El Partido Liberal brasileño trazó una estrategia al presentar una acción legal el pasado jueves ante el Tribunal Superior Electoral (TS ) para investigar el financiamiento y uso de recursos públicos para promover el polémico desfile de los Académicos de Niterói en este carnaval en homenaje al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La primera de ellas es, a través del proceso, producir “pruebas tempranas” de la financiación del desfile y la presunta interferencia de la Casa Presidencial en los preparativos, sembrando la semilla para una futura “acción de investigación judicial electoral” —la llamada “AIJE”—, dirigida a revocar mandatos e inhabilitar a políticos.
Fue en el marco de dos investigaciones electorales que el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado por abuso de poder político y económico y uso indebido de los medios de comunicación por promover una reunión con embajadores llena de críticas a las elecciones y por utilizar las celebraciones del Bicentenario de la Independencia en 2022 con fines electorales.
En este momento, sin candidatos formalmente inscritos para la presidencia en estas elecciones, no es posible presentar este tipo de demanda contra Lula. Sin embargo, el PL cree que esta iniciativa servirá de base para una futura ofensiva al respecto, en la que pretende investigar el uso de recursos públicos federales para impulsar el desfile de la escuela de samba de Niterói.
“Considerando las próximas elecciones presidenciales, existen indicios significativos y fundados de abuso de poder político y económico para la futura interposición de una Acción de Investigación Judicial Electoral”, dice la PL en la demanda, anticipando los próximos pasos en el ámbito electoral.
Otro factor que tuvo en cuenta el partido de Jair Bolsonaro y Flávio Bolsonaro fue el tiempo. El partido decidió esperar a que terminara el desfile de los Académicos de Niterói antes de contactar al TSE, a diferencia de partidos como Missão y Novo, que intentaron, sin éxito, impedir el desfile de carnaval.
El equipo jurídico de precampaña de Flávio Bolsonaro, liderado por la ex ministra del TSE Maria Claudia Bucchianeri, buscó evitar el error político cometido por el PL en las elecciones de 2022, cuando el partido solicitó —y finalmente obtuvo— una medida cautelar para impedir manifestaciones políticas de artistas en el festival Lollapalooza, bajo pena de multa de R$50 mil.
La polémica decisión del ministro Raúl Araújo fue duramente criticada e interpretada como censura por miembros del STF, del TSE y sectores de la sociedad civil, y resultó ser una “herida autoinfligida”.
En aquel entonces, el Partido Liberal (PL) presentó una demanda ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) después de que artistas expresaran su apoyo político a Lula; por ejemplo, el cantante Pabllo Vittar izó una bandera con la imagen del líder del Partido de los Trabajadores en uno de sus espectáculos. Tras las terribles repercusiones del episodio, el partido retiró su demanda y se revocó la medida cautelar otorgada por el ministro Raúl Araújo.
Esta vez, el PL destaca que la acción contra el desfile de Lula “no pretende restringir o censurar la expresión artística, ni cuestionar la legitimidad cultural del Carnaval o el modelo de financiación pública históricamente destinado a los grupos carnavalescos”.
“Lo que pretendemos constatar, exclusivamente desde una perspectiva electoral, es si en el caso específico hubo utilización de recursos públicos o de la estructura administrativa estatal en un contexto capaz de producir repercusiones político-electorales relevantes”, señalaron los abogados electorales del PL en la demanda.
El desfile de Acadêmicos de Niterói estuvo marcado por la exaltación de la figura de Lula y los programas sociales de la administración del Partido de los Trabajadores, como Bolsa Família, Minha Casa, Minha Vida y Luz para Todos, así como ataques a Bolsonaro, retratado en el acto de apertura como un payaso que termina en la cárcel.
El estribillo de la canción de samba aludía a una canción de campaña de Lula, con los versos “Olé, olé, olá, Lula, Lula”. En una de las secciones, los participantes lucían una estrella roja, en alusión al símbolo del PT .
La escuela de samba, que presentó el tema “De lo alto del Mulungu surge la esperanza: Lula, el trabajador de Brasil” en el desfile de Sapucaí, terminó en el 12º lugar y descendió. Rafael Moraes Moura / OGlobo (GDA)