El huracán Isaías, de categoría 2, tocó tierra este viernes cerca de Destin, en el noroeste de Florida, con vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
Según la actualización del organismo, el impacto se produjo alrededor de las 20.30 hora local (01.30 GMT del sábado). Los datos del radar Doppler del Servicio Meteorológico Nacional confirmaron la llegada del ciclón a la costa.
El NHC advirtió de una marejada ciclónica potencialmente mortal en la costa del golfo de México y de inundaciones repentinas a medida que las condiciones del huracán se extendían tierra adentro.
Una estación de medición de la NOAA en Panama City Beach registró un nivel del agua de 5,6 pies (1,7 metros) por encima de la media de las mareas altas más elevadas.
Isaías había debilitado ligeramente sus vientos máximos antes de tocar tierra, aunque los meteorólogos advirtieron de que eso no reduciría necesariamente sus efectos en la costa.
Se espera que el sistema pierda fuerza a medida que avanzara tierra adentro, pero que continúe provocando lluvias intensas y riesgo de inundaciones durante el fin de semana. EFE
Los preparativos a la llegada de Isaías
Las autoridades locales se dijeron preparadas para la llegada del huracán. "Los recursos están fluyendo, los preparativos son extensos y nos tomamos esta tormenta muy en serio", dijo el gobernador de Florida, Ron DeSantis, más temprano en rueda de prensa.
Autoridades federales anunciaron también que se coordinan con los gobiernos locales para una adecuada respuesta al huracán. El huracán provocó una suspensión en las operaciones petroleras en el Golfo de México.
Hasta el viernes, cerca del 71% de la producción energética en la zona fue parcialmente detenida. Esto significa que cerca de 1,5 millones de barriles por día están fuera del mercado, según la Administración de Minerales Marinos del gobierno estadounidense.
La temporada oficial de huracanes del Atlántico se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre. Aunque las tormentas tropicales pueden formarse durante esos meses, el primer huracán suele aparecer mucho antes de octubre.
La tardía formación de Isaías en el Atlántico contrasta con la actividad registrada en el Pacífico, donde se han desarrollado varios huracanes durante el año, entre ellos Polo, que alcanzó la categoría 5, la máxima de la escala Saffir-Simpson.
Los meteorólogos atribuyen esta diferencia a El Niño. Este fenómeno suele favorecer una mayor actividad de huracanes en el Pacífico, mientras que en el Atlántico altera los vientos de tal forma que dificulta que las tormentas se fortalezcan y se conviertan en huracanes.