Post victoria clásica, Daniel Carreño fue claro: “En Nacional hay que ganar jugando bien y con futbolistas de la casa”. Y ayer por la tarde el entrenador albo le dio la chance a varios jóvenes.
Si bien tiene 18 años, Rodrigo Martínez ya tiene 19 partidos en el primer equipo. Ayer en el Parque Saroldi fue una de las piezas ofensivas más destacadas durante la primera parte, tiempo que le dio el técnico Carreño.
A uno que le costó el principio fue a Juan García. El pedrense de 20 años comenzó como zaguero con Agustín Rogel, pero no se vio su mejor versión. En el complemento pasó a jugar de volante -su puesto natural- y se lo vio más firme al juvenil.
Por el gol y por siempre mostrar como una opción, Luciano González le dijo al director técnico tricolor estar presente para dar una mano.
El entrenador hizo variantes en el entre tiempo y una de ellas fue el ingreso de Luciano Rodríguez. Fue su tercer partido en la Primera División de Nacional y ocupó la zaga con Rogel. Su 1.93 metros le brindaron seguridad en el juego aereo al albo, ya que sacó todas las pelotas que llegaron por esa vía.
El juvenil que no tuvo su mejor tarde fue Román Clematte. El chiquilín de 18 años ingresó en el entre tiempo para disputar el complemento para tener su bautismo como profesional.
El lanzar una pelota cuando el árbitro Esteban Guerra había pitado, le valió la primera amarilla y luego en el minuto 71 cometió una falta que le significó la segunda y derivó en la tarjeta roja.
Con el fin de tener un lateral zurdo y aguantar el marcador, entró Luciano Montaos para disputar su primer partido como profesional: vio una amarilla en el minuto 88.