De los silbidos en junio a los aplausos en agosto: qué cambió en Peñarol en 35 días para elevar su nivel

El equipo de Diego Aguirre tuvo un giro importante en su producción y hoy disfruta de un buen presente que deberá reafirmar con el inicio del Torneo Clausura.

Eduardo Darias abraza a Leonel Jaime cuando salieron del partido entre Peñarol y Cerro Largo.
Eduardo Darias abraza a Leonel Jaime cuando salieron del partido entre Peñarol y Cerro Largo.
Foto: Leonardo Mainé.

El presente de Peñarol es bueno y no solo eso, es prometedor de cara al Torneo Clausura aunque claro está que el equipo de Diego Aguirre deberá seguir demostrando su nivel después de un cambio rotundo en su manera de jugar y encarar los partidos luego del parate que tuvo el fútbol uruguayo por la disputa del Mundial 2026.

El hincha pasó de los silbidos a romperse las manos aplaudiendo a un equipo que dio vuelta la pisada. ¿Qué pasó? ¿Cuál fue el gran cambio? Está claro que esta versión Mirasol es totalmente distinta a la endeble que mostró en la primera parte de la temporada en la que los resultados adversos y el mal rendimiento marcaron a un plantel sensiblemente golpeado por ausencias por lesión.

Y como dato a tener en cuenta, en la primera parte del 2026, solo nueve jugadores del plantel disputó más de la mitad de los minutos de los partidos que tuvo el equipo aurinegro. La gran mayoría de ausencias respondieron a lesiones, algunas más graves que otras, pero en medio de un clima turbulento en el que la salida de Diego Aguirre estuvo varias veces sobre la mesa, en el Consejo Directivo encabezado por Ignacio Ruglio primó la confianza en el entrenador y el ciclo de la Fiera continuó.

Es más, el mismo Aguirre se encargó de manifestarle a Ovación su convencimiento de que el equipo iba a salir de esa situación ya que entendía que los malos resultados y el flojo rendimiento respondía pura y exclusivamente a las ausencias por la gran cantidad de lesiones, tema que se transformó en una verdadera epidemia.

Ya sin actividad internacional por haber quedado eliminado de la Copa Libertadores y también de la Copa Sudamericana, Peñarol jugó el 7 de junio el último encuentro de la primera parte de la temporada. Fue ante Cerro en el Estadio Luis Tróccoli con triunfo por 1 a 0 por el Torneo Intermedio.

Pasaron 35 días —algunos de descanso y otros de mucho entrenamiento— y el 12 de julio el Carbonero volvió al ruedo. Lo hizo con empate 1-1 frente a Racing.

El plantel de Peñarol celebrando el título del Torneo Intermedio 2026.
El plantel de Peñarol celebrando el título del Torneo Intermedio 2026.
Foto: Ignacio Sánchez.

Parecía que el momento endeble no terminaba, pero el 18 de julio comenzó a aparecer la versión renovada de un equipo que goleó 3-0 a Boston River y que luego repitió el mismo marcador ante Cerro Largo para meterse en la final del Torneo Intermedio que le ganó con un apabullante 5-1 a Wanderers el miércoles.

“Con jugadores recuperados y con un banco de suplentes que te desafía, se te generan dudas porque hay mucha calidad y es bueno porque precisamos de todo el plantel”, dijo Diego Aguirre tras conquistar el Intermedio el miércoles.

Es que por un lado, el Mirasol recuperó a piezas verdaderamente importantes para este plantel como Nahuel Herrera, Eduardo Darias y Javier Cabrera, titulares indiscutidos para la Fiera.

Además, el club salió al mercado y contrató a un Leonel Jaime —atacante a préstamo que llegó desde River Plate de Argentina— que ya se transformó en figura, a Franco Romero (defensor de 31 años) y a Thiago Espinosa (lateral izquierdo de 21 años), quien en su estreno no solo fue titular sino que además, anotó un gol para abrir la goleada ante el Bohemio en la final del Intermedio. También regresó el Cabecita Jonathan Rodríguez, quien de a poco va sumando minutos tras superar una grave lesión de rodilla.

A todo esto hay que sumarle el potencial goleador de sus delanteros. Abel Hernández suma cuatro gritos en los últimos cuatro encuentros y Matías Arezo dos.

Abel Hernández celebra junto a Leonel Jaime.
Abel Hernández celebra junto a Leonel Jaime.
Foto: Leonardo Mainé.

Tras empatar con Racing en el regreso de la actividad oficial jugando con un solo delantero desde el inicio, Aguirre se inclinó por el doble nueve con Abel Hernández y Matías Arezo desde el encuentro ante Boston River y los números del Mirasol son arrolladores: convirtió 11 goles en tres partidos.

Pero no todo se resume en la efectividad ofensiva que viene mostrando el equipo aurinegro ya que también hay que hablar de lo defensivo ya que al Carbonero solo le han anotado dos goles en cuatro encuentros disputados tras el parate por el Mundial 2026, uno se lo hizo Racing en el regreso de la actividad y otro Wanderers.

Con la manija futbolística de Leonel Jaime, buenas incorporaciones y regresos esperados, Peñarol tuvo un gran giro, elevó su nivel y hoy disfruta de un buen presente que debe salir a defender en el Torneo Clausura que lo tendrá al Carbonero debutando este sábado desde la hora 18:30 frente al Montevideo City Torque en el Estadio Charrúa.

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