“Por primera vez la falta de misiles antibalísticos se notó, la casa temblaba”, declaró a la AFP Tetiana Dremak, una habitante de Kiev después de que ataques rusos mataran a por lo menos 17 personas en la capital ucraniana y sus alrededores.
La fuerza aérea había alertado que varios misiles balísticos se acercaban a Kiev. Un poco más de cinco horas después, una densa nube de humo aún se elevaba sobre la capital y un olor a quemado persistía en el aire.
“En estos momentos, 44 personas han sido declaradas heridas en Kiev y en la región de Kiev. Otras 17 personas han muerto trágicamente”, declaró el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en las redes sociales.
El mandatario aprovechó para reclamar a sus aliados más interceptores de misiles, un tipo de armamento cada vez más usado por Rusia ante la falta de equipos de defensa y municiones en Kiev.
De hecho, en el último ataque, las defensas ucranianas no pudieron interceptar ni uno solo de los 28 misiles lanzados por Rusia. “Los interceptores de misiles balísticos podrían haber salvado la vida de quienes murieron hoy”, dijo Zelenski. “Anoche fue sencillamente horrible. Por primera vez, la falta de misiles antibalísticos se notó, la casa temblaba”, contó Dremak.
“Solo quiero irme de Kiev cuanto antes para que este horror, esta pesadilla, termine”. Vivir en la capital así es “imposible”, añadió la mujer.
El ejército ruso lanzó 115 drones y 28 proyectiles de alta velocidad, en particular misiles balísticos, indicó la Fuerza Aérea. Las fuerzas ucranianas derribaron 98 drones, pero ningún misil.
Estos proyectiles vuelan a una velocidad muy alta y solo pueden ser derribados por sistemas estadounidenses de defensa aérea Patriot.
Ucrania cuenta con muy pocos de estos equipos y sus municiones escasean, sobre todo desde la guerra lanzada en febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. “Es fundamental que nuestros socios comprendan que los retrasos en su entrega o la renuencia a proporcionar sistemas antibalísticos conducen precisamente a este tipo de pérdidas humanas”, reclamó Zelenski.
Retaguardia rusa
En tanto, el presidente ruso, Vladímir Putin, anunció ayer miércoles la creación de un nuevo servicio de defensa de la retaguardia para contrarrestar la campaña de ataques ucranianos en territorio ruso.
“En las actuales condiciones eso también es un trabajo de combate, totalmente de combate”, señaló Putin durante la reunión en el Kremlin con el jefe del Estado Mayor, Valeri Guerásimov, y el ministro de Defensa, Andréi Beloúsov.
Unos 30 civiles han muerto en Rusia desde el pasado sábado en ataques ucranianos con drones, misiles y artillería, y en un atentado en Moscú contra un alto mando del ejército. Putin dijo que la decisión busca “concentrar en una sola mano a todos los servicios de la retaguardia”.
El nuevo jefe de la retaguardia rusa será el coronel general Valeri Solodchuk, quien encabezaba hasta ahora la agrupación Centro, encargada de Donetsk.
Zelenski lanzó el pasado 25 de junio una campaña de ataques contra la retaguardia rusa que debía prolongarse durante 40 días. En ese plazo el Ejército ucraniano ha atacado una veintena de centros logísticos de la compañía Wildberries, otras 25 refinerías e infraestructuras energéticas y aproximadamente 200 petroleros y buques mercantes en los mares Negro y Azov.
En respuesta, Moscú lanzó sólo en julio 381 misiles, más que en ningún otro mes desde el comienzo de la contienda en febrero de 2022. AFP, EFE