COPA SUDAMERICANA

Una campaña que debe marcar el camino en Peñarol

Los aurinegros demostraron que con orden y planificación se puede llegar a cosas importantes. 

Agustín Canobbio en acción en Curitiba. FOTO: Darwin Borrelli.
Agustín Canobbio en acción en Curitiba. FOTO: Darwin Borrelli.

En medio de una transición a nivel dirigencial y luego de dejar atrás más de 30 años la conducción del oficialismo, Ignacio Ruglio llegó a la presidencia de Peñarol en diciembre de 2020 y en su primer torneo internacional logró que Peñarol tuviera una campaña muy buena.

Es que luego de tambalear en la primera fase de la Copa Sudamericana tras igualar 2-2 con Cerro Largo, el equipo de Mauricio Larriera mejoró, empezó a mostrar el fútbol que pretendía el entrenador y llegó más lejos de lo esperado.

Pero claro, los jugadores, el cuerpo técnico, los dirigentes y por supuesto, los hinchas, siempre quieren más y el factor de la ilusión se adueñó de todo el pueblo carbonero luego de que el mirasol redondeara una fase de grupos soñada.

En una serie en la que solo clasificaba el primero, Peñarol ganó con luz dejando atrás a River Plate de Paraguay, Corinthians y Huancayo de Perú. Clasificó a octavos de final y en una serie histórica eliminó a Nacional.

Luego vino Sporting Cristal y tras ganar en Lima y en Montevideo, el aurinegro se metió en las semifinales, instancia en la que se topó con Athletico Paranaense, al que no pudo superar.

La despedida fue amarga, pero la campaña dejó datos interesantes. Peñarol jugó 14 partidos en la Copa Sudamericana, ganó ocho, empató dos y perdió cuatro con un saldo de 28 goles a favor y 13 en contra. Fue competitivo y por momentos tuvo un nivel elevado. Los detalles lo dejaron sin sueño, pero debe seguir transitando este camino si es que quiere llegar más lejos.

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