Los Testigos de Jehová anunciaron un cambio en las directrices sobre el uso de sangre en tratamientos médicos. De ahora en adelante, cada miembro podrá decidir, según su propia conciencia, si acepta o no componentes sanguíneos donados por otras personas (plasma, plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos).
El cambio, anunciado este viernes, también permite a los miembros decidir si desean donar sangre para que sus componentes se utilicen en el tratamiento de otros. Sin embargo, se mantiene la prohibición de las transfusiones de sangre total (sin separación de componentes).
Esta decisión supone una revisión parcial de uno de los principales preceptos religiosos de los Testigos de Jehová, quienes históricamente se han opuesto a las transfusiones de sangre.
“Para los Testigos de Jehová, la sangre sigue siendo sagrada, y continúan considerando la vida y la sangre como dones preciosos de Dios. Reconocemos que las decisiones médicas relacionadas con los componentes sanguíneos son una cuestión de conciencia entre cada testigo de Jehová y su Dios” declaró Paul Gillies, portavoz internacional de los Testigos de Jehová, en un comunicado publicado el viernes.
El cambio también se aplica a la donación. Ahora, los fieles podrán decidir individualmente si desean donar sangre con el propósito específico de proporcionar componentes o fracciones para el tratamiento médico de otra persona. Sin embargo, la organización continúa oponiéndose a las donaciones de sangre destinadas a transfusiones de sangre total.
¿Qué cambia?
En la práctica, las nuevas directrices ya no consideran los cuatro componentes principales de la sangre como una cuestión religiosa que deba ser seguida uniformemente por todos los miembros. La decisión se vuelve individual, tanto para quienes necesitan recibir los componentes como para quienes tienen la intención de donarlos.
El plasma, por ejemplo, se utiliza en el tratamiento de traumatismos y algunas enfermedades. Los glóbulos rojos se emplean en casos de anemia, mientras que las plaquetas se utilizan en ciertos tratamientos, incluido el cáncer. Los glóbulos blancos también se utilizan en el tratamiento de algunas infecciones.
La propia organización aconseja a los creyentes que consideren la decisión individualmente, y afirma que la prohibición de la sangre entera se mantiene basándose en la interpretación de pasajes bíblicos que dictan que los creyentes deben "abstenerse de la sangre".
Segundo cambio en 2026
La decisión anunciada en setiembre es la segunda revisión de las directrices sobre sangre que los Testigos de Jehová hicieron en 2026. En marzo, el Cuerpo Gobernante comenzó a permitir que cada miembro decidiera individualmente sobre la recolección, el almacenamiento y el uso posterior de su propia sangre en tratamientos médicos.
En la práctica, la directriz anterior abre la puerta a técnicas médicas en las que el paciente dona sangre antes de un procedimiento y este material se conserva para su uso posterior. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en operaciones programadas donde hay tiempo para la recolección previa. El uso se limita a la propia sangre del paciente, sin la participación de donantes externos.
¿Por qué está prohibido?
La negativa a utilizar sangre está vinculada a la interpretación de textos del Antiguo y Nuevo Testamento, en los que la sangre se considera sagrada y asociada a la vida.
Entre los pasajes citados se encuentran: “Pero la carne con su vida, que es su sangre, no la comerán” (Génesis 9:4); “No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado” (Levítico 17:14); y “Absténganse de la sangre” (Hechos 15:20).
O Globo/GDA