Rusia dispara en Ucrania un misil con capacidad nuclear: "una amenaza global" y una advertencia para EE.UU.

El Kremlin intensifica los combates en Ucrania mientras las negociaciones lideradas por Estados Unidos para poner fin a la guerra han ganado impulso. Desde Europa lo interpretan con un mensaje para la OTAN.

Rusia ataca territorio ucraniano con misil balístico hipersónico Oréshnik
Bomberos ucranianos tratan de sofocar EL fuego causado por un ataque aéreo ruso en Kiev, Ucrania.
Foto: EFE

Redacción El País
El Ministerio de Defensa ruso admitió ayer viernes que había atacado el oeste de Ucrania con un misil balístico de alcance intermedio con capacidad nuclear, una ominosa advertencia del presidente Vladimir Putin mientras las negociaciones lideradas por Estados Unidos para poner fin a la guerra han ganado impulso.

Este ataque fue la segunda vez durante la guerra que Rusia disparaba ese tipo de misil, conocido como Oréshnik. La elección del oeste de Ucrania -cerca de la frontera con Polonia, miembro de la Unión Europea y la OTAN- como objetivo parecía tener la intención de enviar un mensaje a Europa, ya que apoya firmemente a Ucrania en las negociaciones para un acuerdo.

Con el ataque, Rusia intensifica los combates en Ucrania, a pesar de haber ofrecido una respuesta discreta a los desafíos en otros lugares del mundo, incluyendo Venezuela. Allí, la administración Trump derrocó al presidente Nicolás Maduro, aliado de Rusia, la semana pasada. El miércoles, Estados Unidos incautó un petrolero con bandera rusa en el Atlántico Norte, al que Washington había sancionado por envíos ilícitos de petróleo.

Rusia declaró ayer viernes que había utilizado el misil Oréshnik y otras armas para atacar infraestructuras de fabricación de drones y energéticas en Ucrania. Se reportaron explosiones la madrugada del viernes cerca de la ciudad de Lviv, después de que el ejército ucraniano advirtiera sobre un posible lanzamiento de un misil desde un centro estratégico ruso de pruebas nucleares, las instalaciones de Kapustin Yar, cerca del mar Caspio.

Un rescatista ucraniano trabaja para extinguir un incendio en un edificio residencial gravemente dañado tras un ataque con aviones no tripulados y misiles rusos en Kiev.
Un rescatista ucraniano trabaja para extinguir un incendio en un edificio residencial tras un ataque ruso, en Kiev.
Foto: AFP

El Oréshnik puede transportar ojivas convencionales o simuladas, además de nucleares. Una evaluación ucraniana concluyó que las ojivas utilizadas ayer viernes no contenían explosivos, según el coronel Roman Kostenko, secretario del comité de defensa e inteligencia del parlamento ucraniano. Estos hallazgos sugieren que Rusia disparó el misil principalmente para enviar un mensaje, que algunos funcionarios europeos interpretaron como una amenaza.

El Ministerio de Defensa ruso calificó el ataque como una respuesta a un intento de ataque ucraniano el mes pasado contra una de las residencias de Putin en Rusia. Funcionarios ucranianos han calificado las afirmaciones del Kremlin sobre un ataque a la residencia como una mentira destinada a descarrilar las conversaciones de paz, advirtiendo que Rusia podría estar buscando un pretexto para intensificar los ataques. Las agencias de inteligencia estadounidenses han concluido que no hay pruebas de que tal ataque haya ocurrido contra la residencia de Putin.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, exigió una acción global para castigar a Rusia en respuesta al ataque con el Oréshnik. “Se necesita una reacción clara del mundo. Sobre todo de Estados Unidos, cuyas señales Rusia realmente presta atención”, escribió en redes sociales. “Rusia debe recibir señales de que es su obligación centrarse en la diplomacia y debe sufrir las consecuencias cada vez que vuelva a centrarse en los asesinatos y la destrucción de infraestructuras”.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ofrece una conferencia de prensa con la canciller alemana en la Cancillería en Berlín.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ofrece una conferencia de prensa en Berlín.
Foto: AFP

No se reportaron víctimas en el ataque del Oróshnik. Fue solo uno de los 36 misiles disparados por Rusia la madrugada del viernes en un ataque de una hora sobre Ucrania, en el que, según la fuerza aérea ucraniana, también participaron más de 240 drones de ataque.

Kiev, la capital, fue la más afectada. Al menos cuatro personas murieron allí, incluido un médico, y unas dos docenas resultaron heridas. Los ataques alcanzaron varios edificios de apartamentos e infraestructuras críticas, dejando sin suministro de agua en algunos puntos y sin calefacción a la mitad de los edificios de la ciudad, según el alcalde, Vitali Klitschko.

Con temperaturas en Kiev en torno a los -8 grados Celsius, y con pronóstico de que bajen aún más, Klitschko instó a los residentes que pudieran a abandonar la ciudad y buscar calor y electricidad en otro lugar.

Los funcionarios europeos dijeron que los ataques subrayaron la necesidad no sólo de proporcionar más defensas aéreas a Ucrania, sino también de aumentar la presión sobre Rusia para poner fin a la guerra.

Sistema de misiles balísticos Oreshnik
Sistema de misiles balísticos Oreshnik

“La respuesta de Rusia a la diplomacia es más misiles y destrucción”, declaró la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas. “Este patrón letal de importantes ataques rusos recurrentes se repetirá hasta que ayudemos a Ucrania a romperlo”.

El ataque del Oréshnik cerca de Lviv, dijo, fue “una clara escalada contra Ucrania y pretendió ser una advertencia para Europa y Estados Unidos”.

El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andriy Sybiha, declaró que Ucrania había informado a Estados Unidos, a las naciones europeas y a las organizaciones internacionales sobre el ataque. Lo calificó de “grave amenaza para la seguridad del continente europeo y una prueba para la comunidad transatlántica”.

“Es absurdo que Rusia intente justificar este ataque con el falso ‘ataque a la residencia de Putin’ que nunca ocurrió”, escribió Sybiha. Putin, afirmó, había disparado el misil cerca de una frontera entre la UE y la OTAN “en respuesta a sus propias alucinaciones; esto es una auténtica amenaza global”. Andrew E. Kramer y Cassandra Vinograd - The New York Times

Vladimir Putin
Vladimir Putin, presidente de Rusia.
Foto: AFP

Kremlin: “no hay defensa” contra el Oréshnik

El emisario del Kremlin, Kiril Dmítriev, advirtió ayer de que no hay defensa posible ante el misil balístico hipersónico Oréshnik que Rusia lanzó contra Ucrania.

La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, “Kaja Kallas, no es particularmente inteligente o experta, pero incluso ella debería entender que contra el misil hipersónico Oréshnik, que alcanza una velocidad de 10 Mach, no hay defensa antiáerea”, escribió Dmítriev en X.

“El uso por parte de Rusia de un misil Oréshnik es una clara escalada contra Ucrania y una advertencia a Europa y a Estados Unidos”, comentó anteriormente Kallas en la misma red social.

La responsable comunitaria añadió que “los países de la UE deben profundizar en sus reservas de defensa aérea y actuar ahora. También debemos aumentar aún más el coste de esta guerra para Moscú, entre otras cosas mediante sanciones más duras”. Además, aseguró que el presidente ruso, Vladimir Putin, “no quiere la paz”. EFE

intensos ataques rusos

La mitad de edificios en Kiev sin calefacción

La mitad de los edificios residenciales de Kiev se quedaron sin calefacción ayer viernes tras una noche de intensos ataques rusos que dejaron al menos cuatro muertos y durante los cuales, por segunda vez desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, Moscú lanzó un misil hipersónico Oréshnik.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, pidió a los residentes en condiciones de hacerlo que abandonen la ciudad temporalmente.

“La mitad de los edificios de apartamentos de Kiev -casi 6.000- están actualmente sin calefacción debido a daños a la infraestructura crítica de la capital causados por un ataque masivo del enemigo”, dijo Klitschko.

Unos 40 sitios resultaron afectados por los ataques rusos, incluidos 20 edificios residenciales y la embajada de Catar en la capital ucraniana La fiscalía ucraniana dio cuenta de cuatro muertos y 24 heridos.

Los técnicos ucranianos trataban ayer, con el mercurio oscilando entre los -7 ºC y los -12 ºC, de reparar la calefacción en la capital, donde 417.000 hogares se quedaron sin suministro. Según las autoridades de la capital, se habilitaron 1.200 estaciones de calefacción.

Rusia bombardeó Kiev pocas horas después de rechazar un plan europeo de despliegue de una fuerza multinacional en Ucrania tras un posible fin de la guerra. Ucrania y sus aliados acordaron esta semana que Europa desplegará tropas en territorio ucraniano tras un eventual alto el fuego. Pero Rusia, que lanzó su invasión en febrero de 2022 en parte para impedir que Ucrania se uniera a la OTAN, ha rechazado reiteradamente la idea de que se estacionen allí fuerzas occidentales y dijo el jueves que esas tropas serían consideradas “objetivos militares legítimos”.

Mientras la diplomacia intenta hacer lo suyo, Rusia ha seguido presionando con ataques diarios a Ucrania en medio de las temperaturas gélidas del invierno.

Rusia indicó que había atacado “objetivos estratégicos” en Ucrania, utilizando su misil Oréshnik, un proyectil hipersónico con capacidad nuclear. AFP

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