El presidente ruso, Vladimir Putin, realizó ayer jueves su primera visita a las islas Kuriles, un archipiélago en el centro de una disputa territorial con Japón.
Las relaciones entre Rusia y Japón han sido tensas por las islas Kuriles, conocidas en Japón como Territorios del Norte, que fueron tomadas en 1945 por la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces Rusia mantiene allí una presencia militar.
“Esta visita (...) va en contra de la posición constante de Japón sobre los Territorios del Norte”, declaró la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, a la prensa. Añadió que el presencia allí de Putin “hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”.
Putin visitó las islas Kuriles por primera vez, e inspeccionó el buque insignia de la flota rusa en el Pacífico, informó la agencia noticiosa TASS.
El Kremlin divulgó un video del mandatario en las islas y los medios rusos indicaron que conversó con pobladores y acudió a una escuela, un hospital y una planta de procesamiento de pescado, donde comió caviar.
“Qué buen clima tienen aquí, es como un resort”, dice Putin en la grabación. Antes de llegar a las Kuriles, Putin visitó el miércoles la vecina isla rusa de Sajalin, donde la marina rusa efectúa maniobras.
“Los Territorios del Norte son parte inherente del territorio japonés, tanto históricamente como bajo el derecho internacional, y el gobierno de Japón protesta enérgicamente por esta visita”, dijo en un comunicado el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi. La portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajárova, reaccionó calificando esa declaración de “políticamente fuera de lugar, insultantes”.
Las relaciones entre Moscú y Tokio se deterioraron tras la invasión de Rusia a a Ucrania, en febrero de 2022, cuando Japón se unió a los países occidentales en sancionar a Rusia. AFP