Santiago Sánchez, joven candidato de Peñarol: "Hay que erradicar el sistema presidencialista de Damiani y Ruglio"

Tiene 32 años, es economista y empresario de la industria automotriz, presidente del básquetbol carbonero desde mayo 2025 y dice buscar "el consenso general para estar donde seamos más útiles"

Santiago Sánchez, dirigente y candidato a presidente de Peñarol en las elecciones 2026
Santiago Sánchez, dirigente y candidato a presidente de Peñarol en las elecciones 2026.
Foto: Santiago Vanoli

Con 32 años es el candidato más joven de las elecciones en Peñarol. Dice que sus primeros recuerdos en la cancha son del Quinquenio, pero su pasión por los colores se forjó sobre todo en base a los relatos del legendario club que fue distinguido como el mejor del Siglo XX en el continente, pentacampeón de América y tricampeón del mundo.

Sin embargo, Santiago Sánchez creció en una época menos próspera para el fútbol uruguayo, cuando la relevancia internacional pasó del protagonismo a la intrascendencia, vivió una racha de siete años sin salir campeón ni clasificar a la Copa, y en una realidad completamente diferente a la que esperaba cuando era niño.

Ese contraste fue lo que lo incentivó a involucrarse con el club. “Primero me hice socio en 2012, cuando cobré mi primer sueldo. En 2016 quise vincularme a la política y tomé un rol activo dentro del Movimiento 2809, que fue mi puerta de entrada a Peñarol”, relató en diálogo con Ovación.

Ese contraste, también, le da otra certeza en su afán de que Peñarol recupere ese lugar de privilegio en la región y en el mundo que una vez tuvo: “Hay una masa importante de jóvenes que queremos erradicar el sistema presidencialista que tanto Damiani como Ruglio eligieron para presidir el club. No es algo contra Juan Pedro ni Nacho: es contra ese sistema. En Origen Peñarolense (su agrupación, la lista 6) consideramos que Peñarol es un colegiado y que tiene que tomar decisiones por mayorías, en el Consejo Directivo o la Asamblea Representativa, con acuerdos”.

Por eso respondió que, si hoy no fuera candidato, no metería en la urna la papeleta por ninguna de las dos opciones mencionadas: “Porque puede ser una continuidad del pasado”, que quiere dejar de una vez por todas atrás.

Asimismo resaltó que prefiere valorar las cosas positivas de cada presidencia: “De Juan Pedro destaco que fue un hacedor de las formativas y del estadio. Jorge Barrera trajo de vuelta el básquetbol y abrió el club a muchos socios para trabajar e involucrarse. De Ruglio destaco su gestión económica: pasamos de un club de 25 a 40 millones de dólares de ingresos anuales, hubo un ordenamiento económico de la mano de Eduardo Zaidensztat”. Pero hay otras cosas que son necesarias “cambiar drásticamente”, insiste.

Lo primero, asegura, es honrar los estatutos. Que “son viejos” (de 1958) y “se usa la parte que le conviene a cada uno”. “Peñarol no es un club presidencialista: es un colegiado que tiene que actuar por consensos y mayorías. Aunque siempre tuvimos presidentes fuertes que marcaron su impronta, en Peñarol el voto de los socios es proporcional en la Asamblea y en el Consejo. Nos parece importante defender eso: el presidente tiene que trabajar en equipo, abrir la cancha, confiar en sus compañeros y no delegar solamente en personas de su confianza, sino en quienes el socio eligió para representarlo”, sostiene.

El pasado martes por la noche Peñarol volvió al Estadio Campeón del Siglo luego de dos meses, pero lejos de ser una fiesta, la imagen final fue de crisis a nivel deportivo, político e institucional. Silbidos a los jugadores, insultos a los dirigentes, peleas entre hinchas y bengalas que interrumpieron el partido por Copa Uruguay.

¿Cómo se llegó a ese punto? Según Sánchez: “Porque no hay un orden. Hay que marcar ciertas jerarquías, capacitar a más gente o tener más profesionales en ciertas áreas. Y una muy importante, en un club tan popular como Peñarol, es la seguridad. Tenemos gente extremadamente profesional, con muy buenas intenciones e ideas, pero con pocos recursos asignados. Hemos gastado un montón de dinero en multas y quizás no invertimos lo suficiente en barreras físicas, controles, identificación y más formas de prevenir”.

Santiago Sánchez, dirigente y candidato a presidente de Peñarol en las elecciones 2026
Santiago Sánchez, dirigente y candidato a presidente de Peñarol en las elecciones 2026.
Foto: Santiago Vanoli

La posibilidad de una alianza por una tercera corriente competitiva electoralmente

Con las encuestas hablando de una elección de dos polos, Damiani y Ruglio, aunque además son quienes concentran el mayor rechazo de los socios, Sánchez descarta que el hincha deba resignarse a uno de ellos. Al contrario, dice creer que una alianza fuerte puede formar una tercera corriente competitiva. “Creo en las alianzas y estoy trabajando en ellas, pero no en alianzas electorales sino programáticas: en base a un plan de gobierno, propuestas y un equipo para trabajar tres, seis o nueve años por el futuro del club”.

Aunque no dio nombres, aclara que no lo desvela el primer lugar de la lista, ni el dos o el tres: “Buscamos el consenso general y estar donde seamos más útiles”.

Y tiene claro lo que no debe ser: “Una alianza para sacar a alguien me parece completamente erróneo. Los peñarolenses no podemos agredirnos entre nosotros: somos todos del mismo club, amamos la misma bandera y los mismos colores. No importa de dónde vino ni a quién votó, lo importante es tener a las personas adecuadas para representar a Peñarol en todos los frentes”.

“Hemos hablado con casi todos los candidatos, los que no han atacado a nivel personal a otra persona y han tenido propuestas de construcción”, reveló, y que le parecería oportuno “que no lleguen más de cuatro o cinco alternativas a la elección” y que el resto se "encolumnen detrás". Porque ocho candidatos muestra mucha diversidad de opciones, pero también confrontación: "No nos podemos poner de acuerdo entre nosotros".

Sobre la dilatada decisión de Ruglio de postularse o no, sostiene que no debería pasar de esta semana: “Para darle certezas al socio y además un espaldarazo fuerte al plantel, porque parece que estuviera esperando un resultado deportivo positivo”.

La polémica por aceptar presidir el básquetbol

Hay quienes lo acusan de traicionar a Evaristo González porque entró en su lista a la directiva y en mayo 2025 aceptó el cargo de presidente del básquetbol por ofrecimiento de Ruglio, sobre el propio Evaristo. Pero su versión de los hechos es la siguiente.

“Se buscó priorizar un hecho político y dejar al básquetbol de rehén de una batalla entre dos bloques: el oficialista de Ruglio y Zaidensztat, y el opositor de Evaristo y Novick. La amenaza era económica porque si Evaristo asumía el cargo, el oficialismo no le iba a dar recursos a la disciplina. Yo no lo podía permitir bajo ningún concepto. Estoy en la Comisión de Básquetbol desde 2018: arranqué como vocal y fui delegado, secretario, vice y ahora presidente. Habíamos perdido las dos últimas Ligas con presupuesto récord y podía ser un quiebre. Así que tomé la decisión con mis compañeros del movimiento y por suerte logramos el objetivo y salimos campeones después de 44 años”.

—¿Cómo quedó tu relación con Evaristo a partir de eso?

—Cordial: de buen día, buenas tardes. Nos saludamos, pero nunca volvió a ser la misma. Era una persona a la que le tenía mucho respeto por cómo se abocaba al trabajo en Peñarol, un dirigente con quien hablaba todas las ideas que tenía para el club. Todo eso se cortó.

—¿Qué hiciste diferente a otros años en el básquet, cuando también se invirtió mucha plata pero no se pudo salir campeón?

—Delegué en los mejores de cada área. Busqué a los mejores para el relacionamiento con la FUBB, a los mejores para el desarrollo de la infraestructura, a Leandro García Morales y a Martín Osimani como referentes deportivos y nos hicieron dar un salto hacia el siguiente nivel de exigencia. Esa fue la pieza angular: confiar en los mejores, delegar y saber trabajar en equipo.

Las primeras medidas de Santiago Sánchez como dirigente o presidente

Sus primeras medidas en la próxima directiva son claras: “Revisar y reorganizar la estructura deportiva. A nivel económico, hacer una auditoría interna para saber dónde estamos parados con respecto al manejo de los fondos y del dinero. No una cacería de brujas. Y a nivel político volver rápido a la AUF y preparar a los mejores para integrar todos los tribunales”.

—¿Por qué el socio debería votar a Santiago Sánchez?

—El socio no tiene que votar a Santiago Sánchez, tiene que votar a un equipo de trabajo. Nos llamamos Origen Peñarolense y hay muchísima gente, de diferentes edades, jóvenes con mucha más experiencia y edad. Con muchas ganas de dar su amor y su tiempo por Peñarol.

Trabajamos en Peñarol y demostramos resultados cuando nos permitieron tomar cargos de responsabilidad. El 12 de diciembre es una fecha clave para que el socio elija un modelo que realmente lo represente.

En la web de Origen Peñarolense están absolutamente todos nuestros documentos. Hay un resumen ejecutivo para quien prefiera una lectura rápida, con nuestras 11 estrellas, que son los 11 pilares que trabajaríamos de inmediato si estamos en el gobierno de Peñarol. Y para quien prefiera una lectura más analítica, está el plan de gobierno, de casi 300 hojas, con cómo se implementarían las medidas. Queremos darle tres años más de dedicación a Peñarol y comprometernos con el socio.

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