Industria láctea "agria": cámaras empresariales y sindicato no llegaron a acuerdo por Consejos de Salarios, ¿qué pasará?

La Federación Láctea sostiene que el sector empresarial presentó propuestas para "no negociar"; desde la Cámara, en tanto, lamentaron la falta de acuerdo

Tambo en Florida
Recorrida por tambo en el departamento de Florida, establecimiento de ganado vacuno holando destinado al ordeñe.
Foto: Fernando Ponzetto/Archivo El País.

Mientras Conaprole enciende el debate en relación a las denuncias por la acusación de dumping sobre importaciones de leche en polvo de Brasil, culminan las negociaciones por Consejo de Salarios que tuvieron un cierre "agrio" entre la Cámara de Industrias Lácteas (CILU) y la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL).

Según expresó a El País el presidente de la CILU y gerente general de Conaprole, Gabriel Valdés, no se alcanzó un acuerdo con el sector trabajador, por lo que se comenzarán a aplicar las pautas establecidas por el Poder Ejecutivo. “Lamentablemente no se llegó a un acuerdo, hasta el último momento la CILU hizo una propuesta”, dijo Valdés.

“Las consecuencias pueden ser muy significativas a nivel comercial, económico, social y del precio al productor, porque puede haber pérdidas de empleo y es complejo”, dijo Valdés a propósito de la polémica por las denuncias antidumping de Brasil.

El dumping es una práctica comercial en la que una empresa exporta productos a otro país a precios inferiores a su valor normal en el mercado de origen, lo que implica un daño a la industria local importadora. Las involucradas por el lado argentino son Mastellone, Las Tres Niñas, Noal y Gloria Argentina; mientras que en Uruguay incluye a Conaprole, Estancias del Lago y Alimentos Fray Bentos.

Gabriel Valdés
Gabriel Valdés.
Foto: Ignacio Sánchez.

Valdés aseguró que el gremio está al tanto de las posibles consecuencias si la resolución es desfavorable para Uruguay. “Le manifestamos (al gremio) la preocupación y el riesgo que implicaba este proceso de dumping para el sector”, dijo.

“Eso en definitiva es un costo adicional para las industrias uruguayas. Ese costo va a ser menos precio de leche (para el tambero), va al margen de los productores, puede ser menor producción de leche en Uruguay y eso es, menos productores, menos empleo o alguna planta que no esté trabajando a plena capacidad”, advirtió Valdés y agregó que los efectos en el mercado local se podrían observar de forma inmediata y directa.

Por su parte, el dirigente de la FTIL, Robert Labruna, también se refirió a las advertencias por parte de la empresa con motivo de las denuncias antidumping y dijo a El País: “Lo vemos como una estrategia de determinadas cosas, para aliviar el foco de lo que es realmente la discusión”.

“Cuando hay denuncias de dumping es porque algo están haciendo mal quienes dirigen las empresas. Entonces, capaz que lo que hay que empezar a ver es quiénes están detrás de los estándares de calidad en las empresas para empezar a discutir por qué sucede esta noticia”, cuestionó Labruna.

Las propuestas

Valdés sostuvo que la última propuesta presentada por la CILU implicaba la misma cláusula de paz que se había firmado en agosto de 2022, que prohibe la aplicación de medidas sindicales por reclamos salariales durante la vigencia del convenio.

También se incluyó una cláusula de incorporación tecnológica que, según explicó el ejecutivo, pretendía mantener el personal en funciones, lo que brindaba estabilidad a los trabajadores.

“Que no digan cosas que no son. (La CILU) hizo propuestas por debajo de las pautas del Poder Ejecutivo, innegociable”, dijo el dirigente de la FTIL, y agregó: “Hizo propuestas para no negociar”.

Labruna sostuvo que se realizará un plenario para discutir posibles medidas sindicales con motivo de no haber llegado a un acuerdo y detalló que la FTIL presentó una contrapropuesta que consistía en un incremento salarial de 6,5% para el primer año y de 7% para el segundo. Según indicó, esto estaría acompañado de un incremento en la remisión de leche a planta y un incremento en las exportaciones a nivel de todo el complejo industrial.

Medidas

La FTIL celebró un plenario en el que se discutieron las pautas del Poder Ejecutivo en relación al Consejo de Salarios. Ante la consulta de posibles medidas sindicales, Labruna señaló antes de celebrar el plenario que el sindicato “no tiene apuro” para aplicarlas aunque aseguró que se discutiría la posibilidad.

Sede de Conaprole
Fachada de uno de los edificios de la empresa Conaprole.
Foto: Leonardo Mainé.

Los conflictos en la industria láctea no son de este año sino que el año pasado se desató un tenso cruce entre la FTIL, Conaprole y la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC) por el cierre de la Planta 14 de Rivera. “En febrero, cuando se hizo la asamblea, se manejó una cifra de que nuestras ventas cayeron 25% en el mercado interno en promedio”, había indicado Valdés en entrevista con El País y agregó: “Sin duda que (los conflictos) influyen, creo que depende de todos nosotros darnos cuenta de que hay un desafío y una oportunidad”.

En relación al cierre de la planta de Rivera que funcionaba como centro de distribución, Valdés había señalado que el tema quedó laudado con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Labruna aseguró que la planta se cerró, algunos trabajadores fueron reubicados en otras plantas, mientras que a otros tantos se les adelantó la jubilación.

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