El Partido Quebequense ganó las elecciones del lunes en la única provincia francófona de las diez de Canadá, con la promesa de organizar un nuevo referéndum sobre la independencia, en un regreso al poder tras más de una década en la oposición.
Su victoria supone un reto para el mensaje de unidad del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en medio de las tensiones comerciales con Estados Unidos y las tentativas separatistas de la rica provincia petrolera de Alberta.
Quebec, de nueve millones de habitantes y con un gobierno local con amplias competencias, eligió a los 127 diputados provinciales.
Con cerca del 28% de los votos, según los resultados casi definitivos, el Partido Quebequense se impuso a los liberales y los conservadores, y superó ampliamente a la Coalición Avenir Québec, el partido de centro-derecha en el poder desde 2018.
A medida que se publicaban los primeros resultados, sus partidarios reunidos en Montreal, cantaron “Le Québec, un pays”, un famoso eslogan independentista.
El líder del partido, Paul Saint-Pierre Plamondon, un abogado de 49 años apodado “PSPP”, se perfila como el nuevo primer ministro de la provincia. Sin embargo, no contará con la mayoría absoluta, lo que complicará la aplicación de su programa.
Ante sus partidarios, Plamondon insistió en la promesa de organizar un referéndum de independencia y afirmó que la provincia “merece” ser un país. “Nos lo merecemos, nos lo merecemos en el mismo grado que todos los demás pueblos que tienen su país y su democracia”, agregó.
“Construir un Quebec más fuerte está en el centro de nuestra misión de construir una Canadá más fuerte”, declaró Carney en un mensaje en su cuenta de X tras la publicación de los resultados.
Agregó que tiene “muchas ganas de trabajar” con el nuevo dirigente de la provincia “para apoyar a las empresas y a los trabajadores de Quebec afectados por los aranceles” estadounidenses.
El partido prometió organizar un nuevo referéndum sobre la independencia de Quebec después de que Donald Trump deje la presidencia de Estados Unidos en enero de 2029.
El conflicto comercial entre Estados Unidos y Canadá “no ofrece un clima tranquilo para reflexionar sobre nuestro futuro”, explicó el líder independentista.
La provincia francófona ya ha organizado dos referéndums de independencia, en 1980 y 1995. En el último, el “Sí” a favor de separarse perdió por un estrecho margen.
Una encuesta reciente reveló que solo el 31% de los habitantes de Quebec se muestra favorable a la independencia.
La preferencia por el Partido Quebequense se debe, según analistas, a un deseo de cambio debido a la pérdida de poder adquisitivo y al desmantelamiento de la sanidad pública más que a los anhelos independentistas. AFP