El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador derechista Flávio Bolsonaro, los dos principales candidatos en las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, comenzaron ayer sábado su propaganda electoral gratuita en redes nacionales de radio y televisión con duros ataques mutuos.
Lula aprovechó su primer programa para enumerar los diferentes escándalos que convierten a su principal rival en, como calificó, “el peor de los Bolsonaro”, mientras que el líder opositor destacó los problemas de corrupción, inflación, endeudamiento y seguridad que erosionan la aprobación del Gobierno.
Los dos candidatos dispondrán hasta el 1 de octubre, tres días antes de las elecciones, de un espacio privilegiado en los medios masivos para comunicarse con los más de 158 millones de electores al disponer de dos bloques gratuitos de publicidad, de 25 minutos cada uno, entre lunes y sábado.
Pese a que dividió su tiempo en varios segmentos en los que relató su origen humilde, sus logros como sindicalista y político de izquierda y los éxitos de sus tres mandatos, Lula inició su propaganda tanto en radio como en televisión con un duro ataque a Bolsonaro.
El espacio del Partido de los Trabajadores (PT), la formación liderada y fundada por Lula, comenzó relatando lo que llamó como “currículo de Flávio Bolsonaro” y acusó al senador de haber iniciado su carrera política como “funcionario fantasma” en el gabinete de un legislador.
Enseguida recordó el escándalo protagonizado por el derechista cuando fue acusado de quedarse con un porcentaje del salario de los funcionarios de su propio gabinete como diputado. También recordó el escándalo por una conversación en la que el líder opositor aparece solicitándole 134 millones de reales (unos 25,8 millones de dólares) a Daniel Vorcaro, el banquero encarcelado y acusado del mayor fraude financiero de Brasil, para financiar una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), condenado a 27 años de prisión por golpismo.
Por su parte, Flávio Bolsonaro comenzó su programa diciendo que los electores verán en las propagandas dos “brasiles” diferentes: uno de “fantasía” con muchas escenas bonitas y con Lula diciendo que todo mejoró, y el otro, el real, “en el que la población está dominada por las facciones criminales, las personas nunca tuvieron tanto miedo, las empresas están quebrando y las familias con elevadas deudas”.
Agregó que, pese a esas visiones diferentes, todos los brasileños están de acuerdo en que Brasil no está bien y por eso se presentó como el único candidato capaz de “vencer el crimen y vencer esa asfixia que nadie aguanta más”.
El derechista exhibió su vida familiar, recordó que mucho en su vida lo aprendió de su padre, al que solo citó una vez, y destacó el papel de su esposa y de sus hijas en su carácter.
En una declaración, su esposa, Fernanda, asegura que lo reeducó y que por eso es un “Bolsonaro moderado”, para diferenciarlo de las posiciones de otros miembros de su familia.
La propaganda electoral en radio y televisión tiene una importancia considerable en Brasil por la dimensión territorial del país, que supera los 8,5 millones de kilómetros cuadrados, y sus 214 millones de habitantes. Esa importancia aumenta en una elección marcada por la fuerte polarización entre Lula y Bolsonaro, que cuentan con seguidores fieles y se disputan el reducido grupo de independientes que aún no sabe en quién votará.
Lula, que aspira a la reelección y a su cuarto mandato no consecutivo, lidera las encuestas, con un 39 % de favoritismo, mientras que Bolsonaro aparece como su principal rival, con un 32 %. Pero en algunos sondeos para una eventual segunda vuelta aparecen técnicamente empatados.
Cambio climático
Lula afirmó que Flávio Bolsonaro mostró su “inexperiencia irresponsable” al negar el calentamiento global y reducirlo a eventos climáticos externos sin intervención humana.
“Negar el calentamiento global en pleno siglo XXI y reducir el combate a los cambios climáticos al saneamiento básico da la dimensión de la inexperiencia irresponsable de quien aspira a gobernar un país”, afirmó el líder progresista en un mensaje publicado en sus redes sociales.
El senador descartó que los “eventos climáticos” estén relacionados “directamente con la influencia del ser humano en el ambiente”. El candidato por el Partido Liberal (PL) agregó que la mejor forma de resolver los problemas climáticos es invirtiendo en saneamiento básico para la población.
Según Lula, esa visión es el retrato de personas que venden soluciones simples para problemas complejos y es típica de quienes niegan la importancia de las vacunas y de quienes no quieren escuchar la ciencia. “Gobernar Brasil no es para aventureros. Quien no entiende la gravedad de los asuntos conectados al clima mira al mundo con la lente empañada por el negacionismo y con seguridad no está preparado para guiar el futuro de una nación”, afirmó el presidente.
Lula recordó que en los últimos cuatro años tuvo que revertir la omisión de la gestión de Jair Bolsonaro en torno al medio ambiente. “Redujimos en un 50 % la deforestación en la Amazonía, en un 32,5 % la del Cerrado (sabana brasileña) y en un 63 % la del Pantanal”, dijo
Aranceles
Flávio Bolsonaro afirmó que los aranceles adicionales que Estados Unidos le impuso a Brasil fueron una respuesta de Washington a la política exterior agresiva del presidente brasileño, Lula da Silva.
“Lula consiguió con sus agresiones y sus insultos que Estados Unidos sancionara a Brasil con aranceles adicionales”, afirmó. “Me parece que Lula las está provocando (las sanciones). Ataca Estados Unidos y ataca a (el secretario de Estado estadounidense, Marco) Rubio, y que seguramente estaba buscando un beneficio electoral con eso”, dijo. EFE, AFP