El Ministerio de Salud Pública (MSP) inicia desde este miércoles una reestructuración importante de su plana mayor con el objetivo de transitar hacia lo que define como una “etapa de consolidación para enfrentar los problemas estructurales que tiene el sistema de salud”, según se señala en un documento interno de la cartera al que accedió El País.
Los cambios, de un total de 10 jerarcas —como había adelantado El País en su edición de este jueves—, más otros dos en la dirección de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), suceden luego de las renuncias de Fernanda Nozar a la Dirección General de Salud; Gilberto Ríos, a la subdirección de la misma área; y Steven Tapia Villacis, que tenía un cargo técnico en la Unidad de Inmunizaciones y que había dirigido esta misma área en parte del período pasado.
El documento interno del MSP señala que el primer año de gestión de Lustemberg estuvo pautado por la necesidad de “afianzar las líneas de trabajo en base a las 10 prioridades definidas desde marzo” de 2025, mientras que, en este segundo año, la apuesta es adaptar las políticas nacionales a los cambios “vertiginosos” que atraviesan los procesos de salud a nivel internacional y regional, ejecutando las definiciones del Presupuesto Nacional.
El movimiento cuenta con el aval del presidente Yamandú Orsi, quien, como informó El País, dio un espaldarazo a la ministra en medio de estos relevos, aunque dejó en claro que las decisiones eran de responsabilidad exclusiva de la jerarca de la cartera.
Los cambios
El cambio de mayor peso técnico es justamente el de Nozar, que ganó un Grado 5 en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República y decidió dedicarse a la vida académica, algo que ya había adelantado en 2025 a la ministra que podía suceder, pero que coincide también con algunos “roces” a la interna de la cartera. Así la dirección de Salud será comandada por Laura Llambí, profesora Titular Grado 5 de Clínica Médica en el Hospital de Clínicas y doctora en Ciencias Médicas. Llambí, además, posee una diplomatura en Control Global de Tabaco por la Universidad de Johns Hopkins. Su perfil destaca por integrar el Sistema Nacional de Investigadores de la ANII y por una extensa trayectoria que incluye la subdirección técnica de Sanidad de la Fuerza Aérea hasta el año 2022.
Acompañará a Llambí en la subdirección, o sea en el cargo que dejó vacante Ríos, el licenciado Gerardo Bruzzone, especialista en enfermería familiar con formación en “salud étnico racial, género y políticas públicas”, quien ya se desempeñaba dentro de la estructura de salud en el departamento de Canelones.
En el ámbito territorial, la gestión de Lustemberg busca perfiles con experiencia directa en el campo para las direcciones departamentales. En Montevideo es relevado Carlos Valli —que a su vez fue propuesto como vocal en ASSE— y asume como director Joaquín Mauvezin, médico pediatra y adjunto a la Dirección General del Pereira Rossell, donde ha tenido un “rol relevante en el desarrollo e implementación del Plan Invierno” y en la articulación con organismos como el INAU y la Suprema Corte para la atención de niños en situación de vulnerabilidad.
En Canelones, la doctora Alessandra Bonilla —quien desde 2025 dirigía el Hospital de Pando— asumirá la dirección departamental en lugar de Bruzzone. El documento resalta que su perfil combina “formación técnica, experiencia en territorio y capacidad de liderazgo”, orientada a la mejora de la accesibilidad en el sistema.
En tanto, la subdirección de Fiscalización del MSP será ocupada por la economista Alejandra Piñeyrua, cuya trayectoria en organismos públicos acredita su “capacidad para gestionar transiciones institucionales complejas”. Este cambio implica la destitución de la licenciada Andrea Rivero, que asumió al igual que los demás jerarcas hoy relevados en marzo de 2025, una vez Lustemberg tomó el mando de la cartera.
La reestructura también alcanza al Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT), cuya dirección quedó a cargo de la doctora y profesora Adriana Tiscornia, que ha sido reconocida con el Gran Premio Nacional de Medicina. Tiscornia lidera proyectos vinculados a la “mejora de la sobrevida del injerto” y ha sido responsable de Inmunohematología en el Pereira Rossell. Trabaja ya junto a Mario Godino, "referente en seguridad del paciente" y médico intensivista del Hospital Maciel, que tiene la subdirección. Estos nombramientos implican los relevos de Armando Mario Cacciatori y María José Salesi, respectivamente —aunque se anuncian formalmente este miércoles, estos cambios ya se habían concretado semanas atrás.
El documento del MSP destaca que esas designaciones coinciden con la puesta en marcha de la Agencia de Vigilancia Sanitaria, presidida por la química Silvia Belvissi, y el Instituto Nacional de Investigación en Salud y Bienestar, presidido por Zaida Arteta. Ambos organismos tendrán como cometido la “regulación y vigilancia de los productos sanitarios” y la “generación de evidencia para la toma de decisiones”, respectivamente.
Finalmente, el movimiento se extiende al directorio de ASSE, con la salida de Olesker de la vicepresidencia. Para este cargo, el Ejecutivo ha propuesto —como había adelantado El País— a la doctora Marcela Cuadrado, especialista en Medicina Familiar y expresidenta de la sociedad científica de su rama, con un marcado perfil en “salud rural”. A esto se suma la propuesta de que se sume Valli como vocal en el organismo encargado de manejar la gran mayoría de los hospitales públicos del país.
El MSP destacó que cada cambio “recoge también el aporte realizado por el trabajo de quienes culminan una etapa”, pero enfatizó que la nueva estructura es clave para la “consolidación” del sistema sanitario uruguayo.
Contexto
Los cambios en el MSP consolidan el liderazgo de la ministra Lustemberg, al rodearse de jerarcas de su máxima confianza. Su "mesa chica" está hoy integrada por Álvaro Danza (presidente de ASSE y médico personal del presidente Orsi), Álvaro Villar (director del Hospital de Clínicas) y Martín Rebella, quien podría buscar nuevamente la presidencia del SMU en las elecciones de setiembre. Fuera de este círculo íntimo, pero con un vínculo estrecho, se ubica Rodrigo Márquez, director general de Secretaría, cuya gestión ha generado, según supo El País, fricciones con otros directores de área que cuestionan su ejercicio de autoridad.
En tanto, aunque no existen bandos fracturados, sí conviven visiones divergentes en el Frente Amplio sobre la política sanitaria. Los puntos de mayor tensión son los salarios médicos —que la ministra ha sugerido topear— y la regulación de los seguros privados. En este último punto, el diputado Federico Preve impulsa un proyecto para elevar del 6% al 18% los aportes de los seguros al SNIS, lo que triplicaría la devolución del Fonasa. No obstante, el Ejecutivo —señalaron fuentes del gobierno a El País— se distancia de la iniciativa, señalando que Preve maneja una "agenda propia".
La tensión interna se hizo evidente este martes con una carta de apoyo a otro proyecto de Preve: la creación del Servicio de Atención en Salud Pública. La propuesta, que condiciona la habilitación del título médico al cumplimiento de funciones en el sector público, cuenta con firmas de peso como las de Marcos Carámbula (exintendente de Canelones y expresdiente de ASSE), Francisco Legnani (intendente de Canelones), María Julia Muñoz (exministra de Salud Pública de Tabaré Vázquez) y, también, la de Nozar, ya como exjerarca de la cartera liderada por Lustemberg.