ESTADOS UNIDOS

El “sarcasmo” de Trump sobre la crisis del coronavirus que desconcertó a los científicos

“Observo que el desinfectante lo noquea (al coronavirus) en un minuto. Un minuto. ¿Habría una posibilidad de hacer algo así con una inyección al interior, como una limpieza?”, dijo días atrás Trump.

El presidente Trump en la Casa Blanca. Foto: Reuters
El presidente Trump en la Casa Blanca. Foto: Reuters

Donald Trump minimizó su sugerencia de inyectar desinfectantes para combatir el nuevo coronavirus. “Estaba preguntando sarcásticamente a reporteros como tú, solo para saber qué pasaría”, dijo a un periodista ayer viernes en la Casa Blanca.

El jueves, durante la conferencia de prensa diaria sobre la COVID-19, Trump se volteó y dijo a los expertos que lo acompañaban: “Observo que el desinfectante lo noquea (al coronavirus) en un minuto. Un minuto. ¿Habría una posibilidad de hacer algo así con una inyección al interior, como una limpieza?”.

“Habrá que apelar a los médicos para esto, pero me parece interesante”, señaló el presidente, y mencionó también la posibilidad de recurrir a “los ultravioletas” o a “una luz muy potente”, que se podría proyectar “al interior del cuerpo” para combatir el coronavirus.

Tras las repercusiones que generaron las declaraciones de Trump, ayer viernes la portavoz de la Casa Blanca Kayleigh McEnany acusó a los medios de descontextualizar. “El presidente declaró en numerosas ocasiones que los estadounidenses deben consultar a los médicos respecto a los tratamientos contra el coronavirus, un punto en el cual insistió durante su rueda de prensa”, dijo. “Es cosa de los medios el citar irresponsablemente al presidente fuera de contexto y publicar titulares negativos”, agregó.

El mandatario dijo que había preguntado sobre el desinfectante y el uso de luz ultravioleta a William Bryan, el jefe de Ciencia y Tecnología del Departamento de Seguridad Nacional, que no es médico pero que estaba presente en la rueda de prensa del jueves.

La afirmación de Trump generó una fuerte controversia y llevó incluso a la compañía que fabrica el desinfectante de limpieza Lysol a emitir un comunicado advirtiendo que sus productos no deben ingerirse o inyectarse “bajo ninguna circunstancia”.

La presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, tachó de “peligrosa” la sugerencia de Trump e ironizó con que el mandatario no quiere dar fondos al Servicio Postal de Estados Unidos, pero sí recomienda “que te inyectes Lysol en los pulmones”. Preguntado ayer viernes si recomienda en efecto eso, Trump respondió: “Por supuesto que no”, y añadió: “Sí creo que el desinfectante podría tener un muy buen efecto en las manos”.

Nueva York, el epicentro de la pandemia en Estados Unidos, estabiliza los casos. Foto: Reuters
Nueva York, el epicentro de la pandemia en Estados Unidos, estabiliza los casos. Foto: Reuters

“Esta es una de las sugerencias más peligrosas e idiotas hechas hasta ahora sobre cómo se podría realmente tratar el COVID-19”, dijo Paul Hunter, profesor de medicina en la Universidad Británica de East Anglia. Inyectar desinfectantes probablemente mataría a cualquiera que lo haya intentado, agregó.

“Es enormemente irresponsable porque, lamentablemente, hay personas en el mundo que podrían creer este tipo de tonterías y probarlo por sí mismas”, agregó Hunter a Reuters.

Trump también ha promovido un medicamento contra la malaria llamado hidroxicloroquina para tratar a las personas con COVID-19, pese a que su eficacia no está probada.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advirtió contra el uso de hidroxicloroquina fuera de hospitales y ensayos clínicos, citando riesgos de problemas graves en el ritmo cardíaco.

La sugerencia de que el desinfectante y los compuestos relacionados son una “cura milagrosa” tiene historia en Estados Unidos. En agosto pasado, la FDA emitió una advertencia sobre una “solución mineral milagrosa”, que se vendía en línea con instrucciones para mezclarla con jugo de limón o lima antes de beber. La combinación forma un agente blanqueador poderoso y peligroso, dijo la FDA.

El Departamento de Justicia ordenó la semana pasada que se detuviera la venta de productos de blanqueador industrial por parte de una organización llamada Iglesia de Salud y Curación Génesis II, que la comercializaba como una cura para el autismo y el SIDA.

Los casos declarados de coronavirus en Estados Unidos superaron ayer martes 181.000. Foto: EFE
Coronavirus en Estados Unidos. Foto: EFE

Parastou Donyai, director de práctica de farmacia en la Universidad de Reading, dijo que los comentarios de Trump fueron impactantes y poco científicos, y destacó que la gente debe buscar ayuda de médicos calificados y no “tomar comentarios extravagantes como un consejo real”.

Una encuesta mostró que la mayoría de los estadounidenses no le creen a Trump en los temas relativos a coronavirus. Solo un 28% prefiere la información de Trump frente a las de su estado o gobierno local, indicó una encuesta de AP-NORC el jueves.

Nueva York: estabilización, pero sin fecha para reabrir
Cornavirus en Nueva York, Estados Unidos. Foto: AFP.

Los números de nuevos fallecidos (422) y de hospitalizaciones (1.296) por COVID-19 en Nueva York volvieron a experimentar un leve descenso, anunció ayer viernes el gobernador Andrew Cuomo, que todavía considera que es demasiado temprano para ofrecer fechas para la reapertura económica.

Cuomo apuntó que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, recomiendan dos semanas seguidas de estabilización de cifras o de descenso antes de comenzar a retomar la actividad en la ciudad y subrayó que Nueva York todavía no había llegado a ese punto. Algunas proyecciones apuntan que el número total de hospitalizaciones, que actualmente se sitúa por encima de las 14.000, descenderá hasta estabilizarse en las 5.000 y otras pronostican un descenso gradual hasta junio.

El gobernador advirtió que si se reabriera ahora la economía sin tomar ninguna medida, “todo el progreso hecho hasta ahora se perdería” y el rebrote de la enfermedad podría llevar a una situación mucho peor de la actual.

Cuomo también hizo hincapié en que hay que estar preparado para un eventual rebrote de la enfermedad en el próximo otoño, siendo conscientes de que “un rebrote en cualquier parte significa un rebrote en todas partes”.

En este sentido explicó que cuando las autoridades decretaron el 2 de febrero la cancelación de los viajes procedentes de China, ya era demasiado tarde y agregó que los casos llegaron desde Europa, probablemente desde Italia, donde se registró el primer gran foco de la pandemia en Europa. “Se cerró la puerta y se dejó la ventana abierta”, dijo Cuomo. (EFE)

Reino Unido: presionan a Johnson por un plan de salida
Boris Johnson, en conferencia de prensa el pasado 12 de marzo. Foto: Reuters

El Gobierno británico afronta crecientes presiones internas para poner sobre la mesa una hoja de ruta que permita vislumbrar el fin del confinamiento y reactivar la economía del Reino Unido.

Los medios han descrito un Ejecutivo dividido en dos bandos: uno encabezado por el ministro de Salud, Matt Hancock, que aboga por mantener todas las medidas hasta que se haya minimizado el riesgo de una segunda ola de la enfermedad, y otro liderado por el titular de Economía, Rishi Sunak, quien apuesta por acelerar la vuelta a la actividad.

El equilibrio entre ambas posturas no se romperá, previsiblemente, hasta que el primer ministro Boris Johnson retome las riendas del Gobierno, una vez termine la convalecencia que sigue para recuperarse del COVID-19. Al inicio de la pandemia, Johnson fue menos drástico en sus planes para contener la propagación de la enfermedad respecto a otros mandatarios europeos. No obstante, en el Reino Unido se contempla la posibilidad de que tanto él como su principal asesor, Dominic Cummings, hayan endurecido su enfoque tras padecer ambos el COVID-19.

La presión para detallar un programa de salida del confinamiento ha aumentado después de que la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, publicara un plan sobre cómo se gestionará en su región la reapertura de los colegios, las empresas y los locales de ocio.

“El Gobierno debe explicar a los británicos lo que está planeando. Debemos confiar en que los ciudadanos comprenderán cómo va a producirse (el fin del confinamiento). La administración escocesa ha hecho lo correcto y quiero que el Gobierno del Reino Unido haga lo mismo”, afirmó al diario The Times el exlíder conservador Iain Duncan Smith.

En las últimas horas se ha especulado con la posibilidad de que Johnson vuelva al trabajo el próximo lunes

El número de muertes en hospitales del Reino Unido por COVID-19 aumentó ayer viernes en 684, hasta un total de 19.506 fallecidos desde que comenzó la pandemia y por encima de los 616 que se comunicaron el jueves. La cifra de casos confirmados también ha aumentado, hasta 5.386, si bien ese incremento ha ido en paralelo a un avance en la cantidad de test de COVID-19 que se han llevado a cabo, desde 23.560 pruebas diagnósticas el jueves hasta 28.532 ayer. (EFE)

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