Luego de la salida de Jorge Bava, el nombre de Sebastián Abreu comenzó a sonar con fuerza en la interna de Nacional, pero este domingo por la noche y tras el triunfo de su equipo, Xolos de Tijuana, frente a Cruz Azul por 2 a 1 en la cuarta fecha del Torneo Apertura de México, el Loco hizo referencia al interés del Tricolor y le cerró la puerta a su llegada al club.
“No es la primera vez que me vienen a buscar", comenzó diciendo el Loco en conferencia de prensa para agregar: "Hay un tema: nosotros los entrenadores, cuando nos pegan una patada en el culo y nos corren, decimos ‘ah, que no respetan proyecto’, ‘que en cinco fechas no nos dan continuidad, no nos dejan seguir’. Entonces interpreto que lo mínimo, cuando vos tenés la posibilidad y te están dando para poder tener desarrollo, poder tener continuidad, ver lo que se va reflejando, ser parte de ese sentido de pertenencia, no te podés quejar por lo otro”.
“A mi entender, tenés que tener una manera de manejarte con coherencia, el doble discurso no”, insistió el entrenador uruguayo.
Acerca de una posible llegada a Nacional, el Loco comentó: “Y los sueños, los deseos, que uno pueda llegar a tener, interpreto que hay momentos para todo. Independientemente que como comenté, por ahí mi espíritu se fue, pero el raciocinio del entrenador no y creo que en este momento con todo lo que me está tocando vivir estoy súper comprometido con todo lo que nos toca. De lo bueno y lo malo, pero en esa construcción de ladrillito, ladrillito, ladrillito que el equipo va cosechando. Entonces si el capitán se va y el barco queda en el medio del mar sin capitán, ¿qué van a pensar los marineros del capitán? El capitán es el último que se hunde en el barco. Y eso pasó en el Titanic”.
Por último, Sebastián Abreu remarcó: “Entiendo todo el run run, obviamente que existe, que fue tendencia en este último día todo lo que se habló y aparte por redes sociales replica mucho más, pero vuelvo a repetir lo mismo: trato de tener coherencia, de tener respeto, de tener valorización, agradecimiento. Más allá de que hay sueños que quiero cumplir indudablemente, pero entiendo que para todo hay momentos, y hay momentos para poder hacer las cosas, a mi manera de ver, de la manera correcta para que las puertas abiertas estén en todos lados y predicar con el ejemplo. Y que el mensaje no sea de palabra, sino del accionar”.