Gonzalo Carneiro, delantero de 30 años que rescindió contrato con Nacional el pasado 11 de agosto, compartió varios posteos este domingo por la tarde, una vez consumada la victoria 1-0 del Bolso ante Peñarol por la cuarta fecha del Torneo Clausura.
En la primera publicación, que difundió a través de su historia de Instagram, aparece la placa de la cuenta oficial del Bolso con Francisco Calvo y Sebastián Coates festejando el tanto de la victoria en el Estadio Campeón del Siglo.
Ya en la segunda se visualiza a Luis Mejía llegando al clásico con auriculares puestos, mientras que en el último posteo se puede ver a Gastón Martirena celebrando con la camiseta de Nacional.
¿La particularidad de la fotografía? Es una imagen editada que la cuenta oficial de Nacional utilizó a modo de chicana.
Martirena, confeso hincha de Nacional y flamante incorporación del equipo dirigido por Daniel Carreño, llegó al club esta semana y tuvo un estreno difícil de imaginar mejor: debutó con la camiseta tricolor en el clásico y celebró una victoria de visitante en el CDS. Además, si bien no fue la primera vez que ganó allí, sí es la primera vez que se va victorioso de la casa de su tradicional rival en 10 años.
Pero la fotografía elegida por Nacional para chicanear a Peñarol no fue casual. Exactamente un año atrás, en agosto de 2025, Martirena enfrentó al aurinegro defendiendo a Racing de Avellaneda por los octavos de final de la Copa Libertadores.
El equipo argentino terminó eliminando a Peñarol de la competencia y, tras aquella serie, el futbolista uruguayo publicó una fotografía realizando precisamente el mismo gesto: las manos juntas sobre un costado de la cara, simulando estar dormido. La imagen fue interpretada como una chicana al aurinegro luego de la clasificación de Racing, a pesar de que el futbolista nunca se pronunció específicamente al respecto.
Ahora, con un contexto completamente diferente pero con el mismo destinatario, Nacional recuperó aquel gesto. La particularidad es que Martirena ya no lo hizo como jugador de Racing ni como rival circunstancial de Peñarol, sino defendiendo la camiseta del club del que es hincha y al que, según había manifestado en diferentes oportunidades, siempre quiso llegar.