El paso de Federico Valverde por el clásico entre Barcelona y Real Madrid (1-2) dejó sensaciones homogéneas en la prensa española, que coincidió en resaltar un partido de elevado desgaste físico, orden táctico y un sacrificado trabajo defensivo por encima de un protagonismo brillante con el balón para el uruguayo que jugó otra vez en el lateral derecho y debió ser reemplazado en el segundo tiempo.
Inmediatamente después del gol, el uruguayo salió del campo y le dejó su lugar en el lateral derecho a Denzel Dumfries. Estaba sentido desde una incidencia a mitad del primer tiempo y soportó todo lo que pudo, pero con media hora más por jugar en el Camp Nou y el marcador igualado, Mourinho decidió sacarlo del campo para no dar ninguna ventaja.
El Diario AS subrayó el papel del uruguayo como el verdadero pulmón del Real Madrid en la banda derecha. En su análisis, el medio madrileño destacó la disciplina con la que Valverde asumió las coberturas defensivas, bajando constantemente para ofrecer un apoyo fundamental a sus compañeros en la contención de los avances azulgranas y sirviendo como nexo en las salidas rápidas hacia el frente de ataque.
"Es una locomotora. Le guste más o menos, es un lateral derecho sobresaliente. También lo fue contra el Barcelona. Con mérito multiplicado, porque Arda no es un extremo al uso y le entregó prácticamente todo el carril al charrúa. Porque, como le agradeció Mourinho, 'jugó más de 40 minutos lesionado'. Un despeje acrobático y crac, molestias en la parte posterior del muslo. Y con esa mochila fue un avión. No fue regateado, recuperó dos balones, interceptó cuatro, despejó otro... Y fue la llave no solo para salir de presión, sino también para lanzar a los suyos: cinco de cinco en pases largos. El recital del cojo", escribieron desde este medio.
"VALVERDE JUGÓ LESIONADO MÁS DE 40 MINUTOS. DIO TODO MIENTRAS ESTUVO EN CAMPO"
— DSPORTS (@DSports) October 25, 2026
José Mourinho valoró el enorme esfuerzo del capitán de Real Madrid en el triunfo sobre Barcelona. pic.twitter.com/KrVJY20fDA
Por su parte, MARCA centró su crónica en el trabajo de desgaste realizado en la medular. Según la valoración del diario, el charrúa fue una pieza clave en la presión alta sobre la salida del Barcelona, realizando un "trabajo sucio" que, aunque le restó presencia en los últimos metros del campo rival, resultó indispensable para cortar líneas de pase y permitir que el equipo pudiera armar sus transiciones ofensivas. "Valverde volvió a firmar un partidazo. Otra vez en el lateral derecho. Ya no hay dudas. Y tampoco debates. El uruguayo se ha instalado en la defensa y parece que Mourinho ya no le va a sacar de ahí", escribieron desde este portal de noticias.
Desde la prensa catalana, el enfoque se mantuvo en la misma línea pero con matices de contención. Mundo Deportivo calificó la actuación de Valverde como sobria y funcional dentro del esquema táctico, remarcando que cumplió con creces el rol de sostener el equilibrio del equipo hasta que fue sustituido en la segunda parte.
E Diario SPORT apuntó que el uruguayo estuvo "limitado" ya que "se hizo daño en una disputa y pudo continuar, pero estuvo incómodo y no logró proyectarse en ataque como le habría gustado".
El País, por su parte, destacó que el DT lo mantuviese en el lateral. "Ausente Vinicius, Mourinho se la jugó con la alineación, como si quisiera dejar constancia de que no está de paso ni va a dejar que el equipo se vuelva a caer por inercia, consecuente con el cargo de entrenador del Madrid. El técnico quitó el tapón de la medular para ganar línea de pase y apostó por Bernardo Silva como volante al tiempo que mantenía a Valverde en el puesto de lateral después de constatar que el uruguayo no mezclaba bien en la divisoria con Tchouameni. Una formación valiente por la suma ya sabida y acreditada de Güler, el jugador bandera de la divisoria, y desafiante con los acreditados centrocampistas azulgrana, Rodri, Pedri y Fermín, sometidos a marcas individuales por los interiores del Madrid".