Gremio de FNC denuncia accionar "perverso"; sindicato de AmBev con medidas para cortar exportaciones

La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) realizó una movilización en las inmediaciones de FNC en Montevideo, mientras AmBev decidía nuevas medidas para Paysandú y la industria maltera.

Sindicato de Pilsen
Sindicato de Pilsen.

Humo de bengala verde invadió el barrio de La Aguada mientras el Sindicato de Pilsen –perteneciente a la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB)-- se declaraba en conflicto hasta recibir la citación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) con motivo del cierre temporal de la planta de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) en Minas (Lavalleja). “Los compañeros, ayer (por el jueves) recibieron la noticia. Si eso no es tremenda hijaputez díganme ustedes qué es”, dijo el presidente del sindicato de Pilsen, Bruno Pastorino. En el acto, los trabajadores hicieron duras críticas al gobierno y a la empresa, cuyo accionar catalogaron como “perverso y macabro”.

Mientras se desarrollaba el acto de la FOEB en la esquina de las calles Agraciada y Entre Ríos, un grupo de representantes del Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN) mantenía una reunión virtual con directores de la multinacional AmBev en Brasil por el cierre temporal de AmBev-Cimpay (la exNorteña) en Paysandú. “Lo que hace la empresa es un placebo”, indicaron fuentes de SOEN a El País y agregaron que tienen previsto aplicar medidas sindicales que interrumpan las exportaciones de malta a partir del próximo lunes.

Según señalaron fuentes del SOEN a El País, existen 6.000 toneladas de malta lista para la exportación en el puerto de Nueva Palmira –hacia dónde se dirigen desde Paysandú– y el sindicato tiene previsto frenar durante los próximos días. La intención de las medidas es que estas repercutan en otras malterías uruguayas a través de la “desarticulación de distintas áreas” del proceso industrial (como puede ser la falta de documentación de análisis clínicos o permisos necesarios para la exportación).

De acuerdo con lo que pudo reconstruir El País, la empresa solicitó al sindicato los nombres de los dirigentes con quienes mantendría diálogo, lo que para el gremio se traduce en una “falta de reconocimiento a la organización sindical”. “Lo que está haciendo la empresa es un placebo”, dijeron fuentes en relación al cierre temporal que habían anunciado en febrero de este año y que se extendió hasta el próximo 31 de julio.

Por otra parte, dirigentes tuvieron contacto directo con el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, luego de repercusiones sindicales en medios sanduceros. Según señalaron fuentes de SOEN, Castillo se habría comprometido a recibir a los trabajadores en una nueva negociación a partir del lunes.

Acto de FOEB

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una percusión, bocinas y fuegos artificiales inundaron las inmediaciones de la fábrica de FNC en Montevideo, que recibió a afiliados de la FOEB y trabajadores del SOEN. “Con nosotros la discusión va a tener que ser en la cancha”, dijo Pastorino durante su discurso que transportaba a cualquiera a un ambiente casi de estadio.

Acto de FOEB.
Acto de FOEB.
Foto: Leonardo Mainé

“¿Otra vez, nos ven la cara de pelotudos, es poco creíble, no? Que me digan que se van a tomar el mes de julio (para) analizar un negocio de una multinacional de capitales, vaya a saber de dónde viene la guita, para ver si sigue abierto o no”, apuntó Pastorino y dijo: “Este sindicato tiene dos dedos de frente y no se come esa pastilla”.

Históricamente, la FOEB y la industria de la bebida en Uruguay cuentan con fondos sociales y complementos especiales (fondos de retiros, bolsas de trabajo y subsidios). Según explicó Pastorino a El País, el sindicato de Pilsen absorberá la cobertura de parte del subsidio a los trabajadores en seguro de paro que FNC no estaba asumiendo hace algunos años. El dirigente sindical agregó que la mayor preocupación de los trabajadores no es el cierre de la planta Minas sino el análisis que tiene previsto FNC en toda la industria cervecera de Uruguay.

De hecho, la cadena de distribución de la industria de la bebida en Uruguay estaba a cargo de las empresas –en este caso, Pilsen, Salus, Norteña, entre otras– y luego de 1980 la distribución pasó a manos de empresas tercerizadas. La FOEB estima que entre los trabajadores afectados por el cierre de la planta (59) y la cadena de distribución se perderían entre 800 y 900 puestos de trabajo.

Bruno Pastorino.
Bruno Pastorino.
Foto: Leonardo Mainé

Por otra parte, existe una cláusula de paz entre el gremio y FNC que indica que ante un anuncio de reestructura o modificación en el personal, las partes tienen 45 días para negociar los cambios. “Nosotros no vamos a cumplir esa cláusula hasta que no llegue la citación del MTSS porque no queremos discutir de forma bipartita”, dijo a El País mientras se escuchaban restos de la percusión de fondo al finalizar el acto.

Industria nacional

Hace tiempo que venimos escuchando ese verso”, dijo Pastorino durante el discurso, en referencia a la falta de competitividad que alega la empresa como motivo de cierre. “Decirnos ese mensaje reiteradamente es tratarnos de idiotas”, apuntó y agregó: “Va a depender de nosotros que salga una botella de esta fábrica, y si vamos por la defensa de la industria nacional, esta fábrica no va a sacar una botella”.

Uno de los principales motivos que expuso la empresa fue la falta de competitividad en comparación con la región. Pastorino señaló que en la planta de Minas se producen alrededor de unos 6 millones de litros de cerveza anuales, y que en Argentina la cifra alcanza a 12 millones, lo que consideró una comparación “irrisoria”. “No es que somos ciegos. No, nos trata de boludos nomás”, dijo.

Acto de FOEB.
Acto de FOEB.
Foto: Leonardo Mainé

Hace 10 años tenías un monopolio acá (...) haces y deshaces a tu antojo. Hoy no tiene esa regla de juego entonces propone arriba de la mesa la competitividad”, apuntó Pastorino y cuestionó: “Esta multinacional ¿No tiene el poder como para sentarse con un gobierno y discutir sin usarnos de rehén?”. Una vez más están utilizando esto para poder sacar su tajada, diciéndolo que somos caros, a ver si intentan morder algo”, agregó.

Según Pastorino, la decisión de la empresa no es económica, sino política. “¿Cuántas cosas tiran acá? ¿Sabés cuánto solventan los gastos del complemento?”, cuestionó y recordó que en 2024 –cuando FNC ya había anunciado un cierre de la planta en Minas que luego dejó sin efecto– se firmó un convenio de estabilidad laboral por tres años. “¿Para qué carajo firmaste una estabilidad laboral de tres años si hoy a los dos años estoy de nuevo con esto?”, cuestionó.

Las críticas al gobierno tampoco faltaron en el discurso en el que el dirigente sindical recordó las negociaciones entre la FOEB y la administración de Luis Lacalle Pou en 2024. “No conocemos una política de Estado de protección de la industria nacional”, dijo y agregó: “¿Quién es el responsable de eso? Se llama gobierno. Color que esté en el gobierno, no han hecho absolutamente nada”.

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