El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, que hace solo dos años ganó las elecciones con una victoria abrumadora, se enfrenta ahora a su crisis más grave y su continuidad está en entredicho. Starmer dijo este martes que seguirá en el cargo pese a las voces que desde el Partido Laborista le piden dimitir, entre ellas cuatro miembros de su gabinete que presentaron su renuncia.
Los secretarios de Estado Miatta Fahnbulleh (Vivienda), Jess Phillips (Protección en violencia contra mujeres y niñas), Alex Davies-Jones (Víctimas y justicia) y Zubir Ahmed (Seguridad sanitaria) dejaron sus funciones en desacuerdo con el liderazgo del partido, aunque Starmer sigue teniendo apoyos dentro de su gobierno.
Las voces discordantes dentro del laborismo llegan tras el duro revés en las elecciones locales y regionales del 7 de mayo.
En esas elecciones de hace una semana, el laborismo, que en 2024 puso fin a catorce años de gobiernos conservadores, perdió cerca de 1.500 concejales y vio un fuerte avance del partido antiinmigración Reform UK.
Desde su llegada al poder, la popularidad de Starmer (63) no ha dejado de caer, en un contexto de economía estancada y aumento del costo de la vida, agravado por la guerra en Medio Oriente. Se sumó además el escándalo por el nombramiento y destitución de Peter Mandelson como embajador británico en Washington, tras revelarse sus vínculos con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
Además de los cuatro secretarios de Estado, al menos 80 diputados laboristas han pedido a Starmer que deje el cargo.
En respuesta a esa oposición, más de un centenar de diputados laboristas firmaron una carta de apoyo al primer ministro.
Los laboristas tienen mayoría absoluta en el Parlamento, con 403 diputados, con algunos favorables a Starmer y otros contrarios, en una cámara de 650.
Pese a esta división, Starmer aseguró que seguirá en el puesto. “El Partido Laborista tiene un proceso para desafiar a un líder y ese proceso no se ha activado. El país espera que sigamos gobernando. Eso es lo que estoy haciendo y lo que debemos hacer como gabinete”, afirmó Starmer.
Pesos pesados del gobierno laborista han pedido a Starmer que se retire, según los medios británicos.
Starmer cuenta con apoyos en el gobierno, como el vice primer ministro y titular de Justicia, David Lammy, y el de Comercio, Jonathan Reynolds, según Sky News. El ministro de Trabajo, Pat McFadden, animó a Starmer a “seguir luchando”.
Muchos responsables laboristas desean evitar reproducir una situación comparable a la de 2022, cuando los conservadores tuvieron tres primeros ministros en cuatro meses.
Los estatutos del Partido Laborista establecen que si al menos una quinta parte de su grupo parlamentario lo pide, el primer ministro debe dar un paso al costado y convocar elecciones primarias. En el parlamento actual, esto equivale a sumar un mínimo de 81 diputados.
Si se supera ese escollo y se convocan primarias, no hay un candidato claro para suceder a Starmer. Han sonado varios nombres a la derecha y a la izquierda del laborismo, pero por esa misma razón ninguno parece contar ahora con un apoyo mayoritario capaz de unir de nuevo a las bases laboristas. Y la “regla la quinta parte” solo se aplica si los contestatarios consensúan un nombre de reemplazo.
Por la izquierda, aparecen nombres como Andy Burnham, actual alcalde de Manchester; Angela Rayner, exviceprimera ministra, y Ed Miliband, ministro de Energía. Por la derecha, suena el nombre del ministro de Sanidad, Wes Streeting; la ministra de Interior Shabana Mahmood, y la ministra de Exteriores, Yvette Cooper. Pero entre todos ellos, despunta por su popularidad el nombre de Burhham.
Burnham (56) es alcalde de Manchester desde 2017 y no ha ocultado su intención de optar al liderazgo laborista. Sin embargo, para poder hacerlo debería ser diputado, y el propio Starmer se ha ocupado de frenar su acceso al parlamento. En este momento hay previstas algunas elecciones parciales para ocupar escaños vacantes y Burnham podría optar a ellos para así poder postularse formalmente.
Streeting (43) sí es diputado, condición indispensable para ser jefe de gobierno.
El laborismo celebró en abril de 2020 sus últimas elecciones primarias. Se presentaron Starmer, Rebecca Long-Bailey y Lisa Nandy. Starmer ganó con un 56% de los votos.
Los dos cargos -líder del partido y jefe de gobierno- van unidos, aunque un líder depuesto por su formación podría seguir gobernando hasta la elección de su sucesor.
Por ejemplo, en 2007, Tony Blair anunció su intención de dimitir, y cuando Gordon Brown (entonces ministro de Economía) se postuló y ganó como su sucesor (líder laborista), tardó más de un mes en asumir efectivamente el cargo. Durante ese tiempo, Blair continuó como primer ministro con plenos poderes hasta que se hizo oficial la dimisión en una audiencia con la reina Isabel II, jefa del Estado británico.
Ocho primeros ministros en 20 años
El Reino Unido ha tenido ocho primeros ministros en los últimos veinte años, seis de ellos desde que el país aprobó en referéndum su salida de la Unión Europea, en 2016, provocando entonces la dimisión David Cameron.
Tras Cameron, han ocupado el 10 de Downing Street, sucesivamente, los conservadores Theresa May, Boris Johnson, Lizz Truss y Rishi Sunak; y el laborista Starmer.
Con información de EFE y AFP