El acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE) entrará en vigor en forma provisional el próximo 1º de mayo. ¿Cuál es el alcance de lo “provisional”? ¿Qué implica esto para Uruguay? ¿Qué puede pasar de ahora en más? Cabe aclarar que el hecho de que el acuerdo comience en forma provisional no significa que se aplicará de manera diferente a lo previsto originalmente. Esta forma constituye un mecanismo jurídico bastante común en la UE en sus acuerdos de asociación con tres pilares: el comercial, el de cooperación y el político.
El comercial es de alcance supranacional, esto es, de competencia exclusiva de la UE, por lo tanto, de la Comisión Europea. En cambio, los pilares político y de cooperación son competencia también de los Estados de la UE, por lo que deben ser aprobados por los 27 países miembro del bloque.
“En la medida en que el pilar comercial puede ser aprobado solo por la Comisión Europea (como ya lo fue), ya puede entrar en vigor. Y se le llama ‘provisional’ porque, en algún momento y si todo va bien, le serán incorporados los otros dos pilares y ahí sí quedaría en vigor todo el acuerdo”, resumió para El País Ignacio Bartesaghi, director de Negocios Internacionales de la Universidad Católica (UCU).
El analista recuerda que el acuerdo fue aprobado con mayorías calificadas, superándose el veto francés (porque Francia no llegó al mínimo de países y representantes de población para bloquear el acuerdo que Italia finalmente terminó apoyando).
“Eso sí se cumplió; lo que no se cumplió es la aprobación por parte del Parlamento Europeo, que en lugar de eso, lo impugnó y lo envió a consulta al Tribunal de Justicia de la UE para que determine si, con este acuerdo, se extralimitó o no la Comisión Europea en su proceder de separar los acuerdos en dos, la parte supranacional por un lado (comercial), y las partes de cooperación y política por otro”, continuó Bartesaghi.
Por lo pronto, la decisión de la comisión ha sido no esperar al fallo del Tribunal de Justicia Europeo y poner el acuerdo en vigor de forma provisional, dado que jurídicamente tiene la potestad de hacerlo.
¿Ese es un procedimiento ordinario? “No, lo más razonable hubiera sido contar con el apoyo de la aprobación del Parlamento Europeo, pero eso no ocurrió. Entonces, entra a correr lo provisional, que se da cuando se divide el tema de competencia supranacional versus los pilares que tienen que ver con las competencias de los estados”, reafirmó.
En suma, la puesta en vigor provisional implica el beneficio no de una parte, sino de todo el pilar comercial, de manera automática. O sea, los aranceles que se liberan, entrarán en vigor una vez que el Mercosur notifique cómo se distribuyeron las cuotas en este bloque y la Unión Europea los ponga en aplicación.
Mientras tanto, se estima que el fallo del Tribunal de Justicia de la UE puede demorar unos 18 meses y, debido a los antecedentes, se espera que el acuerdo no va a ser impugnado y pasaría al Parlamento para su aprobación final, con lo que se cerraría el procedimiento. De no ser así, se complicaría la aplicación provisional.
Lo que se viene
Apenas el acuerdo entre en vigor, entonces, se reducirá un 70% de los aranceles impuestos por la UE en forma inmediata, mientras que el resto se eliminará progresivamente en hasta 10 años.
“Esto implicará una mejora sustantiva para el acceso de productos uruguayos al bloque europeo”, afirmó el canciller Mario Lubetkin cuando se firmó el acuerdo en Paraguay, el pasado 17 de enero.
La oferta de bienes del Mercosur a la UE cubre el 91% del comercio birregional, mientras que la oferta de la UE al Mercosur abarca el 99,7%.
Mercosur desgravará el 72% del comercio en 10 años o menos, en tanto la UE hará lo propio con el 92% del comercio en el mismo período.
Ambos bloques recurrirán a la concesión de acceso a través de cuotas para sus productos más sensibles, como carnes, arroz, azúcar, etanol, miel y lácteos.
Dentro del 70% de los aranceles que será eliminado en forma inmediata (una vez que el acuerdo provisorio entre en vigor), están: productos de pesca, menudencias bovinas y ovinas, grasas y despojos comestibles de la especie bonina, manzanas, peras, arándanos, cerezas y ciruelas, legumbres, frutos secos y pasas de uva, algunos derivados del cuero, bebidas (agua mineral, cervezas y espirituosas), harina, porotos de soja, tops de lana peinada, fertilizantes y fungicidas, autopartes, entre otros.
Los aranceles restantes, según el documento firmado entre las partes, serán desgravados en períodos de cuatro, siete y 10 años, en lo que se ha dado en llamar “canastas de desgravación”.
En esas canastas, se incluyen: hortalizas, carne equina, plantas y tubérculos alimenticios, cítricos, arroz partido, alimento para mascotas, aceites vegetales, preparaciones alimenticias, mermeladas, jaleas y otras preparaciones en base a frutas, hortalizas en conserva, algunos derivados de la lana, entre otros.
El documento indica que el resultado obtenido para productos como cítricos, pesca y cueros son de especial relevancia para Uruguay ya que habían perdido sus condiciones preferenciales de acceso al mercado europeo tras la caída del Sistema Generalizado de Preferencias en 2014.
Otros datos relevantes
El mayor foco de interés, en términos generales, está en el producto estrella de Uruguay: la carne.
Uruguay ingresa actualmente al mercado europeo a través de cuotas que están muy por debajo de la capacidad exportadora del país. A través de la cuota Hilton, paga un arancel de 20%, por la cuota Bilan paga un 15%, de la GATT un 20% y por la cuota 481 no paga arancel, según especifica un informe del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La carne que ingresa al mercado europeo por fuera de la cuota paga aranceles de entre 12,8% + 303,4 euros por 100 kilos netos para la carne refrigerada y 12,8% + 304,1 euros por 100 kilos netos para la congelada.
En el acuerdo, Mercosur recibe una cuota de 99.000 toneladas (peso carcasa) con un arancel intracuota de 7,5%. De esta cuota, 54.450 toneladas corresponden a carne fresca y 44.550 a carne congelada.
Esta cuota será de 9.075 toneladas a la entrada en vigor del acuerdo, e irá en aumento año a año hasta alcanzar el total a los cinco años de la entrada en vigor con la reducción arancelaria inmediata. También se eliminará el arancel intra cuota para el volumen de cuota Hilton de Uruguay (5.606 toneladas post Brexit).
En cuanto al arroz, el instituto Uruguay XXI estima que el arancel pagado por este producto fue de US$ 10 millones en 2023, por lo que, del total de aranceles pagados a la UE, se encuentra en segundo lugar, detrás de la carne bovina.
En el acuerdo, el Mercosur obtiene una cuota de 60.000 toneladas para todas las partidas correspondientes al arroz sin arancel intracuota, a implementarse en cinco años (incremento de 10.000 toneladas por año).
Actualmente el arroz uruguayo ingresa al mercado europeo pagando aranceles que oscilan entre US$ 44 y US$ 183 por tonelada.
Con el acuerdo, los tops de lana peinada entrarán al mercado europeo libres de aranceles desde la entrada en vigor, frente al 2% que pagan hoy. Los hilos de lana pasarán de pagar un arancel de entre 3,2% y 4% a ingresar libres de esos pagos en un período de cuatro años. Los tejidos que contienen lana pasarán a pagar 0% (hoy pagan 8%) en un período de ocho años.
Sobre el vino, la UE eliminará inmediatamente en canastas de cuatro años los aranceles a los vinos embotellados en envases de hasta cinco litros, mientras que Mercosur lo hará en canastas de ocho años. Las importaciones de vino a granel quedarán expresamente excluidas de las preferencias del acuerdo.
El texto indica expresamente que “ante temores por el impacto del ingreso de vinos europeos a nuestro mercado (del Mercosur), los tiempos hasta el ingreso efectivo al mismo serán suficientemente largos como para permitir la adaptación del sector”, aunque no especifica fechas.
Con la entrada en vigor del acuerdo, los cítricos podrán ingresar a la UE libres del pago de aranceles luego de siete años (limones) o 10 años (naranjas y mandarinas). “Además, se desmantela el sistema de precios de entrada, que ha afectado el acceso de los cítricos uruguayo al mercado europeo”, señala el texto.
La mayoría de los productos derivados de la madera tienen arancel 0%. La madera contrachapada (que está dentro de los 20 productos más exportados por Uruguay a la UE en los últimos cinco años y que paga un arancel de 7%), con la entrada en vigor del acuerdo, será desgravado en un período de siete años, con reducciones en 12,5% anuales hasta eliminarse por completo.
La leche en polvo, con el acuerdo, tendrá una cuota recíproca de 10.000 toneladas a ser implementada en 10 años. El arancel intra cuota será reducido hasta llegar al 0% en 10 años.
Estos son algunos de los muchos productos que se mencionan en los principales capítulos del acuerdo, que incluyen además servicios y contratación pública, además de procedimientos aduaneros simplificados que reducen costos.
Preparación de las empresas
Consultado por El País el analista en comercio exterior y exvicecanciller, Nicolás Albertoni, destacó que, para Uruguay, la ventaja no solo será acceder al mercado europeo con más productos de este país, sino que generará incentivos para mejorar la productividad y la regulación.
Esto exigirá que el Estado y las empresas públicas y privadas estén mejor preparadas.
“El 1º de mayo no debe verse como el final del camino, sino como el inicio de una fase más compleja”, advirtió el exvicecanciller. “Requerirá que los países adapten sus regulaciones, fortalezcan sus instituciones y manejen sensibilidades internas, especialmente en sectores expuestos a una mayor competencia con productos europeos que ingresen al Mercosur”, agregó.
El desafío estará, además de aumentar la productividad y calidad de los productos, en pasar de la aplicación provisional a la ratificación completa del acuerdo, que es lo que asegurará que el impacto sea duradero.