Milei-Lula: de la pésima relación personal a una grave crisis diplomática que puede extenderse por años

Los socios mayores del Mercosur están pasando por una de sus peores relaciones de los últimos años; y nada hace pensar que mejore. Si ambos son reelectos, la tensión continuará al menos hasta 2030.

Javier Milei, presidente de Argentina, y Lula da Silva, presidente de Brasil.
Javier Milei, presidente de Argentina, y Lula da Silva, presidente de Brasil.
Foto: FABRICE COFFRINI EVARISTO SA/AFP

Argentina y Brasil, a partir de la pésima relación entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, pasan por una grave crisis diplomática que puede extenderse en función de los resultados electores en ambos países.

En el caso de Brasil, Lula irá por la reelección en octubre próximo, y de ganarle al candidato opositor Flávio Bolsonaro, al que apoya Milei, seguirá en el gobierno otros cuatro años, hasta el 31 de diciembre de 2030.

En el caso de Argentina, Milei ya anunció que en octubre de 2027 también irá por la reelección, que de ganar seguirá otros cuatro años, hasta el 10 de diciembre de 2031. Si todo esto se da, al Mercosur le esperan al menos cuatro años de tensiones entre los dos socios mayores del bloque.

La crisis bilateral se agravó este martes, cuando Brasil rebajó su representación diplomática en Argentina al nivel de encargado de negocios, luego de que Milei llamara por segunda vez “ladrón” a Lula en pocos días.

El presidente de Argentina, Javier Milei, durante el lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro  en la convención del Partido Liberal, en São Paulo.
El presidente de Argentina, Javier Milei, durante el lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro.
Foto: AFP

El canciller brasileño, Mauro Vieira, dijo ayer miércoles que su gobierno actuó antes las “reiterados insultos y agresiones” de Milei a Lula. “Brasil y Argentina siempre han mantenido excelentes relaciones (...) que, lamentablemente, intentaron destruir en este momento”, dijo Vieira en una entrevista al medio argentino Perfil, de la que la Cancillería de Brasil publicó extractos en Instagram.

Brasil llamó en julio a consultas a su embajador en Argentina, luego de que Milei se refiriera a Lula como “ladrón” y “presidiario” durante el lanzamiento de la candidatura de su aliado Flávio Bolsonaro en San Pablo.

El presidente argentino reiteró el domingo esos calificativos en una entrevista con LN+, por lo cual Lula decidió por ahora no volver a enviar a su embajador a Buenos Aires. La Cancillería argentina afirmó el martes que Brasil le pidió retirar a su embajador en Brasilia.

Vicepresidenta de Ecuador, Maria Jose Pinto, presidente de Panamá, Jose Raul Mulino, ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren; presidente de Paraguay, Santiago Pena, presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, presidente de Argentina, Javier Milei, presidente de Bolivia, Luis Arce y presidente de Uruguay, Yamandu Orsi.
Lula Da Silva y Javier Milei en cumbre de presidentes del Mercosur en Buenos Aires.
Foto: AFP.

Diferencias ideológicas

Argentina, que rechaza disculparse con Brasil, volvió a expresar ayer su deseo de un triunfo de Flávio Bolsonaro en las elecciones de octubre. En una rueda de prensa, el canciller argentino Pablo Quirno volvió a defender la posición de que, en los últimos años, ambos gobiernos han intercambiado ataques. “Lula, su gobierno, ha proferido insultos también a nuestro presidente, que no han sido contestados”, sostuvo.

Preguntado sobre la posibilidad de que el Gobierno argentino se disculpe o haga algún gesto para superar la crisis diplomática, el canciller expresó: “Nosotros estamos siempre dispuestos a mantener las relaciones”. El canciller argentino dijo que las diferencias son “más de fondo que de formas” y las atribuyó a “diferencias ideológicas profundas”.

“La región está cambiando de dirección ideológica. Nosotros eso lo celebramos y esperamos que también suceda en Brasil. Es un deseo expresado por el presidente” Milei, afirmó el canciller argentino

Lula da Silva visitó a Cristina Kirchner.
Lula da Silva visitó a Cristina Kirchner.
Foto: Cristina Kirchner (X).

Quirno cuestionó las críticas de Brasil por injerencia del Gobierno de Milei en la campaña electoral brasileña cuando, recordó, Lula visitó a la expresidenta Cristina Kirchner durante su arresto domiciliario justo antes de las legislativas de 2025.

El canciller argentino también mencionó que Brasil dejó de representar los intereses de su país en Venezuela en agosto de 2024, cuando Argentina mantenía personal diplomático bajo protección brasileña tras la ruptura de relaciones con el régimen de Nicolás Maduro, y consideró que ese episodio fue “mucho más grave” que la actual controversia.

Además, afirmó que Brasil también mantiene conflictos recientes con otros países vecinos, como Paraguay.

Lula, por su parte, afirmó que no acepta “intromisiones” ni “injerencias” en las elecciones brasileñas. “Brasil no solo está preparado, sino que va a enfrentar a cualquier persona de fuera que quiera interferir en nuestro proceso electoral”, afirmó el gobernante brasileño en una entrevista.

Donald Trump junto a Lula Da Silva en la Casa Blanca.
Donald Trump junto a Lula Da Silva en la Casa Blanca.
Foto: @LulaOficial

Estados Unidos

El gobierno de Lula arrastra además una crisis diplomática con la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, que también se agravó esta semana.

Estados Unidos anunció el martes su decisión de retirar el visado a la embajadora brasileña, alegando demoras de Brasilia para conceder el beneplácito al nuevo embajador designado por Trump, Daniel Pérez.

Brasil condenó la decisión de Estados Unidos, asegurando que se apoya en falsedades, y la vinculó directamente con un intento de injerencia en las elecciones.

Flávio Bolsonaro culpó a Lula de haber causado los problemas diplomáticos con Estados Unidos, y le achacó “incompetencia” diplomática y de guardar “rencor” hacia Trump por el aumento de aranceles a Brasil anunciado el mes pasado. La imposición de aranceles del 25% a buena parte de las importaciones brasileñas ha sido uno de los factores de la pelea diplomática que más reacción ha causado.

Flávio Bolsonaro y Donald Trump
Flávio Bolsonaro y Donald Trump.
Foto: prensa Flávio Bolsonaro

Brasil negó en julio las visas a dos funcionarios estadounidenses “que vendrían para entrometerse y fiscalizar e investigar las urnas brasileñas”, dijo Lula ayer miércoles.

Esas visas se pidieran un día antes de que Flávio Bolsonaro cuestionara la fiabilidad del sistema electrónico de votación de Brasil, con planteamientos similares a los que llevaron a la inhabilitación política de su padre.

El Departamento de Estado ha desmentido intenciones de “socavar las elecciones” brasileñas y le reclama al gobierno de Lula que apruebe la nominación de un nuevo embajador estadounidense. Con información de AFP y EFE

“Reconstruir una alianza en América del Sur”

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió ayer dejar de lado las diferencias ideológicas para fortalecer el Mercosur al afirmar que los países de la región tendrán más fuerza para defender sus intereses si actúan como un bloque. En una entrevista con el portal científico Meteoro Brasil, Lula recordó que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea tardó 25 años en concretarse, que los primeros frutos ya se están viendo y que si el bloque quiere crecer más, hay que dejar de lado esas diferencias. Lula fue incluso más allá y señaló que si resulta elegido para un nuevo mandato en los próximos comicios de octubre, va a “intentar reconstruir una alianza en América del Sur”, como la que se vivió al comienzo de la década del año 2000.

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro habla durante una entrevista televisada
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro habla durante una entrevista televisada.
Foto: AFP

Bolsonaro pide visita por Día de Padre

La defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro solicitó ayer miércoles a la Corte Suprema una autorización “absolutamente excepcional” para que tres de sus hijos puedan visitarlo el próximo domingo con motivo del Día del Padre en Brasil. El pedido abarca al senador y precandidato presidencial Flávio Bolsonaro, así como a sus hermanos Carlos y Renan.

De los otros dos hijos del exmandatario, Eduardo permanece desde el año pasado en Estados Unidos, mientras que la menor, Laura, fruto de su matrimonio con la ex primera dama Michelle, convive con él en la residencia donde cumple prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado. Según el texto presentado por sus abogados, el requerimiento ostenta un carácter “estrictamente humanitario y familiar” y apela a la importancia de la fecha en el calendario brasileño, que se celebra anualmente el segundo domingo de agosto.

La defensa argumentó que el encuentro, aun si es breve y bajo los controles que determine el juez instructor Alexandre de Moraes, permitirá “preservar los vínculos familiares” y la “convivencia entre padre e hijos” sin comprometer el cumplimiento de la pena ni de las medidas cautelares. Por ello, dejó la duración y los términos específicos de la visita a total criterio del magistrado. En este sentido, señalaron que el pedido se encuentra en consonancia con “la dimensión humanitaria que orienta la ejecución penal”. Jair Bolsonaro fue condenado el 11 de septiembre de 2025 a 27 años de cárcel.

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