Irán acusó a Estados Unidos de haber violado el frágil alto al fuego este martes, luego de una serie de bombardeos nocturnos ejecutados por Washington contra instalaciones iraníes de lanzamiento de misiles y embarcaciones militares. La cancillería iraní advirtió que no dejará sin respuesta los ataques.
El pacto de cese de hostilidades, que había sido acordado originalmente el pasado 8 de abril entre ambas potencias operantes en Oriente Medio, ingresó en una fase de extrema tensión debido a las recientes acciones armadas en zonas costeras estratégicas.
Bombardeos de Washington en la provincia de Hormozgán
El origen de la nueva escalada militar se dio en la provincia de Hormozgán, un punto clave para el comercio global de crudo. El Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses informó anoche de ataques realizados en defensa propia en el sur de Irán, dirigidos de forma directa contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes. Los reportes de los medios estatales de Teherán confirmaron que se escucharon fuertes explosiones hacia la medianoche en la ciudad costera de Bandar Abás, ubicada en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
Como respuesta inmediata a la incursión, la Guardia Revolucionaria Islámica informó este martes de que sus fuerzas derribaron un dron estadounidense MQ-9 y dispararon contra un caza F-35 y otro avión no tripulado tras haber violado el espacio aéreo iraní en la región del golfo Pérsico. El cuerpo militar de élite advirtió sobre cualquier violación del alto el fuego por parte de Washington y consideró legítimo y definitivo su derecho a una respuesta recíproca.
Frente a este escenario de combate, las autoridades políticas de Teherán emitieron un duro pronunciamiento formal a través de su cartera diplomática. "El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán condena enérgicamente estas acciones agresivas, que constituyen una violación flagrante del apartado 4 del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas y también del alto el fuego del 8 de abril", asegura la citada cartera en un comunicado oficial.
La institución denunció además actos de piratería marítima contra embarcaciones comerciales iraníes en el marco del cerco naval impuesto por la administración norteamericana desde el pasado 13 de abril sobre buques y puertos. La fuente advirtió que el Gobierno estadounidense es responsable de todas las consecuencias derivadas de estos actos agresivos y que “la República Islámica no los dejará sin respuesta”.
Negociaciones de paz y el bloqueo del petróleo crudo
A pesar del recrudecimiento de las hostilidades en el plano físico, las misiones diplomáticas continúan buscando destrabar el conflicto en el exterior. Los hechos se han producido justo cuando las partes han intensificado en los últimos días sus contactos y ultiman los detalles de un pacto definitivo. El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, se encuentran actualmente en Catar para tratar dicho acuerdo de paz, cuyas conversaciones previas contaron con el auspicio diplomático de Pakistán.
De acuerdo con las filtraciones de la prensa internacional, los términos del documento incluirían de forma prioritaria la reapertura del estratégico paso marítimo por donde suele transitar una gran porción del suministro energético de los países occidentales, así como el levantamiento de las severas sanciones financieras aplicadas a la nación islámica. No obstante, las cláusulas complejas vinculadas al dossier nuclear quedarían postergadas para una fase posterior de la concertación regional. Para las autoridades de Teherán, las recientes incursiones aéreas sobre sus terminales portuarias demuestran la mala fe y el incumplimiento de compromisos por parte del gobierno norteamericano en pleno desarrollo de la agenda de pacificación para el golfo Pérsico.
La normalización de las operaciones portuarias resulta una prioridad crítica para estabilizar el mercado internacional y asegurar el flujo de petróleo crudo, afectado por los bloqueos del transporte marítimo comercial. La cancillería iraní remarcó que las acciones agresivas de las fuerzas armadas norteamericanas quiebran las bases de confianza mutua construidas durante las semanas de estancamiento previas, dejando el escenario de tregua bajo una extrema incertidumbre operativa y militar.
Con información de EFE y AFP