Empresarios de la construcción y Sunca crean ámbito para evaluar la productividad en pleno cambio de la jornada laboral

El Sunca propuso crear un ámbito bipartito con datos e indicadores del sector. Alejandro Ruibal respaldó la iniciativa y pidió que derive en resultados concretos.

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Autoridades en el lanzamiento de la Comisión de Productividad en el MTSS. Foto: Leonardo Mainé.

La Comisión de Productividad de la Construcción fue lanzada este martes en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), en una instancia que reunió a representantes del gobierno, de las cámaras empresariales y del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca). El ámbito tendrá como objetivo analizar los distintos factores que inciden sobre la productividad del sector en momentos en que la industria comienza a transitar el nuevo convenio colectivo, que incluye una reducción gradual de la jornada laboral.

Durante la presentación, el Sunca planteó avanzar un paso más y crear un observatorio permanente de productividad de la construcción, administrado de forma bipartita por empresarios y trabajadores y apoyado técnicamente por diferentes instituciones. La propuesta recibió una rápida valoración positiva del presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU), Alejandro Ruibal, quien sostuvo que medir y sistematizar información es clave para identificar dónde puede mejorar la industria.

El representante del Sunca, Federico Steinhardt, sostuvo que la discusión sobre productividad no puede limitarse al rendimiento individual de los trabajadores, sino que debe considerar el conjunto de recursos y procesos que intervienen en una obra.

Según señaló, productividad supone relacionar los recursos utilizados con los resultados obtenidos. Entre los primeros incluyó los recursos económicos y financieros, materiales, de infraestructura, científico-técnicos y de trabajo, mientras que los resultados pueden expresarse, por ejemplo, en kilómetros de ruta o metros cuadrados construidos.

Steinhardt advirtió que muchas veces el concepto queda reducido exclusivamente al desempeño de la mano de obra. “No se trata solamente de si los trabajadores son más o menos voluntariosos en la ejecución de su tarea”, afirmó. Entre las variables que pueden afectar el rendimiento mencionó la planificación de los proyectos, la calificación de los mandos medios, la prevención de accidentes y la organización productiva.

El dirigente sindical sostuvo que la construcción tiene un papel estratégico que trasciende al propio sector, por su incidencia en infraestructura vial, puertos, energía, vivienda y abastecimiento de agua, entre otras áreas. También mencionó las oportunidades asociadas al hidrógeno verde, los data centers y la infraestructura necesaria para mejorar la utilización de los recursos hídricos.

Dentro de esa discusión, Steinhardt hizo una de las principales propuestas de la jornada: crear “una especie de observatorio permanente sobre la productividad del sector”, capaz de trabajar con información aceptada tanto por empresarios como por trabajadores y realizar un seguimiento periódico de la actividad.

La intención, explicó, es que sea un ámbito gestionado bipartitamente, aunque pueda incorporar el asesoramiento del MTSS y la participación de organismos e instituciones que tengan vinculación con la industria, la capacitación y la generación de conocimiento.

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Federico Steinhardt. Foto: Leonardo Mainé.

Mencionó, entre otros posibles participantes, al Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), la Facultad de Arquitectura y la Facultad de Ingeniería.

“La conformación del observatorio del sector, gestionado bipartitamente por trabajadores y empresarios, puede constituirse en una herramienta fundamental para generar, sistematizar y analizar información de interés común”, sostuvo.

Para Steinhardt, disponer de datos construidos sobre criterios compartidos permitiría tener un diagnóstico más preciso sobre la evolución de la actividad, el empleo y la productividad, así como sobre la incorporación de nuevas tecnologías y los cambios en la organización del trabajo.

Pero el sindicalista hizo especial énfasis en otra utilidad: que trabajadores y empresarios partan de una misma base de información cuando se sienten a negociar.

“Sobre todo, permitiría disponer de una base común de información para el diálogo social y la negociación colectiva, reduciendo las asimetrías de información y ayudándonos a anticipar los desafíos del sector”, expresó.

El observatorio podría hacer seguimiento, según la propuesta sindical, de la organización y reducción del tiempo de trabajo, las horas efectivamente trabajadas, la productividad, el ausentismo, los accidentes laborales, el empleo, las remuneraciones, la incorporación de tecnología y las necesidades de formación profesional.

En tanto, Ruibal coincidió en que el rendimiento de una actividad no puede explicarse únicamente por la mano de obra.

Sin embargo, señaló que en el contexto actual uno de los factores que ocupará un lugar particularmente importante será la productividad del trabajo, debido a la discusión que acompañó el acuerdo de reducción de la jornada.

El empresario dedicó luego buena parte de su intervención a la propuesta del observatorio presentada por el Sunca.

“Rescato una cosa que me gustó mucho, que le recojo ya el guante: el tema del observatorio”, afirmó.

Alejandro Ruibal, presidente de la Cámara de la Construcción, en entrevista con En Clave País.
Alejandro Ruibal, presidente de la Cámara de la Construcción, en entrevista con En Clave País.
Foto: Leonardo Mainé

Ruibal señaló que el sector empresarial está dispuesto a trabajar con información, estadísticas y mediciones que permitan identificar oportunidades de mejora. “Siempre vamos a estar de acuerdo en nuestra industria, y creo que hablo por el resto de las cámaras, en aplicar información, en aplicar materia gris, en aplicar estadística, en sincerar las cifras y ponerlas arriba de la mesa, si lo que se busca es, para bien, mejorar”, sostuvo.

“Todo aquello que no se mide y se conoce, no se puede mejorar”, agregó.

Aunque aclaró que la iniciativa deberá discutirse internamente entre los empresarios, manifestó una primera valoración favorable y destacó que la presentación de propuestas de ese tipo es precisamente uno de los resultados que puede generar la reapertura de la discusión sobre productividad.

En declaraciones posteriores a la prensa, Ruibal volvió sobre el planteo sindical y señaló que el observatorio podría servir específicamente para construir indicadores.

El presidente de la CCU explicó que los indicadores que analice la comisión podrán abarcar rendimiento, seguridad, incorporación tecnológica e innovación, entre otras variables. De todos modos, advirtió que la prioridad empresarial será que las mediciones tengan una aplicación práctica.

“Lo importante en esto no es la productividad de la planillita de Excel y del laboratorio; esta es la productividad de las obras, la que realmente en cada centro de trabajo uno tiene que implementar”, sostuvo.

Ruibal relacionó directamente el lanzamiento de la comisión con el convenio colectivo recientemente firmado, al que calificó como “histórico” y “disruptivo”.

Alejandro Ruibal
Alejandro Ruibal, presidente de la Camara de la Construcción.
Estefania Leal/Archivo El Pais

El acuerdo, señaló, abre la posibilidad de volver a colocar la productividad en la agenda y discutir cómo mejorar el funcionamiento de la industria mientras se instrumenta gradualmente la reducción del tiempo de trabajo.

“Tenemos una responsabilidad como industria de apuntalar toda la economía de este país”, sostuvo. “Tenemos que hacerle rendir la plata, hacer rendir los fondos”, agregó.

Por su parte, el subsecretario del MTSS, Hugo Barreto, señaló que el lanzamiento de la comisión se produce pocas semanas después de un acuerdo que el Ministerio considera histórico, fundamentalmente por la incorporación de la reducción del tiempo de trabajo.

Barreto sostuvo que el valor del convenio no radica únicamente en su resultado final, sino también en la forma en que se alcanzó.

A su juicio, la experiencia de la construcción constituye un “modelo” de negociación colectiva y de relaciones laborales basado en el diálogo entre trabajadores, empresarios y gobierno.

El subsecretario contrastó esa perspectiva con otras concepciones de modernización laboral asociadas exclusivamente con la flexibilización o la desregulación.

Barreto recordó además que la reducción del tiempo de trabajo constituye uno de los objetivos planteados por el MTSS y señaló que el camino elegido en la construcción coincide con la estrategia del gobierno de promover el diálogo social para avanzar en esa dirección.

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Barreto hablando durante la presentación en el MTSS. Foto: Leonardo Mainé.

En ese contexto, explicó, se ubica también el lanzamiento de la Comisión de Productividad.

“La comisión es también producto de esa doble circunstancia: del convenio colectivo adoptado y, esencialmente, de la vinculación estrecha entre la reducción del tiempo de trabajo y la productividad”, afirmó.

Según Barreto, el nuevo ámbito permite continuar ese proceso incorporando una discusión sobre cómo mejorar el desempeño del sector y compatibilizar los intereses existentes dentro de la industria.

El jerarca consideró que la experiencia constituye “una excelente práctica de relaciones laborales” y destacó la capacidad de empresarios y trabajadores para alcanzar acuerdos incluso en torno a asuntos que implican transformaciones importantes en la organización del trabajo.

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