Varias explosiones se oyeron en la madrugada del jueves en Kiev, Ucrania, después de que el presidente Volodimir Zelenski advirtiera de una "alta probabilidad" de que Rusia lleve a cabo durante la noche un ataque masivo.
"Alerta de ataque aéreo en Kiev debido a la amenaza de uso de armas balísticas. Acudan inmediatamente a los refugios más cercanos y permanezcan allí hasta que haya pasado el peligro", escribió en Telegram el jefe de la administración militar de la capital del país.
Horas antes, Zelenski afirmó en una publicación en X que "los rusos prepararon un ataque masivo hace varios días, y hay una alta probabilidad de que el ataque se produzca esta noche", agregando: "Por favor, en todas las regiones de Ucrania, presten atención hoy a las alertas de ataque aéreo y manténganse a salvo".
I received a report from Air Force Commander Anatolii Kryvonozhko. The Russians prepared a massive attack several days ago, and there is a high probability that the strike will be carried out tonight. It is important that our partners fully understand what is happening and that…
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) July 29, 2026
Zelenski reiteró también su petición a los aliados de Ucrania para que suministren a Kiev los misiles que faltan en su sistema de defensa aérea. "En primer lugar, esto concierne a Estados Unidos y a aquellos socios que tienen misiles Patriot y pueden proporcionarlos para apoyar nuestra defensa", dijo.
El mandatario se reunió el martes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, en un encuentro durante el cual mencionaron la posibilidad de que Ucrania produzca interceptores Patriot, vitales para la defensa antiaérea de Kiev.
A principios de julio, Trump ya había expresado su voluntad de autorizar a Ucrania a producir estos misiles tierra-aire, en un momento en que Rusia intensificaba sus ataques con misiles balísticos.
Solo los sistemas estadounidenses Patriot son capaces de derribarlos, pero Ucrania carece de misiles interceptores PAC-3. Esa escasez se ha agravado desde la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero.
AFP