En los devastadores incendios forestales de Francia, las autoridades informaron que los bomberos se habían topado con un fenómeno peligroso que muchos de ellos no habían visto antes: un pirocúmulonimbo, o “nube de fuego”.
Estas grandes tormentas eléctricas alimentadas por fuego, también conocidas como pirocúmulos, se originan por el intenso calor de grandes incendios o erupciones volcánicas. Producen relámpagos y brasas ardientes que pueden provocar más incendios, y generan vientos fuertes e impredecibles que avivan las llamas y dispersan las brasas. Sin embargo, rara vez traen lluvia.
Un pirocúmulonimbo generó más incendios durante el fin de semana en una de las zonas más afectadas de Francia, declaró Marc Vermeulen, director de los servicios de bomberos y emergencias de la región de Gironda.
“Si bien este tipo de incendios ocurren con regularidad en Canadá y Australia, no tienen precedentes en Francia”, declaró a la Agencia France-Presse el teniente coronel Eric Brocardi, portavoz de la Federación Nacional de Bomberos de Francia.
“El incendio se volvió extremadamente virulento e impredecible de nuevo, generando su propio viento y extendiéndose de forma errática hacia el área metropolitana de Burdeos”, declaró también en las redes sociales Laurent Nuñez, ministro del Interior de Francia.
Los incendios forestales son tan intensos que a veces pueden generar sus propios sistemas meteorológicos. El humo de los incendios actúa como una columna de calor que asciende rápidamente a la atmósfera, según la Real Sociedad Meteorológica Británica. Este efecto chimenea absorbe el aire a nivel del suelo, alimentando las llamas con oxígeno y empujándolas hacia nuevos terrenos.
A medida que el aire caliente asciende, se expande y se enfría, lo que provoca la condensación de su humedad. El vapor de agua y las partículas de ceniza se combinan para formar una nube gris o marrón que posteriormente puede convertirse en una nube de tormenta pirocúmulonimbo.
El fenómeno pirocumulonimbus plantea desafíos extremos para los bomberos. Según la NASA, “estas nubes generadas por incendios están relacionadas con un comportamiento extremo del fuego que dificulta las labores de extinción y puede devastar comunidades”, y la agencia hizo hincapié en la necesidad de comprender mejor estas nubes, “dado el aumento actual y previsto de la actividad y la gravedad de los incendios”.
Días clave
España y Francia enfrentan días clave para controlar los incendios antes de la llegada de una nueva ola de calor, después de que el fuego asolara las inmediaciones de Madrid y el suroeste francés.
En España, el avance de estos fuegos de magnitud histórica se ralentizó, dijeron ayer lunes las autoridades, que quieren estabilizar su perímetro antes de una nueva ola de calor a partir del miércoles que elevará el riesgo de incendios a niveles extremos.
A los fuegos en los alrededores de Madrid se suma otro foco en el este del país, en Castellón, adonde viajó ayer lunes el presidente español, Pedro Sánchez. “Quedan horas difíciles, horas complejas, vamos a tener un aumento de las temperaturas”, afirmó Sánchez.
Los incendios prendieron rápidamente por la vegetación seca por las sucesivas olas de calor que comenzaron en mayo y la falta de lluvia, y en la zona de Madrid y sus alrededores, el fuego avanzó por decenas de miles de hectáreas y obligó a evacuar a 75.000 personas de sus casas o sus lugares de vacaciones.
El presidente de España atribuyó la emergencia al cambio climático. “No es una sucesión de episodios aislados”, sino “la expresión más dolorosa de una emergencia climática”, aseguró. “Ya no es una excepción, es la regla en sí misma”.
En Francia, el incendio a las puertas de Burdeos arrasó ya 42.000 hectáreas, dos veces la ciudad de Buenos Aires, pero una lluvia ligera y el rocío de la mañana dieron un poco de respiro a los bomberos. El fuego “no progresó durante la noche”, pero aún “no está fijado”, indicó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien llamó a la “prudencia”, ya que se espera una nueva ola de calor.
The New York Times, AFP
El fuego también llega a Portugal
Varios incendios han sido declarados ayer en el norte y el centro de Portugal, que movilizan a más de 1.000 bomberos, respaldados por aviones y helicópteros, según los servicios de protección civil. Los focos de incendio más activos se registran en las regiones de Santarém, Guarda, Braga y Bragança, y afectan principalmente a zonas de matorrales. Estos incendios se producen en un momento en que los termómetros vuelven a subir. Las temperaturas podrían alcanzar los 40 °C en varias regiones del centro y del sur del territorio portugués. En este contexto, el riesgo de incendio se considera “máximo o muy elevado”.
“Las semanas que vienen serán duras”
El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió ayer lunes que ante la ola de calor que se anuncia “mañana será seguramente más complicado que hoy”. “Las semanas que vienen serán duras y hay que aguantar”, subrayó Macron en un breve discurso de agradecimiento a los equipos que intervienen contra el fuego, en el que remarcó que lo que está ocurriendo es “totalmente inédito”. “Evidentemente, la clave es la urgencia, y por tanto hay que resistir”, señaló antes de indicar que el objetivo es “continuar estabilizando este fuego” como se ha conseguido hacer en las últimas horas para fijarlo y luego “vencerlo definitivamente”, algo que “tardará tiempo”. “Hay que ser humilde. Tenemos unas condiciones meteorológicas que son muy duras, la temperatura va a subir, el viento está ahí. Y tenemos ese fenómeno muy extraño del pirocúmulonimbus”, indicó. EFE
“Superan capacidad extinción”, dice la UE
La Comisión Europea reconoció ayer lunes que los incendios contra los que están luchando países como España o Francia van “más allá de las capacidades de extinción” actuales y urgió a poner en marcha con antelación políticas en los territorios que limiten la biomasa que puede arder durante la temporada de incendios.
“Necesitamos tener capacidades de respuesta adecuadas, pero sabemos que esa respuesta no es suficiente. Tenemos que hacer más sobre la gestión de los combustibles forestales e integrar diferentes políticas que permitan que la configuración del territorio reduzca el riesgo durante la temporada de incendios”, explicó un funcionario europeo en conversación con periodistas. Sin este tipo de políticas, añadió el funcionario, será imposible responder a los incendios en la Unión Europea “incluso aunque multiplicáramos por cien los recursos actuales”.
El Mecanismo Europeo de Protección Civil se activó a finales de la semana pasada para apoyar la lucha contra los incendios en España, donde el terreno quemado se cifra ya en más de 80.000 hectáreas, con el despliegue de dos aviones Air Tractor Fireboss turcos, dos Canadair y catorce efectivos italianos, dos Canadair y 33 efectivos griegos y 41 vehículos y 134 efectivos portugueses.
“Somos muy conscientes de que la respuesta no es suficiente. Muchos de estos incendios alcanzan niveles que van más allá de la capacidad de extinción. Esto significa que es muy importante gestionar el combustible vegetal disponible en el territorio”, insistió el experto.
Pese a que las solicitudes de ayuda a través del Mecanismo hayan llegado en las últimas semanas, también desde Francia, el Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias de la UE llevaba ya semanas alerta ante la sucesión de olas de calor que, tal y como preveían, han secado la biomasa forestal mucho más de lo normal. “Las altas temperaturas han contribuido a crear una convergencia de situaciones muy complicada”, dijo el funcionario. EFE