Lo que no se vio de la insólita suspensión del partido entre Montevideo Cty Torque y Peñarol en el Estadio Charrúa

El árbitro Javier Feres tomó la decisión de suspender el encuentro correspondiente a la primera fecha del Torneo Clausura por fallas en la red de iluminación del escenario.

El partido entre Montevideo City Torque y Peñarol fue suspendido por fallas en la iluminación del Estadio Charrúa.
El partido entre Montevideo City Torque y Peñarol fue suspendido por fallas en la iluminación del Estadio Charrúa.
Foto: Leonardo Mainé.

Todo pintaba para ser una tardecita más de fútbol uruguayo. Hinchas de Montevideo City Torque y Peñarol que llegaban con termo y mate en mano, otros que café mediante se instalaban en las tribunas del Estadio Charrúa en las que el olor a torta frita invitaba y muchos que se frotaban las manos, no solo por el prometedor partido que se venía, sino también por el frío que se adueñaba de la escena en el Parque Rivera.

Pero la historia tuvo un giro de 180 grados. A las 18:25 —cinco minutos antes del comienzo del encuentro entre el Ciudadano y el Carbonero— las luces del estadio se apagaron abruptamente. Muchos pensaron que —tal como suele pasar en algunos partidos de rugby— era parte del espectáculo para la salida de los dos equipos a la cancha.

Pero pasaron los minutos y la luz no volvió. Los dos planteles salieron a la cancha, el árbitro Javier Feres, quien se iba a transformar en serio protagonista de esta historia, dio la orden para salir y cumplir con el protocolo mientras se esperaba por la solución a ese problema eléctrico. El juez hizo el sorteo a oscuras y los jugadores cerraron el precalentamiento, ya en el campo de juego, hasta que 18:31 se hizo una luz que, casi que de inmediato, volvió a irse. “Parece joda”, dijeron muchos colegas en el palco de prensa, recordando una recurrente frase de Jorge Savia. En ese momento, Feres se fue hacia un costado de la cancha y dijo que hasta las 19:00 esperaba. La incertidumbre ganó terreno.

¿Qué pasó? La iluminación falló —Montevideo City Torque, a través de su director de negocios Javier Nóblega, dijo que hackearon la red— y desde el Charrúa se entabló contacto con el proveedor que está en Estados Unidos. Se mandó un soporte y también acudió el lugar una cuadrilla de UTE. No alcanzó.

El Estadio Charrúa tas las fallas de la red lumínica previo al partido entre Montevideo City Torque y Peñarol.
El Estadio Charrúa tas las fallas de la red lumínica previo al partido entre Montevideo City Torque y Peñarol.
Foto: Leonardo Mainé.

Antes de las 18:40, los dos planteles se fueron a los vestuarios para no morir de frío en lo que ya era una gélida noche en el Parque Rivera, donde las luces se iban y venían. Mientras tanto, los hinchas en las tribunas aplaudían y silbaban, pero ninguno sabía lo que realmente pasaba porque la comunicación del estadio brilló por su ausencia hasta que a las 19:11 se avisó que se estaba “tratando de solucionar el tema lo antes posible”.

Ya era tarde porque ese aviso se hizo cuando Javier Feres ya había tomado 19:10 la decisión de suspender el partido porque faltaba luz en dos de seis torres de iluminación del escenario. Se habían encendido nuevamente las tres de la Tribuna Bolivia y una de la principal, pero aún faltaban dos. Era cuestión de minutos, pero...

Los equipos no volvieron a salir a la cancha sino que todo lo contrario porque el plantel de Peñarol, que quería jugar el partido al igual que su rival, ya estaba subiéndose al ómnibus para irse a Los Aromos más allá de que en los pasillos del Charrúa se escucharon voces que pretendían que el encuentro se disputara porque entendían que el problema se iba a solucionar en pocos minutos.

Con la decisión del árbitro ya tomada, la marcha atrás era imposible. Los hinchas de ambos clubes —después de escuchar la tardía y endeble comunicación por el alto parlante— ya habían abandonado con total orden y tranquilidad las tribunas del Estadio Charrúa, las tortas fritas se habían agotado y los preparadores físicos ya habían retirado conos y pelotas del campo de juego.

Pero lo insólito fue que a las 19:22 —cuando apenas habían pasado 10 minutos de la suspensión— se encendieron todas las luces del estadio que luego no se apagaron más en una apresurada decisión que no hace más que complicar el calendario del Torneo Clausura.

Javier Feres a la salida del Estadio Charrúa.
Javier Feres a la salida del Estadio Charrúa.
Foto: Leonardo Mainé.

Ahora se vendrá el tiempo de un análisis que tendrá varias aristas en el corto plazo o, mejor dicho, en las próximas horas: qué falló en la organización,
por qué Javier Feres se apresuró a tomar la decisión imponiendo su autoridad y, acaso lo más importante, cuándo se va a jugar el partido.

La postura de Peñarol ya quedó clara y el club aurinegro ya se empezó a mover para que este encuentro suspendido se dispute el próximo fin de semana, porque de lo contrario, la Mesa Ejecutiva puede llegar a fijarlo el miércoles 26 de agosto previo al clásico que el Carbonero jugará frente a Nacional el domingo 30 en el Estadio Campeón del Siglo y desde la institución alegan que no sería una medida justa jugar entre semana cuando el resto de los equipos no lo harán.

Del lado del Ciudadano, la cuestión es un poco más complicada ya que los próximos dos miércoles el equipo de Marcelo Méndez tendrá Copa Sudamericana con los octavos de final frente a Tigre y a partir de ahí habrá que ver el resultado, porque si pasa a cuartos de final, seguirá en competencia entre semana en setiembre.

De todas maneras, el órgano competente para la nueva fijación es la Mesa Ejecutiva, que con todos los elementos arriba del mostrador, definirá este lunes la fecha de un encuentro que sin jugarse, tuvo de todo en el Parque Rivera y que una vez más hace tambalear las estructuras de un fútbol que dice ser profesional.

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