Como tantos otros domingos en Montevideo, el Estadio Centenario se tiñó de cinco colores. Aquella tarde soleada de noviembre 2013 era local Nacional y sus hinchas ocupaban la totalidad de la Olímpica. Fueron ellos quienes lo vieron pasar como un rayo a los 15’ de aquel clásico, contra esa tribuna, tras un pase largo al vacío de Sebastián Píriz. Jonathan Roríguez, entonces de 20 años, picó por esa banda izquierda hacia el arco de la Amsterdam más rápido que tres defensas tricolores que le miraron el número (21). Controló la pelota con la cabeza para no perder velocidad y el segundo toque fue para mandarla a guardar: un remate sutil, cruzado, con el borde externo de su pie derecho, que dejó desparramado a Jorge Bava a mitad de camino. Escuchó como la Amsterdam explotó arriba suyo y siguió corriendo, saltó la estática y celebró en el rincón aurinegro el 1-0 en su debut clásico.
Fue la figura total de aquel partido que Peñarol ganó 3-2. Después asistió a Luis Aguiar para el segundo (28’) y en el inicio del segundo tiempo reprodujo el primer gol pero en el arco de la Colombes, tras un recordado pase del Tony Pacheco de media vuelta. El “Cabecita” corrió con pelota dominada y le volvió a ganar el duelo a Bava de la misma manera.
Pasaron casi 13 años de aquel día, y 11 y medio desde su despedida del club en enero 2015. Hoy con 33 años recién cumplidos, y entre algunas miradas de reojo por el año de inactividad que arrastra, está de vuelta en casa uno de los futbolistas más prometedores que exportó Peñarol en lo que va del siglo XXI.
El delantero nacido y formado en el fútbol departamental de Florida llegó a Peñarol con 18 años, y solo precisó una temporada en Cuarta para debutar en Primera División. Fue en un empate 0-0 con Cobreloa en Chile, por Copa Sudamericana. Compartió plantel con Pacheco, Zalayeta, Estoyanoff, Japo Rodríguez, Aguiar, Darío Rodríguez, Macaluso, Castillo, entre otros. Solo jugó una temporada y media en Peñarol y no ganó títulos:Danubio fue campeón uruguayo 2013/14 y Nacional conquistó el Apertura 2014. Pero se ganó el corazón del hincha por sus goles y clásicos inolvidables. Ese 3-2 mencionado y, por supuesto, el 5-0. No hizo ninguno de los cinco, pero todos los manyas recordarán aquella pelota que guapeó contra el paraguayo Benegas, entre Colombes y Olímpica, y fue hasta el fondo para darle el pase atrás a Zalayeta en el primer gol, el que marcó el camino.
Defendió el escudo de Peñarol, que lleva tatuado en la pierna derecha, durante 49 partidos oficiales. Hizo 20 goles y dio 11 asistencias, antes de emigrar al Viejo Continente. Por su nivel, aquella salida era inminente pese a extenderse más de la cuenta por una polémica mediática por demás conocida. Pero de todas formas Benfica desembolsó 2.000.000 euros por el 40% de su ficha y se lo llevó a préstamo en enero 2015.
Casi no tuvo oportunidades en Portugal:jugó un partido en el primer equipo y seis en Benfica B. Y fue cedido al Deportivo La Coruña para la temporada siguiente:jugó 16 partidos y no hizo goles.
Pero el Santos Laguna se interesó en él y enMéxico relanzó su carrera. Compraron el 75% de su ficha en 3,5 millones de euros y valió cada peso:hizo 37 goles en 104 partidos y salió campeón del Clausura 2018 de la Liga MX. Su rendimiento fue tal que Cruz Azul pagó 12 millones de dólares para llevárselo en enero 2019, y con su camiseta hizo 50 goles en 108 partidos, y levantó tres trofeos nacionales y uno internacional:la primera Leagues Cup de la historia (2019). En esa etapa obtuvo dos premios individuales:máximo goleador del Apertura 2020 con 12 goles y Balón de Oro (mejor jugador) de la temporada 2020/21 en la Liga MX.
En 2022 volvió a cruzar el Atlántico para integrarse al Al-Nassr, que desembolsó US$ 6.000.000 por el uruguayo. Pero en Arabia Saudita apenas jugó nueve partidos y convirtió un gol. Tenía contrato largo, pero duró seis meses porque llegó otra oferta de US$ 6.000.000 del América de México. Con la camiseta de Las Águilas jugó 65 partidos y convirtió 21 goles, y sumó dos títulos más a su palmarés:Apertura 2023 y Clausura 2024. Definitivamente, México fue su lugar en el mundo a nivel deportivo. Había tiempo para una transferencia millonaria más:en marzo 2024 lo fichó el Portland Timbres por US$ 4.000.000. Entre la MLS y otras competencias, jugó 40 partidos allí, convirtió 17 goles y dio siete asistencias.
Entre tanto, jugó 31 partidos para la selección de Uruguay. Hizo tres goles y dio cuatro asistencias. Jugó 20 amistosos, ocho de Eliminatorias y tres por Copa América, en tres ediciones distintas (2015, 2019 y 2021).
Sano, nunca dejó de hacer goles y ser determinante para su equipo. El asunto ahora es que no juega desde mayo 2025 por lesión de rodilla con operación de cartílago incluida. Pero quienes gritaron sus goles hace más de una década se ilusionan con verlo de nuevo picar hacia el gol.
Una carrera marcada por pases millonarios
Benfica pagó dos millones de euros por el 40% de su ficha en 2015; Peñarol conservó el 60%.
En 2016 Santos Laguna compró el 75%: Peñarol cobró un millón de euros extra por otro 35% y mantuvo un 25%.
En 2019 Cruz Azul pagó 12 millones de dólares por el 100% de su ficha, y Peñarol embolsó tres millones de dólares más.
Entre todos los movimientos, fueron casi US$ 7.000.000 que cobró el club por el delantero. Hoy vuelve con sed de revancha, por su primer título.
En enero 2022, Al-Nassr pagó US$ 6.000.000 para llevárselo a Arabia Saudita, donde duró seis meses.
En julio del mismo año, América de México se hizo cargo de la mitad de ese dinero que aún debían los árabes para adquirir su ficha por también US$ 6.000.000, mitad a Cruz Azul y mitad al Al-Nassr.
Finalmente, Portland Timbers de la MLS pagó US$ 4,3 millones para ficharlo en marzo 2024.