El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, descartó ayer jueves dimitir, pese a las voces que piden su marcha por nombrar en 2024 como embajador en Washington a Peter Mandelson, vinculado al delincuente sexual Jeffrey Epstein.
“Tengo la intención de seguir llevando a cabo ese trabajo vital para nuestro país porque creo que es el enfoque absoluto y la máxima prioridad de este gobierno”, dijo Starmer en un discurso en Hastings.
“Fui elegido en 2024 con un mandato para cambiar este país a mejor”, subrayó el primer ministro, mostrando su arrepentimiento por “haber creído las mentiras” de Mandelson y nombrarlo embajador.
El exdiplomático, de 72 años, es una de las figuras que se vieron salpicadas por las últimas revelaciones por vínculos con el fallecido financiero estadounidense, que se suicidó en prisión en 2019, cuando enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores.
Los intercambios de correos electrónicos entre Epstein y Mandelson mostraban amistad, transacciones financieras, fotos privadas, así como evidencia de que el diplomático británico compartió información confidencial con el financiero hace casi dos décadas.
“Lo siento, siento lo que se les hizo, siento que tantas personas en posiciones de poder les hayan traicionado, siento haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado”, declaró el líder laborista británico. AFP