"Lejos de ser algo que nos anclara en un drama, fue el puntapié inicial de como teníamos que seguir con el club", dijo Juan Abó, presidente del Club Trouville, en la inauguración de las obras del rojo de Pocitos, que resurgió luego del incendio del Salón Rojo, aquel fatídico 20 de abril de 2024.
Las palabras del presidente reflejan lo que es Trouville como club, siempre ha apostado a lo edilicio, con 20 años de crecimiento constante, después del recordado título de Liga Uruguaya de Básquetbol en 2006, donde disfrutó de uno de los equipos más dominantes en la historia del torneo, que barrió en las finales a un gran equipo de Aguada.
Fundado el 1° de abril de 1922, como si fuera una marca del destino, un mes cargado de emociones para el hincha del rojo, que disfrutó un título el 3 de abril, y en el que sufrió el incendio, y anteriormente la muerte de su presidente, Álvaro Rodríguez, el 19 de abril de 2020.
Dicho nombre marcó el momento emotivo de la noche, Abó lo recordó como una persona que hizo mucho por el club, pero que no le gustaba el reconocimiento, y que pese a que en vida no se lo hubiese permitido, "abusando de su confianza" el club decidió nombrar a la sala principal del Trouville Gym, bajo el nombre de Álvaro Rodríguez Lussich. Una ola de aplausos continuó con los campeones del 2006, cortando la cinta y descolgando un banderín para develar el nombre del presidente que falleció mientras ejercía el cargo.
Trouville le dio un lavado de cara tremendo a la cancha, piso nuevo, techo renovado para evitar el siempre complicado tema con las goteras, y hasta cambió las jirafas de los aros. Ese fue el primer golpe de vista para un equipo histórico que volverá resurgir desde la Liga de Ascenso, en una temporada en la que por primera vez marcó ausencia en una LUB. "Sabemos que vamos a voler" declaró el histórico capitán, Joaquín Izuibejeres, que fue homenajeado, junto a la generación campeona de 2006.
El jugador que colgó las botas en 2019 destacó el "mantener la esencia del club, los valores, sin perder la parte humana", y pidió "que no se pierda nunca la parrillada de la cantina, los terceros tiempos".
La "pajarera" fue uno de los lugares remodelados, la parrilla a la que se refirió Joaquín, que además es usada por los juveniles en ocasiones, después de los partidos.
El club de la calle Chucarro inauguró el ingreso para la tribuna visitante, pero lo más destacado fueron las obras en su nuevo gimnasio.
Hoy el rojo puede ofrecer un nuevo servicio para sus socios, hinchas y también para el vecino de Pocitos. Ocupó un espacio desaprovechado, buscando arrimar más gente al club. En el primer nivel, sala de musculación, arriba una sala de cardio, y en el espacio remodelado tras el incendio, Trouville puso una moderna sala de Pilates.
La jornada tuvo también reconocimiento a las personas partícipes en la obra: Fernando Benítez, el Arquitecto Diego Gómez y Federico Restuccia; y para los campeones de 2006. Santiago Zabala, Joaquín Izuibejeres, Andrés Ferrés, Marcel Bouzout, Juan José Vispo, Rodrigo Riera, Pablo Morales y Sebastián Shaw.
-
Anebu amenaza con parar la actividad del básquetbol, tras cambio reglamentario propuesto por Urunday
Reducto: el club de barrio va por el tan añorado sueño del piso flotante, tras varias obras en su gimnasio
Peñarol suma a un campeón de la NBA con pasado en selección para la recta final de la Liga Uruguaya de Básquetbol