La Unión Europea (UE) envió ayer jueves un fuerte mensaje al régimen de Irán, y se sumó a la presión que está ejerciendo Estados Unidos sobre la República Islámica. Los ministros de Relaciones Exteriores de la UE acordaron designar a la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista, tras la represión de las protestas de las últimas semanas, informó la jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas. “Terrorista, así es como se califica a un régimen que reprime con sangre las manifestaciones de su propio pueblo”, reafirmó por su parte la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Con la inclusión de la Guardia Revolucionaria iraní en la lista negra de la UE, los europeos se unen así a otros países como Estados Unidos, Canadá o Australia.
Los europeos también decidieron ayer sancionar a varios funcionarios iraníes, incluido el ministro del Interior, Eskandar Momeni, el jefe de la policía y varios líderes de la Guardia Revolucionaria. En total, unas 21 entidades e individuos son objeto de estas sanciones, que les prohíben entrar en la UE y congelan sus activos en el territorio de los Veintisiete.
“La represión no puede quedar sin respuesta. Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE acaban de dar un paso decisivo al designar a la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista”, indicó Kallas en un mensaje en redes. La jefa de la diplomacia europea agregó que “cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos está trabajando en su propia desaparición”.
Los ministros llegaron a la unanimidad necesaria para tomar esta decisión tras años de estar sobre la mesa. Países como Francia y España habían expresado reservas al alertar de las consecuencias diplomáticas que podría implicar la decisión. No obstante, al llegar ayer al Consejo, Kallas aseguró que “se han calculado los riesgos” y precisó que “la parte diplomática queda fuera” de la Guardia Revolucionaria.
La decisión de la UE se produce tras la represión de las masivas protestas contra el régimen iraní este mes, en las que murieron 3.117 personas según la versión oficial iraní, una cifra que organizaciones de derechos humanos opositoras como HRANA, con sede en EE.UU., sitúan en 6.373 fallecidos, con miles de denuncias de homicidios aún no confirmados y más de 40.000 arrestos.
“Estado de guerra”
Reacción iraní no se hizo esperar. Irán debe “estar preparado para un estado de guerra”, declaró el vicepresidente iraní, Mohamad Reza Aref, después de la resolución de la UE y de que Estados Unidos movilizara un portaviones a la región en respuesta a la represión de las protestas.
“Hoy debemos estar preparados para un estado de guerra. Nuestra estrategia es que nunca empezamos una guerra, pero si se nos impone, nos defenderemos”, afirmó el primer vicepresidente iraní, citado por la agencia de prensa Irna.
Por su parte, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes responsabilizó ayer a los políticos europeos de las “peligrosas consecuencias” que tendrá, en su opinión, la designación de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista por parte de la UE.
“El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán advierte que las peligrosas consecuencias de esta decisión hostil y provocadora recaerán directamente sobre los responsables políticos europeos”, indicó el organismo militar en un comunicado.
Los militares calificaron la decisión europea de “ilógica, irresponsable y detestable” y tomada por la “presión del presidente delirante y necio de los Estados Unidos y del régimen sionista terrorista y asesino de niños”.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, se refirió a “otro error estratégico” por parte de la UE.
Irán además advirtió que “muchas” bases estadounidenses están al alcance de sus misiles y responderá “de inmediato” si Washington cumple la amenaza de atacarlo.
El miércoles el presidente estadounidense Donald Trump exigió un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y advirtió que el “tiempo se acaba” antes de un posible ataque estadounidense, “peor” que el llevado a cabo en junio pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Estados Unidos desplegó fuerzas navales en el Golfo, incluido el portaaviones Abraham Lincoln.
Frente a esta situación, Irán se muestra inflexible. “Se dará una respuesta contundente de forma inmediata”, declaró a la televisión estatal el portavoz del ejército, general Mohamad Akraminia. Añadió que los portaviones estadounidenses tienen graves vulnerabilidades y hay “muchas” bases estadounidenses que se encuentran “dentro del alcance” de misiles iraníes. Anteriormente el jefe del ejército, Amir Hatami, prometió una “respuesta aplastante” y anunció que ha equipado a los regimientos de combate con 1.000 drones.
Irán ha amenazado, asimismo, con bloquear el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
ONU pide calma
Pese a las declaraciones belicistas, la vía diplomática sigue abierta. El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió diálogo con Irán, especialmente sobre el tema nuclear, para evitar una crisis con “consecuencias devastadoras para la región”.
“Hemos condenado firmemente la horrible represión que ha tenido lugar en Irán”, declaró el jefe de la ONU durante una conferencia de prensa en la sede de la organización en Nueva York.
“Seguimos con preocupación las discusiones en curso y consideramos importante que exista un diálogo a fin de alcanzar un acuerdo, especialmente sobre la cuestión nuclear, y evitar así una crisis que podría tener consecuencias devastadoras para la región”, añadió.
¿Qué implica? Aunque importante por la señal que envía, la inclusión de la Guardia Revolucionaria de Irán en la lista de organizaciones terroristas de la UE es en gran medida simbólica, puesto que ya está sujeta a una amplia gama de sanciones europeas, incluidas algunas destinadas a prevenir la proliferación nuclear.
La UE adoptó por primera vez medidas restrictivas contra personas y entidades implicadas en actos de terrorismo en diciembre de 2001, a raíz de los atentados terroristas del 11 de septiembre de ese año. La lista de la UE incluye a organizaciones como Al Qaeda o el Estado Islámico.
Todas las personas, grupos y entidades incluidos están sujetos a medidas relacionadas con la inmovilización de fondos y activos financieros y con la cooperación policial y judicial en materia penal.
Fuentes diplomáticas habían apuntado el miércoles que la Guardia Revolucionaria ya figura en la lista de regímenes de sanciones contra Irán -tanto como entidad como muchos de sus miembros- y que, en lo que respecta a la congelación de activos y la prohibición de transferencias, ya se ve afectada, por lo que “en la práctica el valor añadido de incluirla como organización terrorista es muy limitado”.
De hecho, la UE introdujo en 2011 un régimen compuesto por medidas restrictivas dirigidas específicamente contra las violaciones y abusos de los derechos humanos en Irán, que se han renovado anualmente desde entonces.
Desde 2022, la UE ha aumentado drásticamente las medidas restrictivas, adoptando múltiples paquetes de sanciones en el contexto de la creciente preocupación por la situación de los derechos humanos en Irán.
Además, el 20 de julio de 2023, estableció un marco específico para las sanciones en vista del apoyo militar de Irán a la guerra de Rusia contra Ucrania y, en mayo de 2024, su alcance se amplió en vista del apoyo militar de Irán a grupos armados en Medio Oriente y la región del Mar Rojo y de los ataques con drones y misiles que Irán llevó a cabo contra Israel en abril de ese año.
La posibilidad de situar a la Guardia Revolucionaria en la lista comunitaria de organizaciones terroristas llevaba años en la mesa del Consejo. Volvió a tomar fuerza a raíz del asesinato de la joven iraní Mahsa Amini en custodia policial en septiembre de 2022 tras haber sido arrestada por llevar supuestamente mal colocado el velo islámico.
Esa muerte provocó manifestaciones que fueron duramente reprimidas por las autoridades iraníes con cerca de 500 fallecidos, unos 20.000 detenidos y las posteriores ejecuciones de una veintena de personas.
La decisión sobre la Guardia Revolucionaria, que requería la unanimidad de los Veintisiete, ha sido posible porque algunos de los países más reticentes, como España y Francia, que habían pedido calibrar bien las posibles consecuencias de la medida, se sumaron a la mayoría. Algunos Estados miembros habían hecho hincapié en el impacto de la seguridad para sus propios ciudadanos, teniendo en cuenta la práctica habitual de detención sin aparente justificación de europeos en prisiones iraníes.
Tras el acuerdo informal alcanzado ayer por los cancilleres europeos, la UE deberá aprobar la decisión formalmente, mediante la adopción por unanimidad en el Consejo de las actas legales.
AFP, EFE