El Mundial FIFA 2026, con partidos repartidos entre Estados Unidos, México y Canadá y con Uruguay disputando dos encuentros de fase de grupos en Miami y otro en Guadalajara, se convierte en un evento capaz de movilizar rápidamente la venta de paquetes turísticos entre los uruguayos. Sin embargo, el comportamiento de la demanda terminó siendo más heterogéneo de lo esperado para las agencias de viaje, en un escenario marcado por la cautela de los consumidores, el contexto internacional y las diferencias de conectividad entre los destinos.
Mientras Miami se consolidó como el principal foco de interés para los hinchas celestes (Uruguay juega allì los dos primeros partidos por fase de grupos ante Arabia Saudita y Cabo Verde), Guadalajara también despertó demanda por albergar el partido frente a España.
Al mismo tiempo, las empresas aprovecharon el evento para vender circuitos turísticos complementarios, especialmente en México y Orlando, y detectaron que muchos viajeros combinaron fútbol con vacaciones familiares.
Laura Leiza, gerenta de la agencia de viajes Cisplatina, señaló que “la venta para el Mundial se desarrolló mucho más lenta” de lo que pensaban. “La gente preguntó, pero no como en otro momento. Parecía que arrancaba fuerte y después se enlenteció”, afirmó.
Según explicó, el contexto geopolítico internacional incidió en el ánimo de los viajeros. “Yo creo que influyó el temor de la guerra, de (Donald) Trump, de que haya algún atentado en el momento de los partidos”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que la recepción “no fue la esperada” si se compara con otros mundiales. “Recuerdo de otros que rápidamente ya no había nada. Para este costó, pero había ofertas suficientes”, indicó.
Leiza agregó que, a diferencia de otras ediciones de la Copa del Mundo, en esta ocasión la oferta logró acompañar la demanda. “En otro momento había más demanda que oferta. No había. Acá (Cisplatina) vendimos todos los paquetes, pero no fue un boom”, resumió.
Dentro de los productos más comercializados por la agencia, el paquete más demandado fue el correspondiente al partido entre Uruguay y España en Guadalajara. El mismo tenía un precio de US$ 2.420 e incluía entrada y tres noches de alojamiento.
Además, la empresa ofrecía otras alternativas más extensas. Un paquete para dos partidos y seis noches costaba US$ 5.110 e incluía hotel, desayunos, traslados ida y vuelta, seguro de viaje y entradas. También había un paquete para los tres partidos de fase de grupos por US$ 6.210, con alojamiento, desayuno, traslados al estadio y seguro médico incluidos, además de las respectivas entradas.
La ejecutiva destacó, además, que el Mundial sirvió para ampliar el interés de los uruguayos por otros destinos dentro de México. “Cuando a la gente le ofrecías México, la mayoría de las personas solo iban a la Riviera Maya. Esto fue bueno porque sirvió para vender diferentes circuitos turísticos que hay de recorrido por México, que no era lo habitual”, comentó.
En paralelo, Cisplatina también preparó paquetes turísticos para viajeros interesados en aprovechar el evento como excusa para vacacionar en el país norteamericano. “Teníamos diferentes opciones preparadas para la gente que preguntaba por el Mundial, desde US$ 1.200 hasta US$ 3.500 con estadía all inclusive”, señaló.
Consultada sobre la capacidad de la oferta aérea regional para responder a este tipo de eventos masivos, dijo que “es complicada porque hay pocas opciones y los precios son elevados”.
Desde Hiperviajes, su gerente Rodrigo Rosales describió un comportamiento de ventas más dinámico, aunque con etapas claramente diferenciadas. “La venta tuvo un primer pico fuerte entre enero y febrero, luego se estabilizó y ahora, ya sobre la fecha, volvió a repuntar”, explicó.
Para la agencia, los paquetes más demandados fueron los de Miami con los dos partidos de Uruguay, “principalmente por conectividad, infraestructura y porque permiten combinar fútbol con vacaciones en Estados Unidos”, indicó Rosales.
Según el ejecutivo, Miami será “claramente el principal destino para el público uruguayo”, no solo por la conectividad aérea y la infraestructura turística, sino también porque será sede de los dos primeros encuentros de Uruguay en la Copa.
De todos modos, aclaró que Guadalajara también mostró un buen desempeño comercial pese a tener costos más elevados. “Allí se juega el partido frente a España, considerado el más atractivo de la serie, incluso siendo una opción considerablemente más cara”, afirmó.
Rosales señaló que, pese al escenario cambiario y al contexto económico, el Mundial mantuvo un fuerte componente emocional para los consumidores, por lo que “la demanda estuvo dentro de lo esperado”.
Al igual que ocurrió en otras agencias, muchos pasajeros combinaron el viaje futbolero con otros destinos turísticos. “Orlando fue uno de los destinos más combinados con Miami, especialmente para familias. También hubo pasajeros que combinaron Cancún o Riviera Maya con escapadas al partido en Guadalajara”, detalló.
Por su parte, Camilo Papa, gerente de Jetmar, afirmó que el Mundial generó un fuerte impulso para Estados Unidos como destino turístico, especialmente Miami, en un momento en el que ese mercado venía perdiendo dinamismo. Igualmente, aclaró que la agencia no vendía los paquetes con la entrada incluída, pero que sí estaban pensados para los uruguayos interesados con entrada ya en mano.
“La venta del Mundial fue buena. Estados Unidos era un destino que venía un poco a la baja últimamente y, obviamente, con el tema del Mundial se dispararon las ventas a Estados Unidos, sobre todo a Miami”, aseguró.
En cuanto a precios, Papa señaló que existían alternativas para los hinchas interesados en asistir a uno o dos partidos. “Había paquetes con los dos primeros partidos en el entorno de US$ 2.000 con boleto aéreo y alojamiento”, indicó.
También mencionó opciones más económicas vinculadas al partido del 15 de junio contra Arabia Saudita. “El paquete es de cuatro noches, boleto aéreo y hotel cuatro estrellas por US$ 1.400”, explicó.
Sobre México, Papa indicó que la demanda fue menor respecto a Miami y estuvo muy condicionada por la conectividad aérea. “Mucha gente lo que hacía era ir más tiempo a Miami y desde Miami iba y volvía a México, a Guadalajara”, señaló.
La razón, según explicó, está vinculada a las dificultades logísticas para llegar directamente a la ciudad mexicana. “Guadalajara no tiene tan buenas conexiones aéreas, entonces mucha gente iba y volvía desde Miami porque era más conveniente”, afirmó.
No obstante, el gerente de Jetmar consideró que, en general, la conectividad entre Uruguay y Estados Unidos está hoy fortalecida para absorber este tipo de eventos de gran escala.
En ese sentido, enumeró las diferentes alternativas disponibles para viajar desde Uruguay hacia Miami, incluyendo conexiones de Copa Airlines, LATAM Airlines, Avianca y Aerolíneas Argentinas.
“La situación de Uruguay es muy beneficiosa porque juega dos de los tres partidos en Miami. La conexión está muy bien y las compañías aéreas tratan de fortalecer esas rutas”, indicó.
Además, destacó que hacia fin de año volverá a operar el vuelo directo de American, algo que también contribuirá a ampliar la conectividad hacia Estados Unidos.
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