El director de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, Marty Makary, renunció a su cargo ayer martes tras semanas de presión y rumores de que el presidente Donald Trump planeaba despedirlo.
Makary ha protagonizado varios enfrentamientos con la Casa Blanca por distintas cuestiones, como el vapeo o el aborto, y el mandatario había expresado su decepción con el entonces director por no actuar con suficiente rapidez para aprobar los cigarrillos electrónicos de sabores y otros productos de nicotina.
El motivo alegado era frenar el aumento del consumo de vapeadores entre los más jóvenes, aunque finalmente, y tras las aparentes presiones de Trump, rectificó y los autorizó.
De hecho, y según publica la prensa estadounidense, Makary habría renunciado debido a su preocupación por la decisión del gobierno de autorizar esos cigarrillos electrónicos con sabor a frutas.
Aunque los vapeadores han sido el detonante de la renuncia, la llegada de Makary a la FDA como reformador y con voluntad de impulsar cambios le ha generado numerosos enfrentamientos tanto en Washington como en Wall Street.
Sus decisiones han chocado con los intereses de las poderosas industrias alimentaria, tabacalera y farmacéutica.
Tras hacerse pública la renuncia de Makary -lo adelantó el medio digital Político-, Trump declaró a los periodistas que le deseaba lo mejor. “Marty es un tipo estupendo, pero va a seguir adelante y va a tener una buena vida”, aseguró Trump antes de iniciar del viaje oficial a China que emprendió ayer martes. “Es un gran médico y estaba teniendo algunas dificultades”, añadió.
Makary, cirujano y excolaborador de Fox News, causó revuelo durante la pandemia de covid-19 como crítico declarado del estamento médico y de las medidas sanitarias extraordinarias de la época.
El gobierno de Trump ha llevado a cabo una política de salud pública que cuestiona la aplicación de vacunas infantiles como se ha hecho desde hace décadas.
Líderes del sector sanitario público, por su parte, acusaron a Makery de complacer a los activistas antivacunas después de que la FDA difundiera un memo que afirmaba la existencia de muertes vinculadas a la vacuna contra el covid-19.
Su salida del gobierno es la última de una serie de cambios bruscos en el departamento de Salud supervisado por el escéptico de las vacunas Robert F. Kennedy Jr. EFE, AFP