Donald Trump moderó ayer domingo las expectativas de un acuerdo inminente con Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio, pese a que ambas partes reportaron progresos en las negociaciones.
“He dado instrucciones a mis representantes para que no se precipiten (...) porque el tiempo está de nuestro lado”, escribió el presidente estadounidense en su plataforma Truth Social. Además, Trump afirmó que el bloqueo a los puertos iraníes “seguirá en pleno vigor” hasta que se firme un acuerdo definitivo con Teherán.
“Si llego a un acuerdo con Irán”, afirmó Trump en un nuevo mensaje ayer, “será un buen acuerdo, serio, no como el que firmó (Barack) Obama”, en referencia al acuerdo nuclear de 2015 negociado por el expresidente demócrata.
La cuestión del programa nuclear iraní se abordará en negociaciones posteriores, afirmaron el secretario de Estado, Marco Rubio, y el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai. Rubio declaró a The New York Times que el acuerdo con Irán recibió el apoyo de “siete u ocho países de la región”, pero que no es posible resolver el tema “en 72 horas”.
CBS News, que citó fuentes cercanas a las conversaciones, aseguró que la propuesta en discusión entre las partes incluye, además de liberar el estrecho de Ormuz, el desbloqueo de algunos activos iraníes en bancos en el extranjero y la prolongación de las negociaciones durante 30 días adicionales, un plazo que también menciona The Wall Street Journal. En cambio, la agencia iraní Tasnim reportó que pese a las conversaciones, Estados Unidos continúa bloqueando algunos puntos y citó la cuestión de los bienes iraníes congelados.
Por su parte, las autoridades iraníes han evitado pronunciarse de manera oficial sobre el posible acuerdo de paz durante la jornada de ayer domingo.
Republicanos
Varios senadores republicanos aliados del presidente Trump han mostrado rechazo al borrador del acuerdo de paz que Estados Unidos e Irán están elaboroando. “Si el resultado de todo esto es un régimen iraní todavía dirigido por islamistas que gritan ‘muerte a Estados Unidos’, que ahora recibe miles de millones de dólares (por eventual levantamiento de sanciones), que puede enriquecer uranio y desarrollar armas nucleares (si este punto no aparece en el acuerdo, sino que se deja para adelante, como se anunció en su momento) y que tiene el control efectivo del estrecho de Ormuz, entonces ese resultado sería un error desastroso”, escribió Ted Cruz, senador por el estado de Texas, en una publicación en la red social X.
Lindsey Graham, de Carolina del Sur y cercano a Trump, opinó que un acuerdo como el que se está planteando demostraría que Irán es capaz de “aterrorizar” cuando quiera el estrecho de Ormuz, lo que supone un “cambio importante en el equilibrio de poder en la región y se convertirá en una pesadilla para Israel”.
Precio del petróleo
Son varios los países que se ven altamente perjudicados por el aumento de los precios del petróleo por el cierre del Ormuz, mientras que algunos proveedores se benefician justamente por esa razón. Tampoco falta quienes afirmen que existe una intención especulativa sobre la crisis vinculada a Ormuz muy ligada a los negocios. El propio EE.UU. acaba de ofrecer venta de su petróleo a la India por la situación en Irán.
En América Latina, por ejemplo, la factura energética de República Dominicana cerrará este año en torno a los 5.400 millones de dólares, unos 900 millones más de lo previsto debido al encarecimiento del petróleo por la guerra en Irán, según un análisis divulgado ayer domingo por el Banco Central (BCRD).
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán “ha impactado sensiblemente la oferta global de petróleo”, lo que se ha traducido en un aumento de la inflación y la factura energética de la República Dominicana, apuntó el banco emisor. No obstante, afirmó, que al tratarse de un choque externo y temporal, “el consenso de mercado anticipa una normalización de las condiciones de oferta en el mediano plazo”. Algo por el momento, tras el enfriamiento del acuerdo de ayer, no está previsto con claridad.
Con información de EFE y AFP