empiecen a salir los hombres.
-Con las restricciones del presupuesto para la comida, ¿pasaron hambre?
-¡Mal! Yo soy una persona de muy buen comer, me encanta comer. Entreno bastante también. Pero sentía mucha ansiedad y a veces confundís el hambre con la ansiedad. Pasábamos un poco de hambre, sí. Y si ahora les reducen más el presupuesto, imaginate lo que va a ser. ¡Un caos! Ni manteca van a tener. Galletitas con suerte, polenta, fideos y chau.
-¿Extrañaste el celular durante el aislamiento?
-Nada. Pensé que lo iba a extrañar muchísimo porque soy una persona que está todo el día con el teléfono, pero no lo extrañé para nada. Aprendí a disfrutar de hablar con la gente sin estar pendiente de la pantalla. Ojalá la vida fuera así, con mucho menos teléfono. Voy a tratar de aplicarlo ahora: salir a comer con alguien, dejar el teléfono en el auto y olvidarme. Se vive completamente distinto. Es un cambio rotundo que la gente no entiende hasta que lo experimenta.
-¿Cuáles son tus planes a partir de ahora?
-Trabajar, trabajar y trabajar. ¡Nunca trabajé! Tengo 30 años y nunca trabajé. Y nunca tuve tantas ganas de hacerlo, te lo juro. Quiero llegar a estar agotada de trabajar, quiero sentir esa sensación. Ese es mi plan y voy por eso.
-¿Te imaginás trabajando en televisión, publicidad o como modelo?
-¡Ojalá! Me encantaría trabajar en los medios. También hacer publicidad, campañas de pelo, de cutis, de maquillaje. Como modelo no sé, porque soy bajita, pero algo fotográfico me encantaría. Ojalá me llamen las marcas. Estoy muy feliz con todo lo que está pasando y tengo muchísimas ganas de empezar esta nueva etapa.