"Preocupa" en Uruguay denuncia de dumping en venta de leche en polvo a Brasil: "nos deja las manos atadas" dice Conaprole

El presidente de la Cámara de Industrias Lácteas y gerente general de Conaprole, Gabriel Valdés, dijo a El País que esto ocurre en pleno debate por el acuerdo Mercosur- UE y por elecciones en Brasil.

Gabriel Valdés
Gabriel Valdés.
Foto: Ignacio Sánchez.

El gobierno de Brasil retomó las investigaciones para la aplicación de derechos antidumping sobre las importaciones de leche en polvo provenientes de Uruguay y Argentina, por una denuncia realizada por una situación que se dio en 2023. Esta medida consiste en imponer aranceles para gravar productos importados si se comprueba que se venden a precios por debajo de su valor normal o por debajo del costo. En 2024 productores de leche cruda denunciaron al Departamento de Defensa Comercial (Decom) de Brasil que empresas uruguayas y argentinas incumplían con la normativa internacional, pero la narrativa comenzó a teñirse de rasgos políticos cuando intervino el vicepresidente de Brasil y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin, quien reabrió el caso el año pasado, cuando en dos oportunidades el Decom había descartado la denuncia. “Esto se está yendo a un carril político”, dijo en entrevista con El País el presidente de la Cámara de Industrias Lácteas (CILU) y gerente general de Conaprole, Gabriel Valdés. “Todo esto sucede mientras uno celebra una apertura (del acuerdo) Mercosur-Unión Europea (...) ¿cómo me voy a sentar con ellos mismos a discutir el reparto de las cuotas?”, cuestionó.

El dumping es una práctica comercial en la que una empresa exporta productos a otro país a precios inferiores a su valor normal en el mercado de origen, lo que implica un daño a la industria local importadora.

El Decom tendrá tiempo para recibir elementos probatorios del incumplimiento hasta el 14 de abril y el 5 de mayo emitirá un juicio. “Hay elecciones en Brasil y el sector agropecuario también tiene su fuerza”, reflexionó Valdés y dijo: “Me da la sensación de que capaz que no se revisaron (los números) o no importan”.

Valdés manifestó la inquietud que genera este escenario para el sector y dijo: "Nos preocupa porque además no es solo Uruguay. Parece difícil que se puedan tomar decisiones con un país y con otro algo distinto. y no es la misma la relación entre todos los socios del Mercosur", en referencia a las diferencias entre los gobiernos de Luiz Inácio Lula Da Silva y Javier Milei. En ese sentido, señaló que Brasil investiga y visita las empresas que presentan posible dumping, sin embargo en este caso no ocurrió lo mismo. "No hemos tenido preguntas. No ha habido una investigación a fondo de los números", dijo.

"Si uno se sale de las normas (internacionales), que es lo que podría estar pasando acá, uno entra a una zona que desde el punto de vista técnico-empresarial a nosotros realmente nos deja con las manos atadas", dijo.

¿Qué implica?

La normativa del acuerdo antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC) indica que en algunos casos el volumen de las ventas en el mercado interno puede ser tan bajo que no permite una comparación adecuada entre el precio del mercado interno y el precio de exportación.

Valdés defendió que el mercado interno “no es un valor razonable” ya que en Uruguay el consumo de leche en polvo es muy bajo para tener como referencia. “El valor razonable sería el que exportás a otros países, por ejemplo Argelia, que es un mercado muy significativo y de similar tamaño al de Brasil”, dijo.

El ejecutivo resaltó el liderazgo de Fonterra en la industria láctea: una cooperativa de origen neozelandés con más de 10.000 productores, presencia en 130 países, principal proveedor de proteínas lácteas y quesos con una producción que alcanza las 20 millones de toneladas anuales y que con sus licitaciones semanales marca el precio de referencia internacional de la leche en polvo. “Hay un precio de referencia (internacional), y nuestros valores de exportación están en ese precio o por arriba”, sostuvo Valdés.

Gabriel Valdés
Gabriel Valdés.
Foto: Ignacio Sánchez.

La aplicación de derechos antidumping no solo implica vender por debajo del valor normal sino que también vale “en los casos en que el dumping cause o amenace causar daño a una rama de producción nacional o retrase de manera importante la creación de una”, indica la OMC.

“No declaran eso en las industrias brasileñas, que incluso fueron citadas a testificar en este proceso”, apuntó Valdés y agregó que debe existir una correlación. “La CNA (Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil) dice que si hay muchas importaciones, bajan el precio al productor, es algo lógico pero que no tiene nada que ver con las normas de la OMC”, explicó. De hecho, agregó que el precio de la leche al productor en Brasil no se fija en función del precio de la leche en polvo.

Conaprole exporta anualmente unos US$ 700 millones en lácteos a varios mercados. “Uruguay le exporta a Brasil entre un 20% y un 25% (de sus ventas al exterior en lácteos). Si se toma la medida (de poner aranceles a Uruguay) habrá que buscar los mercados donde colocar la leche”, dijo Valdés, que también se refirió a las medidas no arancelarias y sostuvo: “Brasil en general ha tomado a veces medidas no arancelarias contra productos uruguayos o argentinos por medidas microbiológicas, parando camiones en la aduana con determinados análisis”.

Por otra parte, Valdés sostuvo que un arancel del 10% "te puede perfectamente dejar fuera del mercado", por lo que consideró que es "muchísimo dinero". "Brasil en general podría ser (un mercado al que se le vende) entre US$ 150 millones y US$ 200 millones" de lácteos, por lo que un arancel del 10% impacta de US$ 15 millones a US$ 20 millones, remarcó en caso de que la resolución final sea desfavorable para Uruguay.

Primeras señales

La polémica comenzó en agosto de 2024 cuando la CNA –que incluye a productores de leche cruda– presentó ante el Decom una denuncia sobre cuatro empresas argentinas. En octubre de ese año, la medida incluyó a otras uruguayas que tendrían un plazo de entre 30 y 60 días para presentar información correspondiente a datos del 2023.

Las involucradas por el lado argentino son Mastellone, Las Tres Niñas, Noal y Gloria Argentina; mientras que en Uruguay incluye a Conaprole, Estancias del Lago y Alimentos Fray Bentos.

Sede de Conaprole.
Cartel de la sede de Conaprole en Montevideo.
Foto: Leonardo Mainé.

Valdés sostuvo que además de que no se trata de un “valor razonable”, existieron situaciones coyunturales para que se presentara la denuncia. Por un lado, la importante sequía en la región en 2023 hizo que Brasil importara una mayor cantidad de productos lácteos desde Uruguay y Argentina.

El presidente de la CILU también destacó que Brasil se consolida como el cuarto productor de leche mundial aunque sostuvo que si bien es más grande en comparación con Uruguay, su balanza comercial de lácteos es deficitaria. La proyección de leche brasileña para 2026 de 26,16 millones de toneladas, según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).

Trasfondo político

“Lo primero que para nosotros está mal es la apertura de esta investigación”, dijo Valdés y explicó que quien solicitó la investigación fueron los productores de leche cruda cuando deberían haber sido productores de leche en polvo, de acuerdo con lo que indica la normativa de la OMC. “Para nuestros asesores en Brasil, para las autoridades de Uruguay y Argentina, no tiene legitimidad”, indicó.

La denuncia siguió su curso y entre enero y febrero del 2025 las empresas uruguayas presentaron más datos del 2023 al Decom. En agosto de ese año, el organismo decretó que el producto denunciado (leche en polvo) no es el mismo (que el que tienen los productores, que es leche cruda) y la CNA apeló la decisión.

Sin embargo, la investigación adoptó un rumbo político con la intervención de Alckmin que en enero de este año volvió a encender el debate. “Hay un indicio de alerta de un tema que debería ser 100% técnico”, dijo Valdés y resaltó la preocupación de los actores uruguayos ya que la investigación podría extenderse hacia mediados de este año.

“Los estudios jurídicos que contratamos en Brasil, las empresas de Uruguay y Argentina, son expertos en esto y nos alertan de que esto se está yendo a un carril político”, dijo. El ejecutivo se lamentó: “Estamos en 2026, estás haciendo una investigación de 2023 que no correspondía la apertura (de la misma), que tu organismo técnico dijo dos veces que no correspondía, que interviene el vicepresidente de la República, que justo es el ministro de Industria y Comercio, que pediste números un año, no los miraste y volviste a pedir”.

Acuerdo Mercosur - UE

Valdés se refirió a la entrada en vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la UE, que es "bienvenida", pero marcó que "los lácteos no somos ganadores en este acuerdo”. El ejecutivo destacó: “Mientras estás reclamando esta apertura comercial, a la misma vez tenés este problema dentro de la interna del Mercosur”.

Gabriel Valdés
Gabriel Valdés.

Valdés señaló que no cree que Brasil quiera utilizar los reclamos antidumping como moneda de cambio para negociar más cuotas de exportación de lácteos a la UE ya que consideró que se trata de una discusión anterior a que la alianza comenzara a tomar forma. Ahora, “¿qué pasa si mañana Brasil acusa de dumping a dos socios de Mercosur que tienen muchos años? ¿Qué pasa si alguien puede acusar de dumping también a una empresa europea?”, cuestionó.

El gobierno de Yamandú Orsi está al tanto

La preocupación del sector en relación al tema del dumping está en conocimiento del Poder Ejecutivo. El presidente de la CILU aseguró que se mantuvieron reuniones con ministros y/o subsecretarios de los ministerios de Relacciones Exteriores, de Economía y Finanzas (MEF); de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y de Industria, Energía y Minería (MIEM). “La respuesta es que están trabajando”, sostuvo Valdés y agregó que el presidente de la República, Yamandú Orsi, “también está informado”.

“Las fechas se nos acercan y la preocupación que nos transmiten nuestros abogados desde Brasil es que hay presiones para que se produzca algún tipo de medida”, dijo. “Creo que es una mala señal para el Mercosur o son señales de alerta para el funcionamiento normal del comercio dentro de la zona”.

“Una vez que se aplican derechos provisorios eso puede llevar algunos meses y revertirlo es muy complicado y mientras eso está aplicado la experiencia es que, un derecho de provisorio chico puede dejarte fuera del mercado”, resaltó y agregó: “Son distorsiones a un comercio internacional, de un país como Uruguay, que necesariamente precisa aportar el 80% de la leche, y que uno lo que quiere es la igualdad de condiciones”.

Antecedentes

El presidente de la CILU recordó que entre 2002 y 2003 Argentina y Uruguay estuvieron involucrados en un escenario similar. En ese momento, Argentina aceptó determinados volúmenes de cuotas dentro del Mercosur, "cuando claramente hay un precio de referencia en el mundo".

En el caso denunciado durante esos años, Uruguay no aceptó las medidas y como consecuencia, estuvo cinco años sin colocar leche en polvo en el país vecino. "Las cuestiones políticas pueden estar jugando", interpretó sobre la denuncia más reciente.

En 2017 se dio otro caso cuando Brasil había suspendido la importación de lácteos desde Uruguay y luego de que una delegación encabezada por el entonces presidente de la República, Tabaré Vázquez, viajara al país vecino, decidió levantar las restricciones.

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