Redacción El País
Donald Trump informó ayer miércoles desde el Foro de Davos que el presidente ruso, Vladimir Putin, aceptó su invitación a unirse a su Consejo de Paz.
“Él fue invitado. Él aceptó”, declaró desde el Foro Económico Mundial el presidente estadounidense a un grupo de periodistas. Putin dijo minutos antes que ordenó a su Ministerio de Relaciones Exteriores estudiar la invitación, antes de dar una respuesta.
Este Consejo de Paz fue concebido por Trump inicialmente para supervisar la reconstrucción de Gaza, pero su estatuto no parece limitar al territorio palestino. El consejo estará presidido por el propio Trump.
Trump defendió la incorporación de Putin, argumentado que quiere incluir “a todo el mundo” y “a todas las naciones en las que la gente tiene el control” y “el poder, para que nunca tengamos ningún problema”. Admitió, no obstante, “que hay algunas personas controvertidas en él. Pero son personas que hacen el trabajo. Son personas que tienen una influencia tremenda”.
Aseguró que el Consejo de Paz será la “más prestigiosa de la historia” y “va a hacer mucho del trabajo que deberían haber hecho las Naciones Unidas”, pero también trabajará con la ONU.
Trump presidirá hoy jueves, en los márgenes del Foro Económico Mundial de Davos, el acto de firma para constituir formalmente el Consejo.
Quiénes estarán
Israel, Argentina y Egipto aceptaron integrarse al Consejo de Paz creado por Trump, una iniciativa que han rechazado Francia, Noruega y Suecia, mientras otros países invitados, como Brasil o España, continúan analizándola.
Al menos 35 de medio centenar de jefes de Estado y de Gobierno invitados han aceptado formar parte del organismo, informó ayer miércoles la Casa Blanca, que no facilitó una lista detallada, aunque la mayoría de naciones que han confirmado están alineadas con Estados Unidos.
Trump presidirá hoy jueves, en los márgenes del Foro Económico Mundial de Davos, el acto de firma para constituir formalmente el Consejo.
Aunque fue concebida inicialmente para supervisar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza, Trump pretende ampliar sus atribuciones y convertirla en una alternativa al Consejo de Seguridad de la ONU.
La Casa Blanca, que lleva días enviando las invitaciones, pide una contribución de 1.000 millones de dólares para un asiento permanente en el Consejo, aunque luego precisó que la aportación es de carácter voluntario.
Israel confirmó ayer que ha aceptado la oferta, de manera que asumirá un papel de revisor del acuerdo de alto el fuego en Gaza.
También se integrarán en el órgano el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi; y el turco, Recep Tayyip Erdogan, así como los líderes de Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Turquía, aliados de Estados Unidos que desempeñaron papeles de mediación en el conflicto de Gaza.
En Latinoamérica, han anunciado su participación tanto el presidente argentino, Javier Milei, como el paraguayo, Santiago Peña.
Asimismo, formarán parte Azerbaiyán y Pakistán, dos países que han elogiado públicamente a Trump y lo han nominado al Premio Nobel de la Paz por su mediación en sus respectivos conflictos con Armenia y la India.
En cambio, Francia, Noruega y Suecia han rechazado abiertamente incorporarse al Consejo al considerar que busca socavar el mandato de Naciones Unidas y el multilateralismo. AFP, EFE