Momentos muy emotivos y claves son los que atraviesa Liverpool que en las últimas horas colocó la piedra fundacional de lo que será su nuevo estadio y que se espera se pueda inaugurar entre febrero y marzo de 2028 como confesó el propio presidente de la entidad José Luis Palma.
Como toda obra de este calibre, y más al estar vinculada a un equipo de fútbol, los detalles siempre llaman la atención y Palma se encargó de contar muchos de ellos en diálogo con el programa Punto Penal (Canal 10) más allá de los que anunció ante la prensa y allegados el sábado durante el evento realizado en Belvedere.
Entre las particularidades que contó el presidente negriazul se encontró ante qué equipo le gustaría inaugurarlo y no lo dudó al confesar que su máximo deseo es que pueda ser en un cruce ante Liverpool, pero de Inglaterra. "Todavía no hicimos la invitación porque queremos estar ‘mejor vestidos’”, sostuvo.
Además de anunciar ese particular detalle, que implicaría un duelo de lujo entre instituciones homónimas, Palma hizo otra revelación especial al contar qué cosas se llevó del viejo Belvedere que fue demolido en los últimos meses. “Me llevé una de las columnas en las que me recostaba en Belvedere. También unos bancos y una butaca del palco”, admitió.
Cabe recordar que Palma tenía su lugar específico para seguir los partidos que disputaba el negriazul como local y era parado apoyado sobre una de las columnas ubicadas en el escenario, un lugar en el que era habitual verlo cuando se jugaba en Belvedere.
Precisamente sobre el nuevo estadio de Liverpool, Palma hizo referencia a cómo se va a llamar y afirmó: "El estadio no va a tener un nombre. Va a tener un nombre comercial: vamos a vender el naming" y aprovechó para explicar que distintas instituciones del continente y del mundo vendieron los nombres en cifras que cubren casi la totalidad de las obras llevadas a cabo.
"Se va a llamar Belvedere, un nombre que estará acompañado con el sponsor de la empresa que ponga más dinero. La marca Liverpool es maravillosa, todos quieren asociarse a Liverpool, al éxito bien ganado, al prestigio genuino y eso tiene un valor que se traduce en dólares. El que quiera llevar el nombre de su marca junto al Belvedere, temporariamente por cinco años, deberá pagarlo", dijo Palma, que también admitió que aunque mucha gente le propuso que lo bautizara con su nombre, pero "la vanidad de nadie puede estar por encima de Liverpool", había indicado el sábado en el evento.
¿Y las tribunas? "Las vamos a llamar Norte, Sur, Este y Oeste porque es fácil de identificar", expresó y agregó: "Capaz que uno deja contento a una familia y enojada a 100".