Existe un nuevo horizonte de negocios con la puesta en marcha del acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE), que gobiernos y el sector privado impulsarán en una nueva etapa. Con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi y otras autoridades, políticos, académicos y empresarios, se desarrolló ayer el “Foro Uruguay-Unión Europea (UE), un nuevo horizonte de negocios con la puesta en marcha del acuerdo Mercosur-UE”, organizado por la UE y la Fundación Euroamérica en el hotel Sofitel Carrasco.
Con un despliegue de más de 30 expositores, que abordaron los más diversos ángulos del acuerdo, la coincidencia fue la idea de que para Uruguay, puede haber “un antes y un después” con este pacto comercial.
El presidente Orsi habló de la “continuidad interna del Mercosur y la firmeza en la UE”, que fueron “señales de una puntería clara” para que el histórico acuerdo se concretara.
“El acuerdo es una construcción de puentes cuando lo que hay (en el mundo) son voladuras de puentes” afirmó refiriéndose al entorno turbulento, con guerras e inestabilidades.
Por su parte, el director para las Américas de la UE, Pelayo Castro ironizó con que “el Mercosur y la UE representan alrededor del 20% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, el 30% de las selecciones del Mundial y el 100% de los campeones del mundo”. Y en medio de sonrisas compartidas, agregó que “en la cancha vamos a pelear a muerte, pero fuera de la cancha más nos vale trabajar en equipo, porque es la única manera de ganar el partido”.
De hecho, el escenario global incierto y la necesidad de lograr más autonomía y nuevas alianzas fue uno de los grandes focos que se repitieron en los paneles, ante un proteccionismo que preocupa y un mundo en el que ya no rigen las normas (sobre todo por las imposiciones comerciales y de otro tipo que ha realizado el gobierno de Donald Trump). En ese contexto, la UE aceleró su relación con el Mercosur -y con Uruguay como “aliado confiable”- y ahora se entra en una nueva fase: la de ir al arancel cero para el comercio entre ambos bloques, la de aumentar las inversiones y la de estrechar posiciones estratégicas a favor del multilateralismo.
Ramón Jáuregui, presidente de la Fundación Euroamérica, -y otros representantes europeos- no se cansaron en repetir que el bloque tiene disposición a actuar en la “inversión no extractivista”. Esto es, “no para liderar el mundo de las baterías -como quiere China-, sino para producir juntos”, ejemplificó.
El ángulo económico del asunto, por parte de Uruguay, estuvo a cargo de Juan Labraga, director de la Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), quien informó que el primer paso del acuerdo es el comercio y luego las inversiones, asociadas a las compras públicas internacionales. Al igual que Isabella Antonaccio, directora Nacional de Inversiones del MEF, Labraga destacó el proyecto de ley de Competitividad que será presentado en estos días, y que ayudará a una mejor puesta en marcha del acuerdo con la UE.
Carmen Porteiro, presidenta de la Unión de Exportadores (UEU) tocó, casi al pasar, un tema que levantó polémica hace unos días: el de las cuotas de la miel, que en su mayor parte se las llevó Argentina. “Vamos a seguir luchando por esas cuotas”, manifestó debido a que los países del Mercosur no se han puesto de acuerdo en como repartir ese acceso preferencial (sin aranceles) a la UE.
No dejó mencionar otros productos importantes para Uruguay, como “la merluza, que gustaba mucho en Europa hasta que en el año 2014 perdió las preferencias (arancelarias)”, recordó.
Del otro lado, la UE destacó cómo Global Gateway -su programa para incentivar la inversión extranjera europea en el mundo-, queda ahora alineado con el acuerdo UE-Mercosur. “Más de 600 empresas europeas desarrollan sectores en Uruguay, en energías renovables, agroindustria, transporte, logística, tecnologías, farmacéutica, servicios globales”, enumeró el embajador de la UE en Uruguay, Petros Mavromichalis, apuntando a que esas inversiones se profundizarán. Es de esperar, entonces, que el 47% de la inversión extranjera directa de Uruguay que hoy en día proviene de Europa (primer inversor del país) puedar dar un salto, si se propician las condiciones.
Oliver Luyckx, jefe de la Dirección General de Asociaciones Internacional de la Comisión Europea (CE), comentó que a las áreas de interés de la UE (como el hidrógeno verde), se le ha sumado “el riego y la cuestión hídrica” últimamente.
“Hay 1.800 millones de euros dedicados al arranque del acuerdo, para fomentar las inversiones”, agregó.
En la misma línea fue Christophe Hansen, comisario de Agricultura y Alimentación de la CE, quien destacó que el acuerdo impactará a unos 700 millones de consumidores y sobre todo a los agroproductores, al tiempo que valoró el “sistema alimentario resiliente de Uruguay”.
Uruguay tiene ventaja competitiva en el sector de la energía, además del agroindustrial, y la expectativa tanto por parte del gobierno como de las autoridades europeas es que éstas sean aprovechadas a través de agilización de procesos, esquemas más innovadores público-privados y joint-ventures con empresas europeas.
La agilización pasa en gran parte por mejorar la logística y el transporte en Uruguay, lo que incluye disminuir los costos en general y en esa materia en particular, según reconoció la ministra de Transporte y Obras Púbicas, Lucía Etcheverry. “El ferrocarril vino para quedarse. Se necesitan inversiones en la red de otras en todo el territorio”, apuntó.
En el evento participaron directivos de empresas privadas extranjeras, como Katoen Natie, Espina Obras HidráulicasAkuo Energy, UPM, Nax Solutions, que contaron sus experiencias en el país y en la importancia de mejorar la competitividad, algunas con expectativas sobre el nuevo proyecto en la materia del MEF.
Algunos datos estratégicos
El presidente Orsi valoró especialmente la visita a Uruguay de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, lo que impulsó el acuerdo con el Mercour en su momento. La UE valora especialmente de Uruguay su estabilidad y confiabilidad como socio, y ahora a través de Global Gateway aspira a que el sector privado invierta más en el país, sobre todo en energías renovables. “El océano Atlántico tenía un protagonismo perdido. Estábamos acostumbrados en la mente a que todo éxito era en el Pacífico, o de la flecha para allá”, dijo Orsi, quien agregó que las guerras hicieron ver que había que redimensionar el vínculo del Mercosur-UE como “alternativas” a los nuevos esquemas o modelos que se han presentado en el mundo.
El canciller Mario Lubetkin afirmó que no recibió una comunicación oficial de EE.UU. sobre que suba los aranceles a Uruguay de 10% a 12,5%. Esto pese a la culminación de una investigaciòn a 60 países, entre ellos Uruguay, por la que considera que no hacen lo suficiente ante importaciones de países con “trabajo forzoso”, según un documento de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR). “Tenemos que saber si eso efectivamente va a acontecer, porque tenemos que tener la comunicación formal”, se atajó.
Cristina Lobillo, directora de Seguridad Energética de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, compartió que la UE tiene el objetivo de producir hidrógeno verde, pero también importarlo, en su camino hacia la “descarbonización”, de estar libre de emisiones para 20250. Valoró especialmente que Uruguay cuenta con el 90% de energía eléctrica renovable, y recordó que existe un memorando de entendimiento firmado entre la UE y Uruguay años atrás para trabajar en proyectos concretos, que ahora se pueden activar.
“Europa admira el desarrollo de las energías verdes en Uruguay y su potencial”, dijo el embajador de la UE, Petro Mavromichalis. En esa línea, planteó la importancia de hacer trabajos conjuntos y construir “relaciones duraderas” no sólo en material comercial, sino para la estabilidad democrática de los países. Aclaró que Global Gateway se aboca a financiar proyectos en sustentabilidad y también genera cadenas de valor, a las que Uruguay se puede sumar o construir. Ve a Uruguay como un “aliado natural” de la UE.
"Visión compartida en la economía" con la Unión Europea más que con Estados Unidos
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone está en París donde mantuvo reuniones de acercamiento con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En ese marco dio una entrevista en la televisión francesa a France 24.
Allí, Oddone dijo que Uruguay mantiene “una relación muy buena” con Estados Unidos y señaló que “con Argentina también tenemos excelentes relaciones a pesar de que tengamos visiones distintas sobre cómo manejar la economía”.
“No es un problema; somos socios en lo más importante, que es construir la prosperidad para la gente”, aseguró.
“Pero sí es cierto que en Uruguay, el gobierno que viene de la izquierda tiene una visión firme de reducir la desigualdad. Esta es una política activa que queremos poner sobre la mesa, algo que no se ve en toda la región”, remarcó.
Consultado sobre si Uruguay se siente más cerca de Europa que de Estados Unidos, el ministro respondió que “A la visión de cómo manejar la economía, cómo regularla, cómo regular los mercados y cómo combinar las políticas entre el sector privado y el sector público., tenemos una visión compartida con muchos países de Europa”.
Hasta le preguntaron por la selección uruguaya en el Mundial: “Creo que vamos a pasar la primera fase, pero después de eso, habrá que ver”.