Los presidentes de Brasil y China, Luiz Inácio Lula da Silva y Xi Jinping, acordaron "acelerar las negociaciones" para alcanzar un acuerdo comercial entre el Mercosur y China, en una conversación telefónica que mantuvieron este lunes.
Ambos mandatarios "coincidieron en la importancia de acelerar las negociaciones de un acuerdo entre el Mercosur y China que contemple las flexibilidades necesarias", señaló la Presidencia brasileña en un comunicado, que detalló que la llamada duró "más de una hora".
Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en fase final de adhesión, ha firmado en los últimos tiempos acuerdos de libre comercio con Singapur, el grupo EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) y la Unión Europea, este último después de más de 20 años de negociaciones.
Las tratativas con China son una antigua aspiración de algunos socios del Mercosur como Uruguay, que incluso amagó —durante la administración de Luis Lacalle Pou— con iniciar su propio proceso de diálogo con el gigante asiático, a pesar de que las normas del bloque sudamericano exigen negociar de manera conjunta.
En este sentido, Lula resaltó a Xi que su Gobierno "sigue comprometido con la diversificación de mercados y socios comerciales" en medio de la ofensiva arancelaria de Estados Unidos, que ha castigado a Brasil con tarifas del 25 % y del 12,5 % por supuestas prácticas "discriminatorias" comerciales y uso de trabajo forzoso en sus cadenas productivas.
Así, Lula y Xi reiteraron "el propósito compartido de ampliar la cooperación en áreas estratégicas y de alta tecnología, como la inteligencia artificial, los satélites, el procesamiento de minerales críticos y el comercio de fertilizantes".
Los dos mandatarios también repasaron la agenda internacional y "lamentaron la proliferación de conflictos alrededor del mundo y sus impactos sobre la seguridad alimentaria y energética global, además de las graves pérdidas humanas y materiales".
"Al abordar la crisis en Medio Oriente, coincidieron en que las restricciones a la libre navegación por los estrechos de Ormuz y Bab al Mandeb (ruta alternativa por la inestabilidad en Ormuz) tienen efectos perjudiciales para la economía mundial", añadió la información.
Xi dice a Lula que China apoya la soberanía de Brasil y rechaza "interferencias externas"
En este contexto, Xi Jinping le dijo Lula da Silva que China apoya a Brasil en la defensa de su soberanía y rechaza las "interferencias externas", en un momento de tensión entre Brasilia y Washington por los aranceles impuestos por EE.UU. a productos brasileños.
Xi hizo estas declaraciones durante la conversación telefónica con Lula, informó el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante). El mandatario chino afirmó que Pekín concede "gran importancia" al estatus internacional y a la influencia de Brasil, y apoyó que el país sudamericano "haga contribuciones" a la paz y la estabilidad regionales y mundiales.
Xi sostuvo que China y Brasil, como "miembros importantes del 'sur global'", deben situarse del "lado correcto de la historia" y de la "civilización y el progreso", además de desempeñar un papel "más constructivo" en la reforma del sistema de gobernanza global y en "la defensa de la justicia internacional".
Por su parte, Lula afirmó que la cooperación bilateral "se ha desarrollado con rapidez" en distintos ámbitos, que el comercio entre ambos países volvió a alcanzar un récord y que Brasil espera reforzar la colaboración con China en inteligencia artificial, energía y minerales, además de recibir más inversiones de empresas chinas, según el Diario del Pueblo.
La llamada se produce después de que Estados Unidos anunciara recientemente aranceles del 25 % a determinados productos brasileños tras una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Brasil rechazó la legitimidad de esa investigación, anunció que activaría su Ley de Reciprocidad y dijo que volvería a plantear el asunto ante el mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio.
El Gobierno de Lula ha defendido que "no existe justificación" para medidas unilaterales contra Brasil y ha acusado a la familia del expresidente Jair Bolsonaro (cuyo hijo Flávio competirá contra Lula en las elecciones de este año) de colaborar con el relato que, a su juicio, condujo al nuevo "tarifazo" del gobierno de Donald Trump.
EFE