Matías Castro, el arquero que dejó el fútbol profesional para poder estudiar y que fue campeón del interior

A diferencia de muchos, el exjugador de Liverpool y Defensor sabía que el ser futbolista tenía fecha de caducidad y no extraña para nada. Está haciendo la licenciatura en Educación Física.

Matías Castro con la medalla de campeón en Salto tras ganar en la final.
Matías Castro con la medalla de campeón en Salto tras ganar en la final.
Foto: Juanicó.

En 2025 sorprendió la noticia de que el arquero Matías Castro (38) dejara el fútbol profesional para ir a jugar el fútbol del interior, más precisamente a Juanicó, a pocos kilómetros de su ciudad natal, que es Canelones. Después de hacer las formativas en Liverpool y de intercalar su carrera entre el fútbol uruguayo y el argentino, el guardameta encontró su lugar en un equipo de los más ordenados del interior, que le permite estudiar y jugar al mismo tiempo, además de disfrutar. Y más ahora que se consagró campeón de la Copa Nacional de Clubes “B”. Ya había sido campeón del interior siendo juvenil, con la selección.

“Es algo histórico para el club, para la liga, es la primera vez que un club de este departamento sale campeón en todo el interior. A nivel personal y grupal era un título muy anhelado, que se venía buscando hace mucho tiempo. El fútbol en el interior se vive y se disfruta de otra manera, se comparte con amigos, con familia, con gente que hace muchos años está vinculada al club”, comenta Matías Castro a Ovación.

-¿Sigue siendo un trabajo a pesar de jugar en el interior?

-Sí... Si bien no es un trabajo, sí que hay una parte económica, en mi caso mensual. Yo lo acompaño en este momento con la facultad, estoy haciendo la licenciatura en Educación Física, y eso me lo permite estar jugando acá. Al no ser profesional, entrenás menos días a la semana, en el horario de la noche porque muchos compañeros trabajan, y eso me da la libertad a nivel de tiempos de poder ir a la facultad en la mañana.

-¿El dejar el profesionalismo fue justamente para estudiar?

-Sí, era algo que tenía postergado hace tiempo por la dinámica de jugar al fútbol, viví 10 años en Argentina y por algunas excusas que uno se va poniendo lo fui dejando de lado. Pero se dio todo natural, yo estuve en Progreso en 2024 y ya tenía las ganas de ir dejando, de vivir el fútbol de otra manera, no tan profesional. El año pasado lo tomé para asimilar, porque es un cambio importante en la estructura de vida. No extraño nada del fútbol profesional. Quería empezar la carrera, me gusta porque te abre muchas aristas, por ahí lo vinculás con el alto rendimiento, pero hay mucho más. Estoy muy contento.

Matías Castro sacando de arriba en el Tierra de Campeones.
Matías Castro sacando de arriba en el Tierra de Campeones.
Foto: Juanicó.

Castro está conforme con lo que fue su carrera. “Nunca me imaginé ni tuve el sueño de ser futbolista y menos de ser arquero. Se fue dando naturalmente, los caminos se me fueron allanando. Viví el fútbol como un trabajo, me brindé al 100% y de forma profesional, pero sabía que iba a ser algo temporal. El jugador piensa que el fútbol va a ser para siempre, lo va estirando hasta lo último porque quizás no encuentra una motivación para hacer otra cosa, y quizás terminás en clubes que no tienen las mejores condiciones y es más lo que sufrís que lo que ganás. Yo sabía que era una etapa de mi vida, que se iba a terminar”, analiza con claridad.

El golero destacó las condiciones de Juanicó: “Es un club modelo en el interior, y como se lo he dicho a los dirigentes, no tiene nada que envidiarles a los equipos del profesionalismo en todo sentido: en recursos humanos, infraestructura, comunicación, te brindan todo lo que necesitás para competir. En la final con Ceibal viajamos a Salto el día previo, nos quedamos en un hotel de primer nivel, la alimentación es destacada, está contemplado la hidratación, los suplementos, barritas, ropa. Es un club hermoso. Los equipos del interior han crecido muchísimo en general y eso genera que jugadores profesionales miren al interior de otra manera”.

Inédito para el departamento

Juanicó fue campeón después de vencer por penales a San Lorenzo de Young en las semifinales (Castro fue decisivo) y de ganarle a Ceibal de Salto en la final con 5.000 personas: “Felicité al rival, nos aplaudieron y aceptaron la derrota”.

El Estadio Tierra de Campeones de Juanicó el día de la primera final contra Ceibal de Salto.
El Estadio Tierra de Campeones de Juanicó el día de la primera final contra Ceibal de Salto.
Foto: Juanicó.

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