Julio suele ser un mes especial por el desarrollo de las vacaciones de invierno, época en donde los uruguayos suelen cortar la rutina y aprovechar para realizar una escapada, pero el mes previo también es un momento esperado por muchos trabajadores por el cobro del aguinaldo. En este caso, la llegada de dinero extra a tu bolsillo o cuenta de banco puede significar una oportunidad para ahorrar, realizar compras necesarias o hasta para destinar ese monto extra a una inversión a corto o largo plazo, con el fin de poder incrementar tu patrimonio mediante varios métodos. En este Finanzas de Bolsillo, analizaremos en qué conviene invertir el aguinaldo (tanto en pesos y dólares) y otras estrategias que pueden darte una mano en el camino hacia tu desarrollo económico futuro.
Trazar objetivos
Antes de contar con el cobro del aguinaldo, es importante definir cuál es nuestro objetivo con para con ese dinero. Alejandra Olivera, responsable de productos de Inversión de Itaú, mencionó que el aguinaldo puede ser una oportunidad para ordenar las finanzas personales, ya sea destinándolo a cubrir gastos previstos, reforzar un fondo de emergencia, ahorrar o comenzar a invertir.
“También es importante considerar el plazo en el que se podría necesitar ese dinero y el perfil de cada persona frente al riesgo. No existe una única respuesta válida para todos: la mejor decisión será aquella que esté alineada con la situación financiera y los objetivos de cada uno”, agregó.
Al igual que su colega, Gastón Beker, asesor financiero en Gletir Corredor de Bolsa, explicó que lo primero que hay que hacer es entender en qué posición financiera tiene cada uno.
“Antes de pensar en invertir, conviene hacer una radiografía honesta de las finanzas personales: ¿tengo deudas pendientes? ¿Un préstamo con una tasa elevada? Si la respuesta es sí, destinar parte del aguinaldo a reducir ese pasivo puede ser una de las mejores decisiones financieras posibles, porque el costo de una deuda suele superar el retorno esperado de cualquier alternativa de ahorro”, agregó.
Luego de que esa base se ordenó, recién allí cobra sentido pensar en una estrategia de inversión, según Beker. Eso sí, aclaró que dicha estrategia no es igual para todos, ya que depende de la edad, los objetivos, el horizonte temporal y la tolerancia al riesgo de cada persona.
“No es lo mismo alguien de 30 años que está construyendo patrimonio para el retiro que alguien de 55 que proyecta comprar una propiedad en los próximos años. En definitiva, el aguinaldo representa una excelente oportunidad para fortalecer la salud financiera personal, ya sea cancelando deudas, construyendo un fondo de reserva o dando los primeros pasos en una estrategia de inversión de largo plazo”, sostuvo.
Invertir en pesos
En este caso, Olivera recomendó -para quienes buscan una alternativa de bajo riesgo y disponibilidad casi inmediata- el fondo Itaú Liquidez en pesos de Itaú Asset Management, con un monto mínimo para invertir a partir de $ 10.000. Vale aclarar que el retiro puede realizarse en 24 horas, sin costos asociados para ingresar o salir.
Alan Babic, asesor financiero en Balanz, indicó a El País que las alternativas en pesos para el inversor uruguayo han crecido. Manifestó que antes solo se podía invertir en Letras de Regulación Monetaria en pesos o en Bonos del Tesoro en Unidades Indexadas (UI). Sin embargo, dijo que en el último año muchas instituciones -como el caso de Balanz- han incorporado fondos de inversión en pesos (BLZ pesos).
“Tanto las Letras como los bonos tienen vencimientos preestablecidos y al mercado le estaba faltando alguna alternativa con liquidez diaria para aquellos inversores que están haciendo sus primeras armas en este mundo y que quieren tener la seguridad que pueden comprar y vender cuando quieran”, explicó.
En ese marco, dijo que estos instrumentos son “ideales para tipos de perfil conservador y con un horizonte temporal a corto o mediano plazo”. Señaló que para horizontes de inversión menores a un año usaría las Letras o fondos como el BLZ pesos, ya que tienen liquidez inmediata. Para horizontes de hasta cinco años, recomendó incluir Bonos del Tesor en pesos o en UI que son licitados por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
“Siempre el principal objetivo de un inversor conservador debe ser al menos tener una mejor protección frente a la inflación”, agregó.
Beker agregó que en Uruguay -durante largos períodos- el peso uruguayo ha mostrado un desempeño mejor al que muchas personas imaginan cuando se considera el rendimiento total de las inversiones disponibles en moneda local. Sin embargo, aseguró que eso “no implica abandonar el dólar”, ya que “una de las principales recomendaciones suele ser la diversificación”.
“Combinar pesos, UI y dólares permite reducir riesgos de concentración y construir portafolios más robustos frente a distintos escenarios económicos”, explicó.
Invertir dólares
En ese marco, Babic señaló que en el caso de querer invertir en dólares, los Bonos del Tesoro de Estados Unidos son una buena opción, o sino los fondos con una cartera global diversificada de renta fija, compuesta principalmente por bonos corporativos con grado inversor, notas del tesoro y activos líquidos en dólares.
Por su parte, Mauricio Tchilingirbachian, gerente Comercial de Nobilis, sostuvo que la recomendación para el excedente en dólares pasa por portafolios balanceados que combinan renta fija, que aporta estabilidad y renta variable, que aporta crecimiento. “La renta fija internacional en dólares permite capturar tasas de interés que siguen siendo atractivas en un contexto de inflación persistente. Para el inversor promedio, el gran secreto en dólares es evitar poner todos los huevos en la misma canasta; por eso, las soluciones digitales que integran múltiples instrumentos globales en una única estrategia son hoy la opción más inteligente para equilibrar seguridad y rentabilidad”, concluyó.
Acomodar deudas, disfrutar y guardar una parte
En el caso de no querer usar el monto total del aguinaldo en una inversión, Babic señaló que, “en la medida de lo posible”, hay que intentar separar el aguinaldo en tres partes: acomodar una deuda que se pueda tener, disfrutarlo hoy y fortalecer el patrimonio futuro.
“En el caso de no tener atrasos en pagos, se podría destinar el aguinaldo por un lado a crear un fondo de emergencia y por otro lado puede ser usado como consumo o inversión a largo plazo. El aguinaldo debe ser visto como una herramienta extra para poder alcanzar algún objetivo que no podemos lograr con el sueldo”, explicó el asesor financiero.
En este sentido, Babic dijo que al imaginar una especie de gráfico, el escenario base debería ser un 50% del aguinaldo en pagar deudas y crear un fondo de emergencia, un 30% en consumo y disfrute (ya sea para vacaciones o disfrute personal) y un 20% en inversiones pensando a largo plazo.
“Esta idea genera una combinación de salud financiera, disfrute y construcción de patrimonio futuro”, agregó.
Sobre la reserva de emergencia mencionada anteriormente, Babic señaló que hay que destinar entre un 30% y 50% del aguinaldo a construir dicha reserva, equivalente a entre tres y seis meses de gastos.
“No es fácil y por eso hay que establecer previamente objetivos. La prioridad debe ser en primer lugar tratar de bajar deudas, luego crear un fondo de emergencia y lógicamente disfrutarlo pensando en el presente y en el futuro”, agregó a El País el asesor financiero de Balanz.