Sebastián Britos a Ovación: del "no tengo miedo" a la "manija" interna de Peñarol para ir por la Copa Libertadores

El minuano que será titular en el estreno Mirasol en el Grupo E ante Independiente Santa Fe en Bogotá, habló de la responsabilidad que tiene en el arco y de la relación con Washington Aguerre.

Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Foto: Enrique Arrillaga.

Enviado a Bogotá, Colombia
Sebastián Britos llegó a Peñarol para competir en el puesto con Washington Aguerre y demostró estar a la altura desde el primer momento que le tocó jugar. Por una sanción del artiguense, el minuano de 38 años será titular esta noche en el estreno Mirasol en la Copa Libertadores, el gran objetivo del club.

Acerca de ese debut, de la responsabilidad que conlleva defender el arco de un equipo grande, de cómo es la relación con Aguerre y de cómo trabaja en el día a día, el guardameta aurinegro habló largo y tendido con Ovación en Bogotá.

¿Hay ansiedad o nerviosismo por el estreno en esta Copa Libertadores?
No hay nerviosismo ni ansiedad por debutar en la Copa Libertadores con Peñarol pero sí hay una responsabilidad que conlleva a estar en el arco de un club como este, porque atajar en un equipo grande es algo completamente distinto. Yo lo viví en Perú (Universitario) y sabés que en cualquier falla te pueden caer de todos lados. El error está a la vuelta de la esquina y es constante porque nosotros los arqueros convivimos con eso.

¿Y cómo se lucha contra eso?
Para mí cada partido es un examen, una prueba. Y la realidad es que yo hoy en día la vengo remando de atrás, entonces cada vez que me toca jugar, tengo que dar el máximo. Cuando Diego toma la decisión de poner a Washi (Washington Aguerre) yo canalizándolo internamente, hablándolo con mis amigos, mi familia y gente de mi entorno, les comentaba que prefiero que me saque de la manera que me sacó y no porque fui un desastre. Entonces ahí yo me quedé tranquilo que de mi parte, todo lo que yo tenía que hacer y estaba a mi alcance, lo hice. Después las decisiones las toma el entrenador.      

Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Foto: Enrique Arrillaga.

  
¿Sentís que venís estando a la altura y respondiendo?
Sí. El arco de Peñarol ha sido muy castigado, venía bastante cascoteado desde hacía años, por eso para mí es una responsabilidad partido a partido, independientemente de quién sea el rival, el torneo, la dimensión que pueda llegar a tener porque yo juego un partido amistoso y no me va bien, me van a juzgar por eso también ¿entendés? Y yo lo tengo clarísimo eso porque es lo que tiene jugar en un equipo grande. Por eso para mí cada partido es trascendental.

¿Cómo lo trabajás eso?
Obviamente que hay partidos que son más importantes que otros. ¿En qué va eso? En que, por ejemplo, si te estás jugando pasar de fase, valen lo mismo esos tres puntos que los del primer partido, pero son instancias decisivas como una definición o una final, son partidos puntuales que los vivís con un poco más de nerviosismo y la ansiedad responde a un sobrepensamiento. Cuando te lo imaginás, ves imágenes o situaciones, todo eso hace que los niveles de concentración en el momento del partido sean aún mayores. Cuando vos estás en los niveles de exigencia, la concentración es mayor. Por eso a veces pasa que cuando vos jugás contra un equipo menor y no conseguís el resultado que vas a buscar, es porque muchas veces justamente no se genera eso que quizás en un partido definitorio sí. Uno de los indicadores son esos: el cómo vos te brindás ya mentalmente en lo previo ante una instancia decisiva.

¿Sentís que Peñarol resolvió un problema en el arco con tu llegada y la vuelta de Aguerre?
Yo creo que tiene dos grandes arqueros. Ya los tenía a lo largo de los años también, lo que pasa que el arco de Peñarol no es fácil y más si venía cascoteado. El gran tema está en cómo uno se impone ante el error y empieza a sortear diversas situaciones que se van planteando como una falla, un error que termina en gol porque obviamente siempre te van a recalcar el error y no las virtudes. Entonces hay que ir sorteando eso, hay que mantener la estabilidad a lo largo del tiempo y hay que ser estable emocionalmente para que eso no te perjudique en la toma de decisiones. Eso es lo más difícil en un equipo tan grande porque la urgencia del resultado y de los buenos rendimientos es constante.

¿Qué balance haces de tus actuaciones en Peñarol hasta ahora?
Y bueno, siempre se puede dar un poco más, por supuesto. Pero yo me estoy brindando al máximo en el día a día, en el vínculo con mis compañeros, en el compromiso hasta con los trabajadores mismos de adentro del club. Mi compromiso es integral para con toda la gente, con el hincha también, por supuesto. Pero yo sé y soy consciente, porque los años así me lo han demostrado, que tengo que entrenar como si estuviera jugando. No me puede pasar que en el momento que me toque jugar yo no esté preparado. Entonces cada entrenamiento me lo tengo que tomar como si estuviera jugando. Es de la manera en la que puedo sentirme activo e importante. Yo me considero importante porque sé que voy a ser importante a lo largo del año.

¿El compromiso integral habla de todo lo que está fuera de la cancha también?
De todo en general. Del descanso, de lo que hago en mi casa, del dedicarle mis energías a esto que hago que es mi trabajo. Gran parte de la energía además de a mi familia, se lo dedico a esto. Todo lo que hago es pensando en que al otro día tengo que entrenar. O dejo de hacer cosas, o me acomodo pensando que tengo que entrenar, que tengo que estar bien, alimentarme bien, des
cansar bien. El compromiso tiene que ser total porque cuando uno no le dedica el cien por ciento de la energía a algo los malos resultados se notan.

Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Foto: Enrique Arrillaga.

¿Cómo es la relación con Washington Aguerre?
Nos damos para adelante. Siempre. Y es auténtica la buena vibra que hay porque los dos entendemos que es por un bien común, independientemente de a quien le toque jugar, el resultado final nos va a traer beneficios a todos. A él, a mí, a Lea Díaz, a los gurises que vienen atrás también, a todo el plantel, a los trabajadores del club y a la gente, que es en definitiva la que nos paga el salario. Pero con Washi nos llevamos muy bien y siento que es algo recíproco. Hay una buena vibra constante cuando le toca a uno o al otro y está bueno porque eso no lo conseguís en todos lados. Yo no lo he encontrado en otro lugar esto.

¿Pero no marcás cierta distancia?
Y a veces, por ser cómo soy, trato de ser un poco distante porque quiero ver qué puedo llegar a recibir de la otra persona. Yo sé que de mi parte siempre va a ser algo auténtico y sincero lo que yo doy. Pero a veces cuando no es así, te llevás una desilusión, amargura y hasta calentura porque se genera un mal ambiente en el que no es nada cómodo trabajar. Me he encontrado grandes compañeros, excelentes compañeros y de los no tan buenos también a lo largo de mi carrera (risas).

¿Qué se le dice a un pibe como Leandro Díaz que hoy va a ser tu suplente por Copa Libertadores?
Yo le he planteado situaciones que son metas que se tiene que proponer. En realidad son ejercicios básicos que vos te los ponés cuando empezás algo: ¿Cuál es mi meta? ¿A dónde quiero llegar? ¿Y qué es lo que tengo que hacer para llegar a ese lugar? Bueno, tengo que seguir a tal referente, etcétera. Yo creo que es importante para un botija de su edad poder abrirle la mente y que se dé cuenta con anticipación de las cosas, porque todos pasamos por esa edad y a veces no nos trazamos un plazo o una meta. Por eso está bueno plantearle situaciones de cosas que a mí me pasaron y no me las dijeron en su momento o me las dijeron y no me di cuenta o no le presté atención. y que a mí no me la dijeron. Y que yo me las fui dando cuenta con el tiempo. Pero básicamente eso. Sí, no, yo trato de sumarle en todo lo que puedo, todo. Porque en realidad yo en muchas situaciones capaz que yo las tuve que vivir para darme cuenta. O quizás me las dijeron en su momento y yo no le presté atención.

Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Sebastián Britos, golero de Peñarol.
Foto: Enrique Arrillaga.

¿Viste algo de Santa Fe que te ocupe o preocupe?
Sí, que tienen un par de buenos rematadores, que hay uno particularmente que busca constantemente remates desde afuera del área y bueno, lo ya conocido del fútbol colombiano como la dinámica, la fortaleza, la velocidad y la calidad técnica.

¿Con qué te vas conforme de Bogotá?
Y… Con un empate para arriba. La idea es ganar, por supuesto, porque son tres puntos de oro. Ganar acá, algo que sabés que le va a costar a todos, sería lograr seis puntos, me animaría a decirte. Yo no le tengo miedo. Y más con el rendimiento y las cosas buenas que ha demostrado el equipo en estos últimos partidos. Hemos ido mejorando en muchos aspectos. Es cierto que me parece que, desde mi punto de vista, el rival que vamos a enfrentar ahora es superior a los que veníamos enfrentando y que quizás no vamos a encontrar ciertas regalías que nos dieron otros rivales que enfrentamos, pero yo no tengo miedo. Ya he jugado contra los monstruos (risas), me he comido tres con los brasileños, he ganado, empatado, me ha ido bien, he jugado partidos en la altura y gracias a Dios en la mayoría me fue bien. Me tocó jugar a 3.200 y sentirme muy mal y también jugar a 4.000 metros y sentirme relativamente muy bien. Pero vamos a dar batalla. Jugando bien, mal, desprolijo o teniendo buenos circuitos, el equipo se va a entregar.

¿Hay mucha manija en el plantel?
Hay una manija interna… Desde el momento en el que Diego Aguirre me llamó el 26 de diciembre, desde el primer minuto sentí esa manija de parte de Diego y después cuando entré al plantel era algo de todo el mundo. Una manija constante de decir ‘tenemos que ir por la Libertadores’. Y no es fácil, pero el deseo está y es fuerte.

¿Eso motiva mucho también no?
Sí, obvio pero yo creo que tenemos que ser cautelosos, porque está bueno jugar con la ilusión de que realmente sabés que podés llegar a conseguirlo y quizás no todos los clubes empiezan la copa con eso. Nosotros tenemos la suerte de decir ‘bo, se puede’. Tenemos que ser cautelosos en el sentido de ir partido a partido y encarar cada partido al máximo porque después pasan cosas que son imponderables como una lesión o una expulsión que te cambia todo. Pueden pasar muchas cosas en el fútbol, pero tenemos que ir partido a partido, dar lo mejor y sacar lo mejor de nosotros en todo sentido: en la concentración, en dar el máximo, en prepararse, en descansar bien para llegar bien. Son muchos los factores que nosotros tenemos que contemplar para que las cosas nos salgan bien. Si bien en el fútbol se puede dar que una situación de partido, una decisión arbitral o un mal gesto técnico te cambie un partido, hay detallecitos que te acercan al éxito. Entonces nosotros tenemos que hincar el diente en esos pequeños detalles constantemente.

¿Te habló algo Diego Aguirre en la previa a este partido?
No, no porque yo ya lo sabía. En algún caso puntual sí me dijo ‘bueno, mirá que el fin de semana vas a jugar’. Pero ahora no. Desde aquel 26 de diciembre lo sabía porque él me lo dijo y también me dijo que el gran objetivo de él principalmente y del club es ir por la Copa Libertadores.

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