Argentina habilitó venta de productos de nicotina tras diez años de prohibición: crearán registro obligatorio

Las autoridades argentinas señalaron la importancia de "ordenar el mercado informal" de estas sustancias. "La prohibición no frenó el consumo: lo empujó a la informalidad", afirmaron.

Persona sostiene bolsitas de nicotina.
Persona sostiene bolsitas de nicotina.
Foto: La Nación/GDA.

El gobierno argentino eliminó la prohibición de venta de productos de nicotina que regía en el país desde hacía más de una década. A través de una resolución conjunta de los ministerios de Economía y Salud, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y la Jefatura de Gabinete, se habilitó la comercialización de vapeadores, bolsitas de nicotina y dispositivos de tabaco calentado, entre otros, siempre que estén "debidamente registrados".

El texto, publicado este lunes en el Boletín Oficial, fundamenta la decisión en la necesidad de "ordenar el mercado" informal de estos productos. Según el gobierno argentino, "se consumen igual, se venden de manera ilegal, no tienen trazabilidad, no hay control sobre su contenido y no tributan". "La prohibición no frenó el consumo: lo empujó a la informalidad", señalaron desde la cartera sanitaria.

Hombre vapea frente a una pared.
Hombre vapea frente a una pared.
Foto: La Nación/GDA.

Distintos relevamientos locales —tanto oficiales como de organizaciones especializadas— coinciden en que unas 45.000 personas mueren cada año en la Argentina por enfermedades vinculadas al tabaquismo (el 14% del total de fallecimientos).

También advierten sobre una baja percepción de riesgo y un inicio de consumo cada vez más temprano, asociado en parte a estrategias de marketing dirigidas a jóvenes, como la incorporación de saborizantes. En este punto, la nueva normativa establece la prohibición de estos aditivos en los líquidos para vapear.

Encuesta sobre consumo de sustancias en liceales

En la encuesta sobre consumo de sustancias en estudiantes secundarios de 2025, la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación (Sedronar) —organismo en la órbita del Ministerio de Salud— incluyó por primera vez el uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores en estudiantes secundarios (gestión pública y privada). El 35,5% de los menores de 13, 15 y 17 años dijo consumir cigarrillos electrónicos.

Ese resultado coincide con otro relevamiento del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) en chicos y adolescentes de entre 12 y 17 años de cuatro ciudades en el país: el 36,7% había usado cigarrillos electrónicos y el 3,4% pouches o bolsitas de nicotina que se colocan entre la encía y la mejilla para su absorción. Contienen una mezcla de sustancias y se les atribuyen un alto poder adictivo y efectos adversos, de ahí el debate por su regulación en el mundo, sobre todo para evitar el acceso de los menores de edad. Lo que más llamó la atención durante el trabajo del Cedes es que el 12,5% probaría las bolsitas de nicotina y un 41,4% dijo lo mismo sobre el cigarrillo electrónico si un amigo se lo propusiera.

Hombre utiliza un vapeador. Foto: Pixabay.

Hasta la publicación de la nueva decisión conjunta de Economía, Salud, Anmat y Jefatura de Gabinete, el marco regulatorio y sanitario nacional que incluía la prohibición sobre estos productos estaba "orientado a reducir los riesgos asociados al vapeo y a la utilización de los dispositivos electrónicos, sosteniendo un enfoque preventivo basado en la evidencia científica disponible en un contexto de nuevos tipos de dispositivos y prácticas de consumo", afirmó la Sedronar en el informe de resultados del Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria.

Para el Ministerio de Salud argentino, ahora, "la experiencia acumulada muestra que los esquemas de prohibición absoluta en mercados dinámicos terminan favoreciendo la circulación de productos ilegales, sin control ni estándares, aumentando los riesgos".

De acuerdo con la decisión administrativa publicada este martes, con el levantamiento de la restricción se crea un "registro obligatorio para todos los productos", de los que las empresas que los comercializan e importan deberán "declarar su composición y cumplir estándares de calidad", además de tener capacidad de implementar su "trazabilidad" una vez en el mercado y asignarles la "responsabilidad" sobre lo que los usuarios consuman. "Solo podrán venderse productos que estén debidamente registrados", destacó Salud.

La Nación/GDA

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