Al menos 13 personas murieron en los últimos días debido a las intensas lluvias monzónicas en Bombay y sus distritos vecinos, según informaron las autoridades gubernamentales locales. Las fuertes precipitaciones afectaron a la capital financiera de la India y a las regiones de Palghar y Raigad durante las últimas jornadas, provocando incidentes fatales vinculados al anegamiento de vías públicas y el colapso de infraestructuras básicas.
Ante el agravamiento de la situación climática, el Departamento Meteorológico de la India resolvió elevar una alerta roja para toda la región metropolitana. El pronóstico técnico anticipa la continuidad de lluvias de extrema intensidad, ráfagas de viento muy fuertes y un riesgo inminente de que se produzcan inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y caídas de árboles en zonas urbanas densamente pobladas.
Suspensión de actividades y transporte afectado
Con el objetivo de minimizar la circulación y proteger a la población civil de los peligros del temporal en la India, la Autoridad Estatal de Gestión de Desastres emitió directivas específicas para el sector laboral y educativo. Las oficinas privadas recibieron la recomendación formal de implementar el trabajo a distancia en todos los puestos que lo permitan. Por su parte, los empleados del sector público y semigubernamental cuyas tareas no se consideren esenciales obtuvieron una dispensa de media jornada laboral a partir del mediodía.
En el ámbito educativo, los centros de enseñanza de todos los niveles se vieron afectados por la contingencia. Las escuelas y universidades públicas, municipales y de carácter privado resolvieron suspender de forma total el dictado de clases presenciales como una medida preventiva de seguridad.
La infraestructura de movilidad también sufrió el impacto del fenómeno climatológico. Los servicios de trenes locales, las principales rutas terrestres y diversas plataformas de transporte público registraron demoras y cancelaciones en esta metrópoli que alberga a más de 20 millones de habitantes. Las dificultades operativas en la red de traslados son recurrentes en la ciudad durante los períodos de mayor actividad del monzón debido a la saturación de los sistemas de drenaje.
Paradójicamente, este escenario de excesivas precipitaciones y riesgo de alerta roja por lluvias se desencadenó apenas unas semanas después de que la población local sufriera las consecuencias de una severa escasez de agua potable. Dicha crisis previa se debió a un retraso considerable en el inicio de la temporada habitual de precipitaciones y a los niveles críticamente bajos registrados en los siete embalses encargados de abastecer las necesidades de la zona urbana.
Con información de EFE