Milei irrumpió como rockstar en el acto de lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro y llamó “presidiario” a Lula

El mandatario argentino viajó a San Pablo, apoyó al hijo del expresidente brasilero y apostó por los triunfos de la derecha en la región, al tiempo que difundió sus ideas con vehemencia.

El presidente de Argentina, Javier Milei, sostiene una camiseta de la selección nacional junto al aspirante presidencial brasileño de derecha Flavio Bolsonaro, quien porta una bandera nacional, durante el lanzamiento de la candidatura de este último en la convención del Partido Liberal en São Paulo, Brasil, el 25 de julio de 2026.
Acto. Flavio Bolsonaro presentó su candidatura junto a Milei.
NELSON ALMEIDA/AFP fotos

Con su participación en la convención del Partido Liberal (PL) que convirtió a Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, en candidato a presidente de Brasil para las elecciones de octubre, Javier Milei dio en San Pablo el puntapié inicial a una gira por Sudamérica con la que busca profundizar el mapa conservador de la región.

En un gimnasio teñido de verde y amarillo, la figura de Milei irrumpió con la potencia de un rockstar en el Arena Pacaembú, un gimnasio con capacidad para 3.000 personas. El Presidente argentino pisó el escenario con los brazos en alto, desatando el delirio de miles de bolsonaristas que lo aclamaron “¡Milei! ¡Milei”. En su discurso, llamó a los brasileños a respaldar a Flavio Bolsonaro para frenar el avance de Lula da Silva y lo que definió como “los zurdos de mierda”, en una alocución de 25 minutos contra el “socialismo latinoamericano”.

Milei viajó a San Pablo para ungir y darle aire internacional a la candidatura de Flavio, primogénito del expresidente, de cara a los comicios del 4 de octubre, y se convirtió en la gran figura del acto lanzamiento. La cita en Brasil buscaba consolidar la “marea azul”, la narrativa con la que Milei pretende liderar un eje conservador en Sudamérica tras los recientes triunfos de la derecha en Colombia y Perú, que se sumaron a los de Chile y Bolivia.

Acompañado por Karina Milei y el canciller Pablo Quirno, fue recibido con honores y Freitas le impuso la Orden del Ipiranga en el grado de Gran Cruz, máxima distinción del estado. Milei evitó nombrar a Lula por su nombre de pila y lo llamó, con ironía, “Don Lula”, “el zurdo”, “ladrón” y “el presidiario”.

“Los argentinos... hemos visto cómo los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza”, disparó, advirtiendo que Brasil corre el riesgo de sufrir un colapso si no da un “golpe de timón” en las urnas en octubre. Milei redobló la apuesta y acusó a Lula de haber intentado torcer a su favor las elecciones de 2023, cuando enfrentó a Sergio Massa. “Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, disparó. Milei exportó su jerga política al terreno brasileño y acusó al gobierno de Lula de provocar un descalabro fiscal para retener el poder. “Si en la Argentina tenemos como factor económico lo que llamamos el ‘riesgo Kuka’, acá, en Brasil, hoy tienen el ‘riesgo Lula’”, exclamó.

Acto seguido, cargó contra Alexandre de Moraes, el juez del Supremo Tribunal Federal que bloqueó su encuentro con Jair Bolsonaro. Milei lo llamó “la basura calva” y lamentó no poder visitar a su “amigo injustamente encarcelado”. Milei cerró con el mismo grito con el que abrió: “¡Viva la libertad, carajo!”.

La nación (GDA)

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